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Al cierre de este 2020, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) anunció acciones contra el enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y delitos de carácter fiscal en organizaciones religiosas.

 

En ese marco, el pasado 21 de diciembre informó que presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República contra organizaciones sin fines de lucro con denominación de “actividades religiosas”, debido a la presunta comisión de delitos como enriquecimiento ilícito y no cumplir con las actividades para las que fueron constituidas. En total, interpuso cinco denuncias contra la iglesia La Luz del Mundo y contra su líder, Naasón Joaquín García, acusado en Estados Unidos de abusar sexualmente de menores de edad.

Con base en la tipología del delito revelada por la UIF, algunas organizaciones sin fines de lucro –como La Luz del Mundo– ejecutan actos jurídicos a través del sistema financiero nacional para hacerse de su riqueza: “reciben recursos por concepto de intereses de diversos instrumentos financieros y realizan inversiones con la finalidad de obtener utilidades. Y omiten dar cuenta a la autoridad hacendaria de los impuestos deducibles o gravables.

“Estas organizaciones transfieren altos montos dirigidos a personas físicas y morales con las que no se identifica el tipo de relación”. De acuerdo con la UIF, los recursos permanecen por poco tiempo en las cuentas de las actividades religiosas.

Asimismo, reciben dinero mediante “transferencias de cuentas propias o relacionadas”, detalló el organismo perteneciente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Tales transferencias –explicó– son llevadas a cabo por monto monetario “elevado” para el pago de tarjetas de crédito, vehículos, blindajes. Es decir, bienes o servicios no acordes al perfil de las organizaciones sin fines de lucro con actividad religiosa.

Asimismo, el esquema de operación advertido por la UIF señaló otras de las actividades llevadas a cabo, las cuales no tienen relación y fines para las que fueron creadas: las organizaciones religiosas compran inmuebles con costos menores para que los montos no resulten inusuales; compran  acciones y cobran intereses.

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