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La Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema) denunció que actualmente existen en México 97 mil hectáreas concesionadas para la extracción de litio, otras y 537 mil hectáreas se encuentran en trámite. La organización advirtió que las que ya fueron concesionadas se reparten en 36 proyectos controlados por 10 empresas.

En un comunicado, Rema detalló que la mayoría son “empresas canadienses pequeñas al borde de la quiebra, que dependen mucho del proceso de especulación para generar recursos en la bolsa de valores de Toronto”.

Agregó que de “los 36 proyectos en el país, solamente el de la empresa Bacanora Lithium, en Sonora, es el que ha avanzado en su desarrollo. Los demás se encuentran buscando financiamiento, tratando de encontrar un comprador o socio, o haciendo exploraciones básicas”.

Según Rema, “el proyecto Sonora, de la empresa Bacanora Lithium, tiene entre sus socios a la empresa japonesa Hanwa, la cual firmó un acuerdo con Bacanora Lithium para el suministro del litio extraído durante los 10 primeros años del proyecto. Además de este acuerdo, el proyecto minero involucra a la compañía china Ganfenglithium como socia del mismo. En 2019, Ganfeng invirtió directamente en Bacanora Lithium y en el proyecto Sonora, convirtiéndose en dueña del 22.5 por ciento de las acciones del proyecto en México”.

La organización expuso que, como parte de ese acuerdo de inversión, “Ganfeng tiene derecho al 50 por ciento de la producción del carbonato de litio que se extraiga. Esta relación del proyecto con la empresa Gangfeng es sumamente importante, debido a que esta compañía tiene acuerdos firmados directamente con Tesla. En 2015, Ganfenglithium firmó un acuerdo con Tesla para asegurar el suministro de litio para sus operaciones en la planta de baterías y autos que tiene en Nevada, Estados Unidos, en sociedad con la empresa Panasonic. La posible extracción de litio en Sonora, relacionada al crecimiento de industrias disfrazadas de verde como Tesla o la empresa japonesa Hanwa, generará los mismos impactos de siempre: al ser un depósito de litio en roca, para este proyecto se utilizarán los métodos propios de la extracción minera a tajo abierto, que se acompañan de plantas de procesamiento y concentración con uso de reactivos químicos”.

Por ello, Rema consideró que el discurso de Tesla de la energía limpia es falso. “El martes 22 de septiembre la empresa estadunidense Tesla celebró el día de la ‘Batería Tesla’, que coincide con la reunión anual de su junta directiva. [Tesla] es el más importante productor de baterías de litio y autos eléctricos en Norteamérica, y tiene como accionista mayoritario al empresario Elon Musk, quien ha aparecido en los últimos años como un promotor de la llamada ‘transición energética’ para impulsar la venta de sus productos. Las baterías de litio, al tener una capacidad de almacenamiento más eficiente que las fabricadas con otros minerales, han incrementado su demanda por parte de la industria automotriz y de aparatos electrónicos. Por este hecho, durante la última década el litio ha sido caracterizado por el Servicio Geológico de los Estados Unidos como un elemento ‘crítico’ y las empresas mineras, la industria automotriz, y los gobiernos han comenzado a promocionar al litio como un metal ‘verde’, esencial para la ‘transición energética’”.

La Red indicó que el “énfasis  mundial que se  le ha puesto al litio está  provocando  un proceso de especulación financiera, así como disputas por la obtención de fuentes de suministro entre los países europeos y Estados Unidos, frente a China y otros países asiáticos que actualmente dominan el mercado de este mineral”.

En este contexto, destacó que incluso en el nuevo Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá ya se “señala que las baterías de litio son un componente ‘esencial’ para la industria interna, y determina un plazo de 3 años para alcanzar un 75 por ciento de contenido regional de litio para que estas baterías para autos eviten pagar aranceles. A raíz de este acuerdo, hace unas semanas se eliminaron en México los aranceles para la importación de autos eléctricos. Estas medidas para incrementar el consumo de productos de litio extraído en la región, sumadas al hecho de que la producción mundial está actualmente concentrada en Australia, Sudamérica y Asia, ponen más presión sobre los yacimientos de este mineral ubicados en México y Canadá, en los que algunas empresas están intentando instalarse para suministrar litio a la industria automotriz regional”.

Rema advirtió que unos de los resultados que ya se observa en México de esta “fiebre de litio” es una “oleada de especulación que ha significado la concesión de grandes áreas en el país, con la finalidad de especular sobre su precio, inflar las reservas e incrementar el valor de las acciones de las empresas, lo que ha provocado el despojo de tierras en algunas comunidades”.