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Intercepción de comunicaciones, captura de drogas y testigos protegidos fueron usados por la DEA y el Departamento de Justicia de Estados Unidos para que una Corte Federal librara la orden de aprehensión contra el general Salvador Cienfuegos, quien supuestamente mantenía comunicación con líderes del narcotráfico; sin embargo, el legajo de 750 fojas no lo confirma. Según el expediente, que transcribe los mensajes de texto y reproduce fotografías de las conversaciones, un militar no identificado era el enlace de “sus ahijados” con el general Cienfuegos y utilizaba a las Fuerzas Armadas para golpear a sus rivales. La investigación fue desestimada por el gobierno de López Obrador

El general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional durante la administración de Enrique Peña Nieto, fue vinculado por la Agencia Antidrogas (DEA) de Estados Unidos con el crimen organizado, luego de que un Gran Jurado Federal del Distrito Este de Nueva York lo acusara el 14 de agosto de 2019 de “participar en un plan de importación y tráfico de drogas” con la organización de Juan Francisco Patrón Sánchez, alias el “H2”, jefe de la plaza en Nayarit del Cártel de Los Beltrán Leyva. El alto mando militar también fue acusado de restringir los operativos militares en aquella entidad para proteger las operaciones de Patrón Sánchez.

El legajo de “pruebas”, liberado hoy por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), contiene una carta de Timothy J Shea, administrador interino de la DEA, dirigida al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, en la que expone que la agencia estadunidense “no investigó a Cienfuegos Zepeda como un objetivo principal y tampoco interceptó directamente sus comunicaciones. Él fue acusado como un coconspirador después de haber sido identificado personalmente en las pruebas interceptadas que desarrollaron en contra de Silva Gárate  [Daniel Isaac Silva Gárate, alias el H9] y Patrón Sánchez”.

El documento señala que la investigación que se llevó a cabo por parte de los agentes estadunidenses “nunca tuvo como objeto objetivo directo a ningún funcionario del gobierno de México, tampoco estuvo vigilando o investigando las actividades de Cienfuegos Zepeda dentro de territorio nacional mexicano, ni influyó en la decisión de viajar de Cienfuegos Zepeda a los Estados Unidos, siendo esto último lo que condujo a su arresto”.

El 15 de octubre de 2020, agentes policiacos de ese organismo norteamericano detuvieron al general mexicano en el aeropuerto de Los Ángeles, California, y lo sujetaron a proceso, por delitos contra la salud y lavado de dinero.

La relatoría de Timothy J Shea a Ebrard Casaubón se deriva de conversaciones llevadas por el diplomático mexicano con el entonces procurador General de los Estados Unidos, William Barr, el 26 de octubre de 2020. En ella se exhibe que en 2013, la DEA empezó una investigación que tenía “como objetivo a unos distribuidores minoristas de heroína situados en Las Vegas, Nevada, de quienes se creía eran abastecidos por la organización de tráfico de drogas de Juan Francisco Patrón Sánchez, situada en el estado de Nayarit, México”.

Las pesquisas se basaron en unas interceptaciones electrónicas, autorizadas previamente por una Corte estadunidense, a unos dispositivos de comunicación utilizados por los distribuidores de aquella ciudad del juego y las apuestas.

Ya en curso, en 2015, la DEA estableció que había algunos vínculos entre Patrón Sánchez y la investigación local que se estaba realizando en los Estados Unidos. Posteriormente, la agencia presentó estas pruebas a la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York y, a su vez, esta oficina aceptó la investigación con fines de enjuiciamiento federal.

En 2016, “la DEA obtuvo el permiso para realizar unas interceptaciones electrónicas del fuero federal en los Estados Unidos, cuyo objetivo principal era Daniel Silva Garate. No hubo intercepciones electrónicas hechas en territorio nacional mexicano. Las interceptación fuer hecha a unos dispositivos de comunicaciones y aplicaciones que Silva Garate usaba para comunicarse con Patrón Sánchez sobre una persona, identificada más adelante como el entonces secretario de la Defensa Nacional, el general Cienfuegos Zepeda” (sic).

