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Por años, el pueblo de San Lorenzo Acopilco –en Cuajimalpa– se abasteció con el agua de sus manantiales, pero el gobierno de Claudia Sheinbaum y la gestión del alcalde Ruvalcaba impulsaron un proyecto hidráulico para incorporarlo al Sistema Cutzamala. Comuneros denuncian ello derivó en el despojo del recurso hídrico de la comunidad

Según el estudio de la UAM, el agua de los manantiales cumple con la norma de calidad potable por su bajo contenido en sales. Sin embargo, esta agua “potable” fue recolectada en junio de 2019 del grifo de un comunero de Acopilco.

 Acopilco, palabra náhuatl que significa lugar coronado por ojos de agua

Al pueblo de San Lorenzo Acopilco –ubicado en la alcaldía de Cuajimalpa de Morelos, en la Ciudad de México– le quitaron el derecho al agua emanada de sus manantiales: la actual administración de Adrián Ruvalcaba y el gobierno de la Ciudad de México –que encabeza Claudia Sheinbaum– iniciaron el proyecto hidráulico “El destino del agua de los manantiales” y el “Plan Maestro de Abastecimiento”.

Comuneros inconformes denuncian que éste se impuso para supuestamente proveer al poblado con el Sistema Cutzamala, y así hacer frente a una supuesta escasez del recurso, pero en el fondo es para apropiarse del agua de los manantiales.

También señalan que la consulta que “avaló” el proyecto, que los privará del recurso hídrico que posee la zona, fue irregular y no se tomó en cuenta que ésa no es una alternativa sustentable.

Una de las problemáticas que se agregan al desabasto de agua en época de estiaje, es el robo de agua ocasionado por los asentamientos irregulares.

Agua de manantiales, el trasfondo

El abastecimiento de agua es uno de los principales problemas que enfrentan los organismos operadores del agua en la zona metropolitana del Valle de México. En el caso de San Lorenzo Acopilco, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) cuenta con el proyecto citado para satisfacer la demanda del pueblo originario a expensas de sustraer agua que se conduce del Sistema Cutzamala hacia la Ciudad de México (CDMX).

Dicho proyecto consiste en conducir agua del tanque el Contadero al pueblo de Acopilco (únicamente en época de estiaje). Para ello se requiere instalar 3 mil 600 metros de tubería de acero al carbón en las siguientes vialidades: avenida 16 de Septiembre (colonia Contadero), carretera federal México-Toluca (tramo de la colonia Contadero a la entrada de San Lorenzo Acopilco), avenida Monte de Las Cruces (que pasa por las colonias Mina Vieja, Tianguillo y el poblado de San Lorenzo Acopilco) y avenida Leandro Valle (San Lorenzo Acopilco).

Sin embargo, el estudio Aforo y calidad del agua de los manantiales de Acopilco, Cuajimalpa ­–realizado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en octubre de 2013– asegura que si bien el proyecto satisface la demanda de agua de los habitantes de Acopilco y de 16 comunidades (incluidas  Tlapaca, La Pila y Tepazculco) que sufren del vital recurso en época de estiaje y reduce la inversión en pipas privadas de agua potable; también, agrava el problema para el resto de los habitantes de la Ciudad de México y no contribuye a la sustentabilidad hídrica de la cuenca.

Riachuelo en recorrido hacia Agua de los Leones

Pese a la información científica, la actual administración de la alcaldía junto con Sacmex decidieron dar paso a la introducción del proyecto. En entrevista con Contralínea, el último representante comunero electo de Acopilco, Alfredo Reyes Mejía, asevera que la obra inició antes de consultar al pueblo originario. También, dice, se les negó una petición de información sobre el proyecto hidráulico de agua requerida mediante el oficio de fecha 7 de agosto de 2019.

Frente al descontento y protesta de los vecinos, inmediatamente las autoridades dieron paso a la asamblea para aprobar una consulta supuestamente “previa, libre e informada” –para que Sacmex pudiera continuar con el proyecto–; “en el ámbito de los pueblos originarios fue una consulta amañada la que lo aprobó”, afirma Alfredo Reyes.

Frente a la puesta en marcha del proyecto, algunos comuneros continúan en la incertidumbre por el riesgo que implica que las nuevas redes pudieran ser conectadas a las zonas de recarga o a los tanques de almacenamiento de agua que abastecen sus comunidades, riachuelos y escurrimientos, para que éstas sean distribuidas en asentamientos irregulares y nuevos desarrollos inmobiliarios. Y a sus temores incluyen que el agua del Sistema Cutzamala pudiera venir contaminada.

