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Para superar las crisis financieras que padecían, 77 universidades públicas se sometieron a planes de austeridad y reformaron sus sistemas de pensiones. En un inicio, las autoridades educativas detectaron que había nueve “en situación financiera crítica”, pero las acciones se extendieron a otras 68, señaló Secretaría de Educación Pública (SEP).

A la fecha, dos de las universidades casi en quiebra “han resuelto su problema estructural, a través de una fuerte transformación impulsada por sus rectores y con el apoyo de sus comunidades universitarias”. Agregó en un comunicado que se trata de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT).

La SEP destacó las acciones impulsadas desde la federación, consistentes en la instrumentación “de programas de austeridad y ahorro, obligación que se extendió a 68 universidades públicas más”. Esto es que en total se aplicó en 77.

También se aplicaron “reformas pensionarias, con un nuevo Reglamento de Pensiones y Jubilaciones que se incorpora a los Contratos Colectivos de Trabajo”.

Y recordó que en 2018, los recursos de las universidades alcanzaban sólo para cubrir sus compromisos de nómina hasta agosto; en 2019 ya alcanzaban para noviembre y en este 2020 dos universidades han sido saneadas. “Los compromisos de nómina pendientes de las instituciones en crisis corresponden a las obligaciones de diciembre, prestaciones, y aguinaldos. Todo gracias a los compromisos que año con año se les ha solicitado cumplir en los Convenios Extraordinarios”.

Asimismo, indicó que “se han gestionado acuerdos con diversas instancias con las que las universidades presentan adeudos fiscales o de seguridad social, como el IMSS, ISSSTE, INFONAVIT, SAT, entre otros”.

También que se logró que en algunos casos se incremente la participación estatal en el subsidio ordinario a las universidades en crisis. Aun así, aseguró que “la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ante solicitud de la SEP, realizó un esfuerzo extraordinario y a través de diversas economías, apoyó a seis instituciones, en las que sus Gobiernos Estatales aportaron el 50 por ciento: Universidad Autónoma de Coahuila (UADEC), Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) y Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Cabe señalar que estas universidades han realizado acciones encaminadas a lograr su saneamiento financiero, encabezadas por sus autoridades con el apoyo de sus gobiernos estatales y sus sindicatos”.

La SEP también aclaró que a las universidades a las que su gobierno estatal no aportó el 50 por ciento ni atendieron las acciones de saneamiento financiero, no se les entregó dinero federal, “ya que no se trata de un rescate, sino de un apoyo para su reestructuración financiera de manera permanente”.

Pese a ello, la Subsecretaría de Educación Superior se mostró satisfecha con el resultado, que forma parte “de un esfuerzo conjunto en el que las universidades y sus comunidades han logrado avanzar en reestructurar el ejercicio de su gasto”.

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