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En lo que va de 2020 han sido asesinadas  2 mil 874  mujeres y niñas, informó el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF). Sólo 724  casos  se están investigando como feminicidio, lo equivalente a un 26 por ciento, indicó en el marco del 25 de noviembre “Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres”.

Cada día, señaló la organización, “al menos 10 hombres truncan un proyecto de vida, debido a su machismo y a su misoginia. Siendo los estados con mayor número de asesinatos de mujeres: Guanajuato, Chihuahua, Estado de México, Baja California, Michoacán y Guerrero”.

Por ello, el OCNF junto con madres y familiares de víctimas de feminicidio y desaparición, sobrevivientes de tentativa de feminicidio y defensoras de los derechos de las mujeres se manifestaron frente al Palacio Nacional para decirle al presidente Andrés Manuel López Obrador, que “México agoniza ante la violencia feminicida”.

En ese mismo contexto de violencia, al menos en 12 estados de la República de enero a agosto desaparecieron 5 mil 223, mujeres y niñas; de las cuales 1 mil 223 están pendientes de localizar. “Las familias seguimos esperando justicia, mientras los asesinos de nuestras hijas son cubiertos con el velo de la impunidad”, dijeron los manifestantes. Y agregaron que a pesar de la pandemia,  la delincuencia organizada sigue en marcha.

Respecto de la violencia sexual, el OCNF apuntó que de enero a octubre de este  2020 se han denunciado 13 mil 867 violaciones sexuales. “Estos números, señor presidente, no son sólo estadísticas, son dolor e impotencia, son vidas que se destrozan y familias que nunca vuelven a ser las mismas”, indicó en un comunicado.

Y criticó que a pesar del compromiso del presidente con las personas más desfavorecidas, “hasta la fecha no nos ha quedado claro cuál es su compromiso con las mujeres mexicanas, con las familias de víctimas de feminicidio y desaparición, y con las sobrevivientes de violencia feminicida”.

Las madres de víctimas indicaron que no quieren dinero, porque eso no les devolvería a sus hijas: “nosotras queremos justicia. Queremos que las instancias funcionen, que las mujeres encuentren en las y los funcionarios públicos a una persona aliada, sensible y eficaz, no un verdugo más, que culpe a nuestras hijas de lo que les sucedió o que cuestione las horas en la que salen a la calle, la manera de la que estaban vestidas o el lugar en donde se encontraban”.