Los comuneros desconocen el destino que se les dará a los propios manantiales con los que históricamente se han abastecido. Al respecto, Alfredo Reyes señala que “Adrián Ruvalcaba, ha pretendido llevar a cabo el cambio del uso de suelo, con la intención de obtener tanto el agua como los beneficios de los terrenos de uso común”.

Ello, sustentado en lo redactado en el Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de Cuajimalpa de Morelos . Y es que en su punto 4.4, Zonificación del suelo, menciona nuevas formas de distribución de las tierras, donde según los comuneros podrían ocupar el agua del pueblo originario.

Para corroborar dichas suposiciones de intención del proyecto gestionado por la alcaldía de Cuajimalpa y Sacmex, Contralínea solicitó desde el 12 de febrero de 2020 una entrevista con el alcalde Adrián Rubalcava, mediante comunicación social de la alcaldía. Sin embargo, hasta la fecha no ha habido respuesta.

Igualmente se enviaron cuatro oficios –desde febrero de 2020– a Sacmex para acordar la entrevista periodística –de acuerdo con los requerimientos de comunicación social de esa dependencia. Las peticiones fueron dirigidas al coordinador general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, doctor Rafael Bernardo Carmona Paredes; al subdirector de Diseño de Proyectos de Agua, ingeniero Marco Antonio Reyes Zerzeño; al director de Agua Potable, maestro Sergio Ramos Tapia; y al director de Agua y Potabilización, ingeniero Héctor Manuel Reyes Martínez. Todas, hasta la fecha, permanecen sin respuesta.

Presa en recorrido hacia Agua de los Leones

¿Escasez de agua en San Lorenzo Acopilco?

Los resultados del estudio Aforo y calidad del agua de los manantiales de Acopilco indicaban que la población de esa comunidad aprovechaba los caudales proporcionados por el sistema de manantiales de Los Leones (operado por el Sacmex), del manantial de Agua Bendita, así como de los manantiales Agua de Los Pantanos, el manantial El Tigre, y el manantial La Olla, estos dos últimos operados por los comuneros de Acopilco.

Con ese sistema, la producción de los manantiales durante el periodo de lluvias rebasa por mucho la capacidad de la infraestructura hidráulica para su aprovechamiento, tanto para la captación y conducción, omo para el almacenamiento, anotaba el análisis de la UAM. También indicaba que los excedentes mantienen llenos los cauces de los arroyos de la zona.

De acuerdo con el estudio, en 2013 el abastecimiento de agua de los Leones a la población de Acopilco fue de 30.5 litros por segundo (l/s); este flujo se forma con las contribuciones de los aportes de los manantiales y del arroyo de la cuenca alta de agua de Los Leones (4.9 l/s), así como de los manantiales del Llanito (0.5 l/s). También se tiene la contribución del cauce del arroyo de agua de Los Leones, que aporta 20.9 l/s.

Tuberías operadas por Sacmex

Asimismo, se cuenta con el transvase del agua de los manantiales agua de Ajolotes y Agua de Gallinas (8.4 l/s), del municipio de Ocoyoacac –Estado de México–, que se incorpora a escasos metros arriba de la caja Presa Tres Caminos. Por otro lado, se registró que la contribución de agua a la población de Acopilco, por parte de los aprovechamientos de los manantiales Los Pantanos es de 4 l/s. También se aportan al tanque San Lorenzo Acopilco un volumen de 1.1 l/s por parte del manantial El Tigre.

Siguiendo los datos del estudio, en el penúltimo Censo de Población y Vivienda realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2010, se registró una población de 23 mil 37 habitantes para la comunidad de Acopilco, y la demanda de agua para la población era de 4 millones 607 mil 400 litros diarios, es decir, 53 l/s.

La distribución de agua potable para la población proviene del tanque de almacenamiento San Lorenzo Acopilco, el cual recibe un total de 35.6 l/s. Y durante el estiaje existe un déficit de abastecimiento de 17.4 l/s.

A fin de verificar la afluencia del agua, Contralínea realizó un recorrido [en febrero de 2020] en el sistema de distribución de agua de Los Leones y por algunas tuberías de transvase que conducen el líquido vital del manantial Ajolotes. También revisó el depósito de Los Pantanos.

