sábado 5, diciembre 2020

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Al día de hoy en México no se cuentan con cifras oficiales sobre el número de asesinatos y agresiones en contra de periodistas indígenas, advirtió Celerina Patricia Sánchez Santiago, integrante de la Agencia de Noticias de Mujeres Indígenas y Afrodescendientes (Notimia).

“No hay datos desagregados dentro de toda la cuestión de la criminalización hacia la comunicación: se toma como un general, no hay datos reales sobre las y los indígenas en las estadísticas”, criticó durante el foro “Periodismo de investigación y el derecho de acceso a la información pública”.

Sánchez Santiago recordó el asesinato de Teresa Bautista y Felícitas Martínez, dos mujeres triquis periodistas, pues dicho crimen fue reconocido a nivel nacional; sin embargo, indicó, esto fue una excepción, ya que la mayoría de los asesinatos y agresiones contra periodistas y comunicadores indígenas no son reconocidos como tal y sólo pasan a formar parte de del cúmulo de cifras que no toma en cuenta las particularidades de las víctimas.

Durante su participación en el foro organizado por la Unesco, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales y el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo, la comunicadora Celerina Sánchez explicó que desde Notimia se está trabajando en una nueva narrativa que genere información desde las comunidades indígenas que no esté basada en prejuicios.

Ello, porque la mayoría de los periodistas ajenos a estas comunidades difunden datos erróneos que sólo perpetúan la desinformación. De hecho, dijo, Notimia nace con ese propósito: contrarrestar un poco el discurso hegemónico e ir caminando hacia una información más veraz.

Muchas de las mujeres que forman parte de la Agencia se involucraron a partir de la necesidad de comunicar lo que está sucediendo en sus territorios. Entonces, para fortalecer ese trabajo que ellas ya vienen haciendo, nosotras lo que hemos hecho es hacer encuentros, seminarios para fortalecer y poder crear redes, fortalecernos en ese sentido y así informar mucho mejor”.

Agregó que uno de los retos al que se enfrentan es que la comunidades que no hablan o no dominan el castellano tengan acceso a la información. Y es que para atender esa cuestión, dijo, “no podemos sólo hacer un periodismo escrito desde nuestras lenguas, porque sabemos que en muchas regiones tampoco se lee en la lengua que se habla, y esto debido a la deuda histórica que se tiene, ya que hay un Estado al que no le importa conocer y desarrollar las lenguas. Entonces por eso se nos complica que este derecho a la información realmente se cumpla”.

Algunas de las acciones que se han realizado desde los diferentes gobiernos ha sido traducir a las diferentes lenguas nativa algunas leyes, “pero la preguntas es: ¿quién lo lee? si no lo saben leer”. Por ello, indicó: “tenemos que ir generando ciertos audios, ciertos videos para poder llegar a la gente que realmente queremos que tenga esa información”.