Las pruebas sobre Patrón Sánchez incluían referencias a Cienfuegos Zepeda como “Padrino” y “Zepeda”, supuestamente, pero en el grueso expediente esto se descarta. Las “pruebas” son capturas de pantalla de unos mensajes que se atribuyen sin sustento al secretario Cienfuegos con el H9 y compartidos entre los narcotraficantes Silvia Garate y Patrón Sánchez.

Asimismo, las pruebas incluían unas capturas de pantalla con unas comunicaciones sobre unas reuniones de la DEA con sus homólogos del gobierno mexicano, acerca de una investigación que tenía como objetivo a la organización de tráfico de drogas de Patrón Sánchez.

“Las intercepciones electrónicas del fuero federal revelaron también que el papel que desempeñaba Cienfuegos Zepeda al restringir los operativos militares en Nayarit con la finalidad de proteger las operaciones de Patrón Sánchez para que no fueran intervenidas”, exhibe el expediente.

El Expediente

Entre las pruebas que entregó la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA, ante la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York y ésta a su vez presentó la acusación penal ante un Gran Jurado Federal en ese mismo Distrito, el cual libró la orden de aprehensión en contra del general Cienfuegos, destacan intercepciones electrónicas autorizadas por la Corte en territorio estadunidense; mensajes y capturas de pantalla en dispositivos telefónicos celulares.

A través de celulares se comunicaba un supuesto militar con los narcotraficantes mexicanos Silva Gárate y Patrón Sánchez, a quienes reuniría en la Secretaría de la Defensa con el general Cienfuegos.

Estos son algunos de los mensajes enviados y de los cuales presentan capturas de pantallas, fechados el 9 de diciembre de 2015, en momentos que uno de los dos narcotraficantes se dirige a la reunión con el exsecretario de la Defesa:

Narcotraficante: Buenas noches Padre.

Zepeda (militar no identificado): Hijo en verdad si usted no se arrima a GDL para que lo traigan a conocerme ya no lo invitaré, porque ya son muchos pretextos, yo lo seguiré queriendo igual, pero si no hay confianza que quiere que hagamos, yo voy hacer cosas grandes si me toca verlos a uno de los 2

Narcotraficante: No como cree, ya saldrá mi camión, no fallaré, mi tío ya me mandó para con usted

Zepeda: Ok me avisa cuando llegue, no se asuste, yo mandaré 5 camionetas o 3, para quedarme con 2, donde lo voy a esperar, las camionetas serán negras con vidrios oscuros y con los códigos prendidos

En mensajes enviados por BackBerry, el narcotraficante que supuestamente va a la Secretaría de la Defensa para reunirse con el general Cienfuegos, se identifica como Spartacus y cuando lo llevan en la camioneta sostiene una conversación en celular con otra persona identificada como Samanta (fecha del 9 de diciembre de 2915):

Spartacus: Ya vamos para con el Padrino (así identifica supuestamente a un militar que sería el enlace con el general Salvador Cienfuegos)

Samanta: Muy bien, él lo lleva con el Padrino

Spartacus: Si ya dicen. Me llevan solo. Son 3 trocas, son duras y van como locos. Con los… les voy a tomar una foto o le pediré permiso nomás para que vea como me llevan

Samanta: No, así déjelo. Jajaja. Sí, me imagino cómo van

Spartacus: Van hasta unas motos

Samanta: Qué bueno que lo llevan con el Padrino. Es el segundo presidente. Hable tranquilo con él.