Presa en recorrido hacia Agua de los Leones

En los dos primeros se observó que existen fugas y algunos obstáculos (piedras y telas) en las cajas de válvulas, que parecieran haber sido puestos a propósito para impedir o reducir el paso del agua al pueblo de Acopilco, como denunciaron a este semanario los propios comuneros.

En el caso del depósito de Los Pantanos, se apreció un problema particular con los deshechos, pues a pocos metros de distancia se encuentra un tiradero. A decir de los pobladores consultados, este basurero es “irregular” o “ilegal”, puesto que camiones sin placas llegan al lugar a descargar. Igualmente, algunos comuneros preocupados por la calidad de sus aguas han intentado documentar los hechos, y los cuidadores del lugar al percatarse, los han agredido.

Por su parte, el estudio de la UAM concluyó que el déficit de abastecimiento durante el estiaje, para la población de Acopilco, puede fácilmente ser compensado si se detectan y reparan las fugas en la red de distribución, para alcanzar una eficiencia de 90 por ciento. Asimismo, puede balancearse reduciendo el requerimiento de agua de 120 a 80 litros por habitante al día durante el estiaje; o se pueden tomar otras alternativas sustentables, como la explotación de otros manantiales, el almacenamiento de excedentes pluviales y el incremento en la recarga del acuífero.

Con lo anterior, se revela que el déficit de agua potable en Acopilco no es generado por la falta de recurso hídrico, sino por su distribución y por la falta de infraestructura, lo cual ocasiona que en época de estiaje el pueblo se quede sin agua y la alcaldía tenga que proporcionar a los habitantes pipas privadas.

Riachuelo en recorrido hacia Agua de los Leones

Irregularidades en la consulta al pueblo originario

Para aprobar la [primera] consulta indígena en Acopilco sobre la obra hidráulica, se realizó una asamblea el 29 de julio de 2019. Ahí, la alcaldía de Cuajimalpa junto con Sacmex y la Secretaría de Pueblos, Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes se reunieron con aproximadamente 600 habitantes del pueblo originario. Y por mayoría de votos, se dio inicio al proceso de consulta.

Sin embargo, Alfredo Reyes explica a Contralínea que “antes de la consulta, ellos ya estaban trabajando [en el proyecto]. Entonces fuimos a preguntar el por qué, si aún no estaba la consulta, no había la certeza de que se hiciera la obra de conducción del agua de Cutzamala”. Pero los comuneros no obtuvieron respuesta y las obras continuaron.

En el marco de la consulta, la alcaldía y el de la capital prometieron que todo se realizaría con la debida legalidad y garantizando las etapas informativas para toda población. No obstante, Alfredo Reyes señala: “jamás nos mostraron el proyecto ni nos informaron de qué va el proyecto integral”.

El 4 y el 5 de octubre de 2019 se realizaron sesiones informativas en varios puntos del pueblo de San Lorenzo Acopilco. “Pusimos muchas propuestas para dar solución al desabasto de agua y ninguna de ellas fue escuchada”, asegura Reyes Mejía. Nada fue tomado en cuenta.

Algunas de las propuestas de los pobladores fueron: la construcción de un tanque en la zona alta, nuevas formas de distribución y la construcción de tinas. “Inclusive un compañero dio una propuesta de hacer un mega taque en el cerro Cruz Blanca para ser abastecido en época de lluvia, y ya después utilizarlo para mitigar la época de estiaje. Entregó un presupuesto por 15 millones de pesos, muy por debajo del presupuesto que tenía el alcalde, y aun así lo hicieron a un lado”, explica Alfredo Reyes.

Señala que, en todo momento, la gente estaba de acuerdo con los proyectos alternos sustentables que ponían para solucionar el estiaje; sin embargo, “la alcaldía se aferró y el único proyecto para el que había presupuesto era para el del alcalde”.

Como resultado de su oposición al proyecto, Alfredo Reyes apunta que quien se ostenta actualmente como representante comunal, Gabino Sandoval Baltazar –apoyado por el alcalde–, mandó a sus seguidores a distribuir  volantes en los cuales se le inculpaba del desabasto de agua. Éstos contenían una fotografía, dirección y su número celular.

“Después vino la Asamblea Informativa General en el Salón Comunal, el domingo 6 de octubre de 2019, y en esa ocasión hubo bastantes gritos e intentos de golpearnos. Aquí no hubo etapa deliberativa: simple y sencillamente se accedió a lo comunal” por el ambiente de tensión.

