miércoles 2, diciembre 2020

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El Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM) señaló que si desaparece el Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral (FAARI), las familias se verán obstaculizadas para continuar con las búsquedas de sus desaparecidos.

“Somos las familias quienes buscamos, […] quienes revisamos el expediente y le damos seguimiento, quienes buscamos en las fosas clandestinas; somos quienes hacemos el trabajo, y sin el fideicomiso, ¿cómo vamos a financiar esas acciones?”

Laura Curiel Armenta –integrante del Colectivo Mariposas Destellando, Buscando Corazones y Justicia,  madre de Daniela Mabel Sánchez Curiel desaparecida hace casi 6 años– explicó que cada mes tiene que trasladarse para dar seguimiento al expediente de su hija, para buscar en las fosas y también por si le notifican que la vieron en algún lugar del país. Todos estos gastos, dijo, más la renta del inmueble en donde vive y la alimentación no podría cubrirlos si no fuera por el fideicomiso.

Por su parte, Grace Fernández –integrante del MNDM– indicó que pensar que hay otros intereses detrás de la defensa del fideicomiso que está a cargo de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) es una idea perversa, ya que el único interés que hay por la defensa de dicho fondo es “por nuestros familiares”.  Y exigió al Estado mexicano garantizar  las condiciones necesarias para continuar con la búsqueda de familiares y de justicia.

En conferencia, Martín Villalobos Valencia –integrante de la Fundación Mónica Alejandrina por los Derechos Humanos– señaló que es importante que se instrumenten mecanismos para transparentar los recursos del fideicomiso, ya que desde que se creó la CEAV ha habido mucha opacidad en el manejo  del FAARI; sin embargo, advirtió que es preocupante que de manera tan tajante, sin previo análisis, se desaparezca. El gobierno ni siquiera ha dado a conocer las reglas y mecanismos mediante los que se atenderán a las miles  víctimas.

La máxima preocupación, dijo, es que cuando el fideicomiso quede bajo el mando de la Secretaría de Hacienda, ésta utilice los recursos para otros intereses que no sea la atención a víctimas. Es muy fácil decir “no se preocupen, seguirán siendo atendidos”, pero si cuando había reglas claras “era difícil que nos atendieran”, ahora que no las hay empeorará la situación.

Al respecto, Grace Fernández expuso que en el actual contexto de pandemia, tomando en cuenta la situación económica del país y el gran número de comunidades vulnerables, ¿como el gobierno va a garantizar recursos para financiar todas esas necesidades? Si no existen los medios para ello, “pues el primer lugar de donde va agarrar es de estos recursos”.

Por otra parte, respecto a la falta de posicionamiento por parte de la titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, frente a la desaparición del FAARI, consideró que por ser una persona quien vivió en carne propia el sufrimiento por la desaparición de un familiar y ser hija de María del Rosario Ibarra de la Garza, quien ha luchado incesantemente por su hijo desaparecido, se esperaba más de ella: que fuera una intermediaria entre las víctimas y el Estado.

Agregó que se esperaba de ella que por lo menos formulara un plan de trabajo para fortalecer la CNDH, ya que es su mandato promover, proteger y garantizar los derechos humanos y por consiguiente a las víctimas de violaciones a éstos.