Autor:

El Estado mexicano ha pagado cuotas por más de 8 millones de dólares a 14 organismos internacionales, indica información de la Secretaría de Relaciones Exteriores. En la presidencia de Peña Nieto se suspendieron estas contribuciones, bajo el argumento de “austeridad”; sin embargo, expertos en la materia aseguran que se “apostó” más por los organismos financieros que por los encargados de proteger los derechos humanos

México ha regresado al pago de cuotas a organismos internacionales con un desembolso de más de 8 millones de dólares (aproximadamente 173 millones, al tipo de cambio de 21.16 pesos por dólar) y 333 mil euros (más de 8 millones de pesos al tipo de cambio de 24.84 por euro), entregados a 14 instituciones. Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto estos pagos se suspendieron, bajo la justificación de “austeridad presupuestal”, lo que entonces fue un desacierto diplomático, opinan expertos.

Información entregada a Contralínea, vía la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LGTAIP), indica que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha programado un ejercicio financiero para 2020 de 8 millones 179 mil 908.95 dólares (173 millones 086 mil 873 pesos) y 333 mil 023 euros (8 millones 272 mil 291.32 pesos), a asociaciones multilaterales como: la Organización de Estados Americanos (OEA), el Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD), el Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL), la Conferencia de los Estados Partes de la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y Almacenamiento de las Armas Bacteriológicas (biológicas) y Toxínicas y sobre su Destrucción, y una decena más.

De los datos entregados a Contralínea se desprende que los dos organismos con mayores cuotas pagadas son: la OEA, que recibió del gobierno encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador un “monto de contribución” de 5 millones 521 mil 400 de dólares (116 millones 832 mil 824 pesos). Éste es el “organismo regional más antiguo del mundo”, con origen en Washington, DC, Estados Unidos, constituido tras la Primera Conferencia Internacional Americana, de octubre de 1889 a abril de 1890. “En esta reunión, se acordó crear la Unión Internacional de Repúblicas Americanas y se empezó a tejer una red de disposiciones e instituciones que llegaría a conocerse como “sistema interamericano”, el más antiguo sistema institucional internacional”, indica en su página de internet.

Actualmente, la OEA reúne a los 35 Estados independientes de América y constituye el principal foro gubernamental político, jurídico y social del Hemisferio. “Además, ha otorgado el estatus de Observador Permanente a 69 Estados, así como a la Unión Europea”, menciona su página oficial.

Le sigue el PNUD, con 2 millones 32 mil 200 dólares (43 millones 001 mil 352 pesos). Este organismo mantiene en México diversos proyectos relacionados con el desarrollo social y, actualmente, con la salud en el contexto de la pandemia por coronavirus. Entre ellos: “Gobernanza efectiva en la cadena de acceso a medicamentos”, que tiene como objetivo: “Implementación de iniciativas intersectoriales que permitan garantizar el derecho a la salud y disminuir la brecha de desigualdad, a través del acceso efectivo a medicamentos e insumos”.

El PNUD en México también lleva la temática de “Impulso Económico Global”, relacionado con la “Secretaría de Relaciones Exteriores con el cumplimiento de sus nuevas funciones de impulso económico global, reforzando las capacidades de la Subsecretaría de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, para que se encuentre en la capacidad para cumplir con la nueva encomienda y dar continuidad a la política exterior multilateral económica”.

El Presupuesto de Egresos de la Federación de 2019 indica que la SRE ha establecido las siguientes prioridades de gasto, las cuales representan el ciento por ciento de las “asignaciones presupuestarias, que se ejercen bajo principios de eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez, en estricto cumplimiento de los objetivos y metas institucionales”, entre los que se encuentran: pago de cuotas a foros, organismos y mecanismos multilaterales de los que México forma parte.

Los pagos también se han programado a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)/Programa Integral de Comunicación del Gobierno Federal, por 194 mil 179 dólares (4 millones 108 mil 827 pesos), de los cuales ya se entregaron 104 mil 149 dólares. Esta organización, indica su portal, es la encargada “de establecer la paz mediante la cooperación internacional en materia de educación, ciencia y cultura. Los programas de la Unesco contribuyen al logro de los objetivos de desarrollo sostenible definidos en el Programa 2030, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015”.

Alejandra Gutiérrez Luna, profesora de relaciones internacionales en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, de la Universidad Nacional Autónoma de México, comenta que la ONU es el organismo internacional más importante con el que contribuye México, porque no solo es un órgano principal, sino que abarca decenas de agencias de fondos y programas. El mismo comentario podría aplicarse para otros organismos internacionales como la OEA.

En el caso de la ONU, expone la académica, tanto las agencias especializadas como los fondos y los programas se sostienen o viven gracias a las cuotas obligatorias que dan los Estados miembros y por contribuciones de otras organizaciones, empresas y de voluntarios. “Lo que hace la Asamblea General de la ONU es que determina un presupuesto que después aprueba y prorratea entre los estados miembros y la forma en que lo hace es que tiene que ver con el Estado, con la situación económica que tienen los países en el momento en el que se establece el presupuesto y con su capacidad de pago”, indica Gutiérrez Luna.