Fue el miércoles 9 de octubre del año pasado cuando se realizó la Asamblea Deliberativa. “Por mayoría autorizaron el proyecto, con 325 votos; y nosotros quedamos con 205 votos”, narra Alfredo Reyes. No obstante, a pesar de que el gobierno de la Ciudad de México enviara a Janet Jiménez como observadora para velar por el cumplimiento de la legalidad de la Asamblea, se detectaron irregularidades como gente armada, compra de votos y mucha gente ajena a la comunidad que participó sin tener autorización.

Al respecto, el último representante comunero electo mencionó que “estaba entrando mucha gente y cuando nos percatamos, me intenté comunicar con la licenciada pero desapareció y jamás me contestó las llamadas. La votación se dio a las 9 o 10 de la noche y aproximadamente se retiraron 170 personas opositoras al proyecto”.

Para el 11 de octubre de 2019 se llevó a cabo la firma del acta, pero Alfredo Reyes decidió no asistir por todas las irregularidades observadas.  Además de que la supuesta consulta libre, previa e informada al pueblo de Acopilco se realizó simultáneamente, entre los días 4 al 11 de octubre de 2019, sin que las autoridades de agua informaran la factibilidad de agua con la que cuenta el pueblo, así como el beneficio a la población y la ejecución real del proyecto.

Sistema manejado por los comuneros de San Lorenzo Acopilco

El amparo frente a la consulta “amañada” y la continuación de la obra

Frente a las irregularidades, los quejosos –“Alfredo Reyes y otros, en representación del pueblo originario de Acopilco”– constituyeron un juicio de amparo indirecto frente al juez Décimo Cuarto de Distrito en Materia Administrativa el 5 de noviembre de 2019, responsabilizando a la alcaldía de Cuajimalpa de Morelos, a Sacmex y al gobierno de la capital  de violentar el derecho a la petición, consagrado en el artículo octavo constitucional, al no dar contestación al oficio de fecha 7 de agosto de ese mismo año.

También se les acusó de violar los derechos consagrados en los artículos 2  –a la libre autodeterminación de los pueblos indígenas– y 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como de no respetar lo estipulado en la Constitución Política de la Ciudad de México y en la Convención Interamericana de Derechos Humanos.

En el juicio de amparo se mencionó que “se penetra de forma indebida al derecho de petición, y de una respuesta de conocimiento pleno de dicho proyecto de infraestructura (de instalación y conducción) e hídrico (de factibilidad de agua de cuidado de nuestro pueblo originario), respecto a nuestros manantiales y de necesidad de volumen de agua para distribución y a quién beneficia, con un volumen de agua exacto”.

Y sobre la consulta, se recalcó su ilegalidad, pues no tiene “la normatividad reglamentaria para su realización, invadiendo la autodeterminación de un pueblo originario a la libre determinación de administrar sus bienes”.

Tuberías con diversas fugas

Con ello, Alfredo Reyes recordó que se detuvo la obra por una semana y después continuó. “Nos echaron abajo el amparo nada más porque se presentó una constancia de los que quedaron electos como Consejo de Pueblo, que nada tiene que ver con las decisiones comunales. Ellos solamente están como un Comité Vecinal”. Dicha situación se debe a que hay una disputa legal respecto a la representación comunal del pueblo de San Lorenzo Acopilco, explica.

Pese a los esfuerzos de los quejosos por detener la obra, el juez Décimo Cuarto de Distrito revocó el fallo de la suspensión definitiva el 4 de diciembre de 2019, en el juicio de amparo 1605/2019. Ello, con el siguiente argumento: “la obra no pretende privar total o parcialmente, en forma temporal o definitiva, la propiedad, posesión o disfrute de sus derechos al pueblo originario, ni mucho menos se les esta privando parcialmente, en forma temporal o definitiva, la propiedad, posesión o disfrute de los recursos acuíferos, les beneficiará en su totalidad, ya que una de las obligaciones de las autoridades y locales es proporcionar el vital líquido”.

Para el juzgador, los quejosos “se ostentan con una personalidad que no tienen y están exhibiendo documentos con los que pretenden acreditar ser representantes del pueblo originario de San Lorenzo Acopilco, pero dicha personalidad se encuentra en contravención a la Ley de Participación Ciudadana del Distrito Federal”.