Spartacus: Vamos a la Secretaría de la Defensa Nacional

Samanta: Le da un abrazo cuando lo vea. Dígale que le da un orgullo conocerlo

Spartacus: Dice el amigo este aquí, le dijeron por radio traen puras boinas en la cabeza, bien rapados

Samanta: Que bueno. Le da el abrazo y dígale que es un orgullo poder saludarlo. Que si antes lo queríamos ahora nos morimos en la raya, pero a él jamás lo perjudicaremos

Spartacus: Ya se arrimó uno, me aventó un mensaje y ya me dijo no soy yo con el que va, sólo traigo el medio, ahorita va a ver a su Padre, pero yo hablo con usted, mire y me enseñó el mensaje, ya es un enredo esto la verdad

Samanta: Jajajaja. Usted tranquilo. Todo está bien

Spartacus: Pues ya conocí a muchos y la verdad no veo al Padrino. Sí se da a desear

Samanta: Jajaja. No ha visto al Padrino

Spartacus: Pues según vamos a comer, es un sr güero güero, ya mayor. Nos salimos de ahí, aquí venimos a comer. Él va en una (camioneta), va atrás. Una negra. Me dijo ahorita nos comemos un pollito, yo soy su Padre y Padrino de su tío. Un señor güero güero. Mayor. Bien educado, bien presentable con uniforme. Que vamos a ir a un lugar muy calmado para que no nos molesten. Que era un niño, jajajaja, ya ve estoy joven ya rasurado

Samanta: Jajajaja. Si está joven usted

Spartacus: Este sr tiene hasta los cachetes rojos. Aquí me traen a una casa bien grande

Samanta: Jajaja. Ni modo que no lo reconozca.

Spartacus: Se le ven ganas de querer ya dejarme ir a dormir

Samanta: Ha, se va a quedar los días que le diga. Su familia está bien instalada al fin

Spartacus: Sí, así es. Ellos están bien y aparte aquí estoy hablando con mi mujer, está sola con los niños, Que todo bien, dice. Lomas de Chapultepec decía un letrero

Samanta: Muy bien. Usted está tranquilo. Dígale que estará los días que le diga, un día u ocho días

Spartacus: Recibido. Le diré que usted ya me ocupa allá, pero a ese sr no me animo a decirle nada, trae gente, ajá pendejo

Samanta: Jajaja. Nada de eso, es su invitado y ahí se quedará los días que él disponga

Spartacus: No, si me tratan bien, pero se siente uno chiquito, pero los señores son bien atentos, que qué quiero, todo… Oiga este sr si es el que sale en la tele, y usted no me avisa. Usted no está comiendo aquí conmigo. Le estoy diciendo que le estoy pasando el reporte y dice que no hay problema. Pero que nada más borremos de la memoria que estamos comiendo con él

Samanta: Sí claro, dígale. En cuanto regrese usted vamos a tirar los teléfonos y traemos nuevos para más seguridad

Spartacus: Que estoy joven y dice que tiene un hijo de mi edad

Samanta: Hoy conviva con el Padrino

Spartacus: Dice que vamos a hacer algo grande de usted, que ya me mandó usted

Samanta: Dígale de mi parte que nunca va a tener un problema.

Spartacus: Y que ahora sí, que lo que ha hecho son pequeñeces, que donde quiere trabajar, ahora si ya estamos hablando, que no es lo misma por mensajes

Samanta: Así es

Spartacus: Que ya estamos en el mismo canal, ahora sí, dice que ya vio que hay seriedad

Samanta: Qué bueno

Spartacus: Y aquí estamos, que usted diga qué quiere trabajar para que haya dinero. Ajá pendejo.

Samanta: Queremos hacer algo de Colombia, porque me acaban de caer los primeros 200 que traen

Spartacus: Virgilio Daniel Méndez Vazan, es quien hablaba con nosotros

Samanta: Apenas vamos a empezar, dígale que nosotros somos pollos

Spartacus: Ese es el que hablaba con nosotros

Samanta: Quién es él

Spartacus: Dice que dónde se le cayeron, que es el segundo del Padrino

Samanta: Al salir de Colombia. Se me cayeron en una lancha. Venían 420.

Spartacus: El Padrino me dio el nombre de Salvador Cienfuegos Zepeda. Algo así, pero que ya vamos a hablar con él

Samanta: 200 míos y 220 de los socios de Colombia

Spartacus: Pero que todo lo que se le ha pedido es orden del sr, no me animo a decirle nada, trae gente.

Samanta: Jajaja

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