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“Lo podemos decir con satisfacción –dice Carlos Mendoza Davis, el gobernador de Baja California Sur, en su quinto informe de gobierno–, somos el estado donde se han observado menos muertes. Nuestra tasa de letalidad equivale a la mitad del promedio nacional. ¿Y qué significa esto?: que en Baja California Sur quienes se contagian de Covid tienen el doble de posibilidades de sanar, de vivir, que en el resto del país. ¡Aquí defendemos la vida y la honramos!”. El gobernador matiza la información y es muy selectivo con los datos que proporciona, y la evidencia parcial le permite ser muy optimista.

Es cierto que Baja California Sur es la entidad con menos muertes causadas por coronavirus, y si no fuera así, la tragedia de los 677 decesos acumulados en la entidad para la primera quincena de noviembre sería mucho más funesta de lo que ya es, pues es la segunda entidad con menos población del país con poco más de 800 mil habitantes. Es cierto que la tasa de letalidad –número de muertes en relación con el número de enfermos– en Baja California Sur es de 5.1, prácticamente la mitad de la media nacional que es de 9.8.

El gobierno estatal aduce que es debido al semáforo de seis colores que implementó, a diferencia del de cuatro que estableció la Federación. Pero, sobre todo, a la decisión de hacer pruebas de detección, no sólo a pacientes enfermos, sino a individuos sospechosos de tener el virus. “Aquí sí creemos en la ciencia. Aquí sí atendemos a la Organización Mundial de la Salud: hacemos pruebas, pruebas y más pruebas para contener al Covid. Somos el segundo lugar nacional en pruebas por cada 100 mil habitantes. Se aplicaron más de 38 mil pruebas a personas con síntomas o sospechosas, dentro de las que han resultado positivas 13 mil”, dijo el mandatario con sobrado entusiasmo y es cierto, se han hecho esas pruebas. Razón por la cual el gobernador exalta que en la entidad “…sí es posible detener al Covid, lo estamos logrando”. En efecto, hacer más pruebas permite detectar más casos, incluso aquellos de personas asintomáticas y es por ese motivo que en la entidad la tasa de letalidad es menor que en muchos otros estados del país, lo que no quiere decir que mueran menos personas por coronavirus que en el resto de la nación.

También es cierto, pero no lo dijo en su informe, que la tasa de contagios es de las más altas a nivel nacional: es la segunda sólo detrás de la de la Ciudad de México. La capital del país tiene una tasa de contagiados por cada 100 mil habitantes de 1 mil 896 y en Baja California Sur es de 1 mil 673. Por lo que los resultados de la contención del virus parecen ser muy similares a los de la la Ciudad de México, pero con una diferencia de poco más de 8 millones de habitantes entre ambas entidades.

Debemos reconocer el esfuerzo de la Secretaría de Salud de la entidad para incrementar la infraestructura médica para combatir la Covid-19, aspecto resaltado en el informe estatal. Esfuerzos que se han hecho con el apoyo de la federación y con la participación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en rubros como la reconversión hospitalaria, la implementación del Hospital de Expansión en las instalaciones del Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT), así como la contratación de más personal médico. Asimismo, el gobierno estatal ha usado telemedicina para atender a los pacientes en casa, estableció un albergue en la capital del estado para ayudar en la convalecencia de pacientes no graves e implementó con los empresarios hoteleros la aplicación de pruebas a trabajadores del sector turístico, debido a que están en contacto con personas que llegan del exterior y, sobre todo, porque la actividad turística es el principal motor económico de la entidad.

El discurso del gobernador, basado en el menor número de muertes y en una menor tasa de letalidad entre los enfermos por coronavirus, pareciera indicar que el combate contra la pandemia es mejor y más efectivo en Baja California Sur. Pero hay un dato que el gobernador no nos comparte y es que en Sudcalifornia la tasa de mortalidad por la Covid-19, es decir, el número de muertes en relación a la población total expresado por cada 100 mil habitantes es superior al de la media nacional. Hasta el 16 de noviembre la media nacional era de 78.04 mientras que la media en Baja California Sur era de 79.03, por lo que en la entidad mueren más personas por la Covid-19 que en 18 estados de la República, inclusive la mortalidad sudcaliforniana debido a esta nueva enfermedad es superior a las de entidades como Veracruz y Jalisco, que tiene cada una más de 8 millones de habitantes, y hoy tienen una tasa de 60.60 y de 50.26 respectivamente. Y dista mucho de la de Chiapas, entidad que con más de 5 millones de habitantes tiene una tasa de mortalidad de 20.03.

Aseverar que los enfermos de coronavirus en Baja California Sur tienen el doble de posibilidades de no morir puede generar en el ciudadano una falsa percepción de seguridad, lo que es muy grave, pues puede abonar a la relajación de los protocolos de convivencia establecidos para evitar la propagación de la enfermedad. Y esto podría incrementar una de las tasas de contagios más alta del país, así como acrecentar la elevada tasa de mortalidad. Todo, a pesar de que en el estado se hagan pruebas y más pruebas.

Los datos se recabaron de las página oficiales, consultadas el 16 de noviembre de 2020, así como de la presentación del quinto informe del gobernador Carlos Mendoza Davis.

Roberto Galindo*

*Escritor, maestro en apreciación y creación literaria; maestro en ciencias, licenciado en letras hispánicas, en arqueología y en diseño gráfico. Cursa el doctorado de novela en Casa Lamm

 

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