Finalmente, como consecuencia del fallo, la obra se retomó. Hasta ahora “el pueblo está padeciendo de agua y siguen metiendo agua con pipas privadas: no hay solución con el supuesto proyecto del alcalde”, señala Alfredo Reyes.

Unión entre Agua de los Leones y Agua de Ajolotes

Disputa por la representación comunal de Acopilco

El Tribunal Unitario Agrario afirmó que no hay registro de representación comunal en San Lorenzo Acopilco. A razón de ello, el último representante comunal electo, Alfonso Reyes Mejía ­–elegido por la asamblea de la Comunidad Agraria e Indígena– demandó que se desconozca a Gabino Sandoval Baltazar –comisariado de 1988  a 1991–, quien se ostenta como representante comunal y, desde 2015, es reconocido por el gobierno de la capital en la toma de decisiones.

El 9 de noviembre de 2014 se realizó una asamblea comunal para solicitar al pleno cambiar la situación jurídica de representación: de comisariado comunal a representación comunal. Con esto, los comuneros actualizaron su representación y quedó al mando Alfredo Reyes Mejía.

Este luchador  comunal ingresó su acta de asamblea al Tribunal Unitario Agrario el 30 de enero de 2015; sin embargo, tres días después [el 3 de febrero 2015], Sandoval se presentó en dicho Tribunal con una copia certificada de su acta de asamblea de 1988. De esta forma, anuló el nombramiento de Reyes y logró el suyo. Para Alfredo Reyes Mejía, ese documento está caduco.

Tiradero cerca de depósito los Pantanos

Ello ha dejado a la comunidad agraria en un estado de indefensión, incertidumbre y a la determinación de una sola persona de tomar decisiones de forma unilateral, sin respetar a la asamblea de comuneros inscrita en el Registro Agrario Nacional y cuyo registro fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el día 22 de agosto de 2016 (por defecto de resolución a la insubsistencia de 1992).

Ante ello, Gabino Sandoval Baltazar interpuso el recurso de revisión en el Tribunal Superior Agrario, que a la fecha se encuentra en suspensión de determinar el razonamiento jurídico bajo el expediente 574/2016-8.

El nombramiento de Gabino Baltazar fue considerado ilegal; además de que “ostentaba un cargo público en la alcaldía como director general de Áreas Protegidas y Recursos Naturales; era un servidor público”, afirma Alfredo Reyes Mejía.

La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano y el Registro Agrario Nacional emitieron un acuse el 18 de junio de 2018 –respondiendo al juicio de amparo 301/2016–, en el cual se determinó que “Gabino Sandoval Baltazar no tiene ni ha tenido acreditada ninguna representación legal en los órganos de representación comunal dentro de la comunidad de hecho San Lorenzo Acopilco, delegación Cuajimalpa, en la Ciudad de México.”

Los Pantanos

Posteriormente, el 4 de diciembre de 2018, el director general de Asuntos Jurídicos del Tribunal Agrario, con sede en la capital del país, le dio el carácter de representante comunal propietario del Núcleo Agrario de San Lorenzo Acopilco a Alfredo Reyes Mejía –con fundamento en la Ley de Amparo, artículos 15, 121, 209, 237 fracción III y 271, en relación con el 22 del Código Nacional de Procedimientos Penales–.

Sin embargo, el 1 de abril de 2019, el Poder Judicial de la Federación –en atención al juicio de amparo emitido el 20 de marzo de 2019 [1567/2018]– confirmó que aún no se reconoce la representatividad legal de Alfredo Reyes Mejía, e informó que no se “encontró documento alguno con el cual se acredite que el quejoso Gabino Sandoval Baltazar fue o representa a la comunidad ejidal San Lorenzo Acopilco”.

Actualmente, los comuneros de Acopilco no tienen un representante legal. Ante la disputa, el 4 de febrero de 2020 el Poder Judicial de la Federación notificó a Gabino Sandoval Baltazar y Alfredo Reyes Mejía a una audiencia con la fecha del 20 de febrero de 2020 para dar resolución al incidente de falta de personalidad.

Sin embargo, esa fecha se difirió para el 9 de marzo, pero como fue el día sin mujeres, notificaron la audiencia para el 30 de marzo. Posteriormente, por la pandemia ocasionada por el virus SARS-CoV-2, todo se suspendió. Y mientras la comunidad sigue en la incertidumbre, las obras para la incorporación al Cutzamala avanzan.

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Camión sin placas dirigiéndose al tiradero cerca de depósito Los Pantanos