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El 89.28 por ciento de los 59 pozos y domicilios particulares en la zona afectada por el derrame tóxico en el Río Sonora rebasa los límites de arsénico y el 57.81 por ciento excede los de plomo, documentó la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

En una carta dirigida a los Comités Cuenca Río Sonora, explicó que esos fueron los resultados en los más recientes muestreos de agua, con base en lo establecido por la Norma Oficial Mexicana 127-SSA1-1994, modificada en 2000.

Ante los resultados, el propio titular de la Cofepris, José Alonso Novelo Baeza, reconoció en la carta que “la exposición de algunos agentes patógenos y elementos químicos a través del uso de agua de consumo humano puede producir enfermedades graves” y que “representan un riesgo a la salud de la población”.

Al respecto, José Manuel López, habitante de San José de Baviácora, señaló: “el gobierno nos está dejando morir envenenados”, en referencia a la impunidad que prevalece en torno a la minera Grupo México, ante la evidencia de que el agua potable en las siete comunidades aledañas al Río Sonora se registran niveles altos de arsénico y plomo, informó Proyecto PODER en un comunicado.

A seis años del derrame tóxico de Grupo México, la Cofepris notificó los resultados a las autoridades municipales y a la Comisión Nacional del Agua, para que lleven a cabo las acciones pertinentes.

Ramón Miranda, integrante de los Comités Cuenca Río Sonora, acusó la indiferencia de los tres niveles de gobierno, indiferencia que “nos va matar”:

“¿Qué tiene que pasar para que las autoridades hagan algo? Ahí están los datos, desde hace más de un año, desde hace seis años, tras el cochinero que dejó Grupo México, y ahora los datos nuevos que vienen a decirnos lo que ya sabemos: el agua que tomamos nos está envenenando y las autoridades no hacen nada concreto para evitarlo”, enfatizó.

Asimismo, el comunicado apuntó que, a pesar de que el titular de la Cofepris indicó trabajar en una agenda “para dar soluciones” ante el riesgo, no hay fechas ni plazos claros para su realización. Es por ello que los Comités demandaron soluciones inmediatas.