Para la especialista, sin estas cuotas de los miembros que integran la ONU, la organización no serviría adecuadamente. “No se ha dado el caso de que haya muchos deudores, pero si nos vamos a un caso extremo, donde los Estados no paguen, la organización no funcionaría. En el caso específico de México, tanto a las cuotas como a la participación del personal mexicano que trabaja para la ONU, en la institución, eso implica una mejora de la proyección del país hacia el exterior, refleja el compromiso multilateral que tiene el gobierno mexicano.

“La participación de México en los organismos internacionales es una parte relevante de la política exterior y la cantidad de dinero destinada a esos organismos refleja la importancia que el gobierno en turno le da a la diplomacia y a los asuntos internacionales, pese a los discursos políticos”, expone la académica universitaria.

Fotografía de Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores de México.??

Cuotas para la paz

De la información entregada a Contralínea se desprende también el pago de cuotas a organismos a favor de mantener la paz, a través del desarme y la prohibición de armas nucleares, como el OPANAL, que obtuvo del gobierno mexicano 143 mil 755 euros (1 millón 985 mil 273.52 pesos) y 93 mil 822 dólares (1 millón 985 mil 273.52 pesos).

Esta es una organización intergubernamental: sus integrantes son los 33 Estados de la América Latina y el Caribe. “Tales Estados firmaron y ratificaron el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe, conocido como Tratado de Tlatelolco”, indica la institución.

También a la Conferencia de los Estados Partes de la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y Almacenamiento de las Armas Bacteriológicas (biológicas) y Toxínicas y sobre su Destrucción, que es el primer tratado multilateral sobre desarme en prohibir el desarrollo, la producción y el almacenamiento de toda una categoría de armas de destrucción en masa, que entró en vigor el 26 de marzo de 1975, a la que se le entregaron 19 mil 776 dólares (418 mil 460.16 pesos).

Asimismo, la Convención sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción recibió 14 mil 058 (297 mil 467.28) de la SRE, encabezada por Marcelo Ebrard Casaubón.

El Tratado sobre Comercio de Armas, que regula el comercio internacional de armas convencionales, desde armas pequeñas hasta carros de combate, aeronaves de combate y buques de guerra, ha obtenido 15 mil 385 dólares (325 mil 546.6 pesos) por el pago de cuotas del ejercicio financiero 2020.

La Convención sobre Prohibiciones o Restricciones del Empleo de Ciertas Armas Convencionales que Puedan considerarse excesivamente nocivas o de Efectos Indiscriminados obtuvo 13 mil 844 dólares (292 mil 939.04 pesos). Así también, la Dependencia de Apoyo para la Implementación de la Convención sobre Municiones en Racimo recibió 14 mil 50 dólares (297 mil 298) y la Convención sobre Municiones en Racimo otros 11 mil 194 (236 mil 865 pesos).

Fallido “Mexican moment”

El pago de estas cuotas fue suspendido durante la segunda mitad de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, en su Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2016.

Alfredo Femat Bañuelos, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, comenta que “vivimos un momento particularmente complejo. Estamos en medio de una pandemia de magnitudes y consecuencias insospechadas. La única respuesta viable es a través del multilateralismo”.

El legislador por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) indica que el sexenio pasado estuvo caracterizado por una muy importante apuesta a los “organismos financieros internacionales, pero también en un desdén a otras organizaciones internacionales, sobre todo en materia de defensa de Derechos Humanos.

“El fallido ‘Mexican moment’ fue parte de una estrategia de atracción de inversiones, pero también de una irrelevancia patente en la arena internacional en temas como el Cambio Climático y, sobre todo, en la defensa y promoción de los derechos humanos, sobre todo ante casos emblemáticos, como Ayotzinapa y Tlatlaya, que minaron de manera importante la credibilidad de México, por la probada intervención de las fuerzas del Estado en contra de la población civil de nuestro país, que merecieron la condena de la comunidad internacional y orillaron al gobierno mexicano a aislarse.

“Ahora, la historia es otra. Hay una apuesta por los resultados de manera integral. Se ha dado un importante giro en la atención de fenómenos como el de la migración. El Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica es muestra de ello. La cooperación al desarrollo es una herramienta indispensable que, por un lado, nos coloca como actores en la escena global y, por el otro, redunda en un beneficio más allá de nuestras fronteras, que es necesario”, comenta.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores dice que la actual pandemia ha sido una prueba de fuego, donde México ha demostrado su oficio y responsabilidad en el terreno internacional. Está presente en los acuerdos, en la coordinación con un sinnúmero de países y organizaciones internacionales, en una incansable tarea que debe robustecer también por medio de la diplomacia científica en la búsqueda de una vacuna, su distribución y alcance. Hay una necesaria revaloración del multilateralismo, que ha implicado abandonar la diplomacia estéril y apostar, en su lugar, por un multilateralismo eficaz.