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Más de 200 personas han sido desplazadas de Tierra Colorada, en el municipio de San Juan Copala, Oaxaca, por la presencia de grupos paramilitares en la región. Hombres, mujeres, niños y ancianos se encuentran alojados en la comunidad más cercana, Yosoyuxi, donde la mayoría de sus habitantes sobreviven en un “muy alto grado de marginación”.

Y es que desde el 28 de diciembre pasado, se reactivó la violencia en la zona. Luego de que un hombre y sus tres hijos fueran emboscados por integrantes del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), mientras se dirigían a comprar a una tienda de abarrotes, relata Marcos Albino Ortiz, vocero de víctimas de desplazamiento y víctimas de violencia en la región triqui.

Desde ese momento, dice, los momentos de estrés, violencia y tensión que padecen los indígenas de esta zona “se ha politizado, sin tomar en cuenta la situación humanitaria o la integridad física de los pobladores”.

Tierra Blanca ha sido un pueblo pacífico, neutral, que no tiene afiliación a ninguna organización social, comenta. Al contrario, “ha sido un pueblo que ha recibido a los desplazados de otros pueblos y su estrategia ha sido pacífica, sin organizaciones ni nada”.

Albino Ortiz acusa que en estos últimos años, el presidente municipal de Santiago Juxtlahuaca, Nicolás Feria Romero, conjuntamente con el MULT trataron de dividir al pueblo, convirtieron una ranchería en otra agencia y empezó una disputa entre los nativos, “la misma gente del pueblo con diferentes colonias. Eso fue lo que hizo que esta violencia fuera creciendo”, señala.

En uno de los videos enviados a este semanario, se aprecia a decenas de personas a las que se les entregan tortillas, arroz y algo de comida para sobrellevar la situación por la que atraviesan. Ellos son los que se han quedado sin hogar y sin tierras para cosechar su milpa. Los desplazados por las balas y la falta de atención a estos pueblos.

Recientemente, relata el indígena triqui Marcos Albino, se han registrado balaceras en contra de la población desde el 15 de enero, en ausencia de la Guardia Nacional, quien se mantuvo en la zona sólo por cuatro días y no ha vuelto para evitar más agresiones y garantizar la seguridad de los habitantes.

Lamenta que hasta el momento no hayan sido atendidos debidamente por ninguna de las autoridades de gobierno, ni a nivel estatal ni federal. En Oaxaca, comenta, se han reunido con el secretario general del Gobierno, Francisco Javier García López, quien ha convocado una mesa de paz, “pero no quiere entender que ahorita no nos interesa una mesa política en este momento, sino rescatar a quienes se encuentran dentro. Después, una mesa de paz”.

Nombre de los desplazados