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Al inicio del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, uno de los principales objetivos en Petróleos Mexicanos (Pemex) era que el ingeniero Octavio Romero Oropeza acabara con la corrupción y la opacidad que por años han dañado el patrimonio nacional. Una de las tareas era frenar de una vez por todas la estructura empresarial paralela que le permitió a la petrolera constituir con recursos públicos 61 empresas “privadas” ciento por ciento de su propiedad –radicadas en México y el extranjero, incluidos paraísos fiscales como Islas Caimán– y participar en otras 29 compañías. No obstante, la petrolera está bastante lejos de cumplir con esa meta, pues a la fecha mantiene vivas, al menos, 26 de esas empresas.

En su más reciente reporte a la Bolsa Mexicana de Valores –presentado hace un par de semanas–, Pemex admite que al 30 de septiembre de 2020 consolidó 26 compañías subsidiarias ­relacionadas con su estructura paralela creada desde el sexenio del priista Miguel de la Madrid.

De acuerdo con esa información, 11 de éstas pertenecen al llamado Grupo PMI. Se trata de: PMI Comercio Internacional, SA de CV –filial controladora del Grupo y que desde 2013 dejó de rendir cuentas–; PMI Holdings, BV; PMI Trading, DAC; PMI Holdings Petróleos España, SL; PMI Services North America, Inc; PMI Norteamérica, SA de CV; PMI Servicios Portuarios Transoceánicos, SA de CV; PMI Midstream del Centro, SA de CV; PMI Trading México, SA de CV; PMI Ducto de Juárez, S de RL de CV; y PMI Campos Maduros SANMA, S de RL de CV.

Las otras 14 empresas ciento por ciento de su propiedad que sobreviven en plena 4T son: PEP Marine, DAC; Pro-Agroindustria, SA de CV; PTI Infraestructura de Desarrollo, SA de CV; Pemex Procurement International, Inc; Pemex Finance, Ltd [redicada en Islas Caimán]; Mex Gas Internacional, SL; Pemex Desarrollo e Inversión Inmobiliaria, SA de CV; Kot Insurance Company, AG [establecida y operada en Suiza]; PPQ Cadena Productiva, SL; III Servicios, SA de CV; PMX Fertilizantes Holding, SA de CV; PMX Fertilizantes Pacífico, SA de CV; Grupo Fertinal; y Holdings Holanda Services, BV.

Además, la petrolera mexicana consolidó la Compañía Mexicana de Exploraciones, SA de CV, propiedad de Pemex Exploración y Producción (60 por ciento) y Dowell Schlumberger de México (40 por ciento).

El Grupo PMI

Como en el pasado, el Grupo PMI concentra negocios de Pemex extremadamente relevantes en el extranjero. El informe que la petrolera envió a la Bolsa Mexicana de Valores apunta que las ventas de exportación de la subsidiaria Exploración y Producción –con “alrededor de 18 clientes principales en varios mercados en el extranjero”– se realizan a través de PMI Comercio Internacional, que opera a través de compañías comercializadoras.

Más adelante agrega que las “comercializadoras” son: PMI Comercio Internacional, PMI Norteamérica, PMI Trading y Mex Gas Internacional (esta última no corresponde al Grupo PMI, pero comparte su modus operandi). De éstas, indica que “comercializan petróleo crudo, gas, productos petrolíferos y petroquímicos de exportación e importación de Pemex”.

Al referirse al riesgo que enfrentan estas compañías, el reporte expone que “algunas de las empresas PMI minimizan su riesgo de liquidez a través de diversos mecanismos; el más importante es la Tesorería Centralizada o ‘Centralized Treasury’. Adicionalmente, a través de esta estructura, estas empresas cuentan con acceso a préstamos bancarios”.

Ésta es una tesorería que opera en forma paralela a la verdadera tesorería de Pemex; es decir, que sus ingresos y egresos son totalmente independientes al presupuesto autorizado por la Cámara de Diputados y, por lo tanto, no se registran en la Ley de Ingresos de la Federación ni se reflejan en la Cuenta Pública, lo cual ha sido denunciado por años la Auditoría Superior de la Federación.

Así, en plena 4T las finanzas del Grupo PMI –generadas a partir de la comercialización de bienes nacionales, es decir de petróleo crudo y gas– se siguen  manejando de forma privada y opaca: la tesorería centralizada está radicada en Países Bajos a nombre de PMI Holdings, BV, que es una de las más importantes tenedoras de acciones (holding) de Pemex pero que se considera legalmente un negocio “privado”, por lo que posibilita que el Grupo “privatice” varios millones de pesos al “transformarlos” en rendimientos particulares y no de Pemex.

Sin oficinas ni empleados, PMI Holdings administra directamente en JP Morgan Chase Bank dicha tesorería: las cuentas bancarias asociadas a ésta son extraterritoriales –pues no están reguladas por las leyes mexicanas– y captan los más de 500 mil millones de pesos anuales de las ventas internacionales de Pemex, así como los recursos de sus cuentas por cobrar. Además, manejan efectivo, préstamos –obtenidos a nombre y en representación de Pemex– y los “rendimientos” del Grupo PMI.

En 2010, antes de constituir la tesorería centralizada, Pemex evaluaba la posibilidad de que PMI Comercio Internacional fuera la tesorera del proyecto; no obstante, concluyó “que la indicada sería PMI Holdings, por tener el carácter de empresa privada extranjera, a la que no le resultarían aplicables las disposiciones legales mexicanas en virtud del principio de extraterritorialidad de las leyes y, por lo tanto, gozaría de una mayor ‘flexibilidad’ para desempeñar las funciones y los propósitos que perseguía la tesorería centralizada; por el contrario, en el caso de que se hubiera decidido que fuera PMI Comercio Internacional, ésta estaría sujeta a los preceptos normativos que regulan la actuación de cualquier entidad paraestatal”, reveló en 2013 el máximo órgano de fiscalización del país.

Según Pemex, el riesgo de liquidez del Grupo PMI se mitiga a través de dicha tesorería centralizada o “in house bank”. Adicionalmente, las empresas del Grupo cuentan con acceso a líneas de crédito bilaterales con instituciones financieras; monitorean sus flujos de efectivo en forma diaria, y cuidan su imagen crediticia en los mercados financieros.

En el reporte a la BMV, Pemex expone parte del manejo de miles de millones de pesos al margen del Estado mexicano al abordar la forma en cómo opera PMI Trading:

“En lo que respecta a PMI Trading, la mayor parte de los flujos de efectivo se generan por el comercio de productos refinados, petroquímicos y gases líquidos tanto con Pemex como con terceros en el mercado internacional, cuyos precios son determinados y pagaderos en dólares. La mayor exposición cambiaria de PMI Trading se deriva del fondeo para el pago de impuestos en pesos, así como por costos denominados en moneda local”.

Agrega que “PMI Trading considera que puede administrar el riesgo generado por el pago de impuestos en moneda local sin la necesidad de contratar instrumentos de cobertura, dado que la exposición a este riesgo es marginal comparada con el flujo total en su moneda funcional. Asimismo, en caso de que exista riesgo de tipo de cambio en sus operaciones comerciales, PMI Trading puede implementar medidas de mitigación de riesgo, a través de la ejecución de IFD [instrumentos financieros derivados]”.

Al parecer la cuarta transformación que lucha contra la opacidad y la corrupción aún no acaba de llegar a Pemex, pues aún está en marcha aquella estructura empresarial paralela orquestada por los impulsores del neoliberalismo en México, reconocidos por el propio López Obrador como sus adversarios.

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