Autor:

Ciudad de México

09 de septiembre de 2020

Miguel Badillo

Director

Revista Contralínea

Presente

Me refiero al artículo “Grupos de poder del calderonismo y peñismo controlan Conagua”, publicado en la edición del 7 de septiembre de 2020 en la Revista Contralínea, bajo la firma de Érika Ramírez.

Al respecto, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) rechaza de manera categórica que en ella operen grupos de poder y que se toleren prácticas de corrupción en favor de concesionarios.

En el texto se alude a supuestos “documentos confidenciales internos” que revelan la permanencia de excolaboradores de gobiernos anteriores en Conagua. Atendiendo a los principios de transparencia bajo los que se rigen el Gobierno de México y la Conagua, los currículums de todos sus servidores son de acceso público, por lo que no pesa sobre ellos confidencialidad alguna.

Desde el inicio de esta administración, se ha llevado a cabo al interior de la institución una profunda reingeniería, devolviéndole el carácter técnico que había perdido en las últimas administraciones.

Como consecuencia de ello, cada posición ha sido ocupada por personas plenamente calificadas, siendo sus capacidades profesionales y éticas lo único que ha determinado su elegibilidad para las distintas responsabilidades, sin importar filiaciones partidistas o políticas.

Si algo ha distinguido a la Conagua desde diciembre de 2019, ha sido el combate frontal a la corrupción, lo que ha llevado a que 152 personas (incluidos mandos directivos, de segundo nivel y responsables administrativos) hayan sido removidos de sus cargos por habérseles comprobado irregularidades en su gestión, lo cual ha sido turnado al Órgano Interno de Control, e incluso ha motivado el inicio de procedimientos administrativos.

Hoy, como nunca antes, los usuarios pueden dar seguimiento en tiempo real a sus trámites a través del sistema Con@gua en Líne@, que combate la opacidad y asegura la transparencia y la rendición de cuentas.

Dicho sistema cuenta con candados anticorrupción y permite a los usuarios dar seguimiento a cada movimiento efectuado por los funcionarios encargados de ello. Además, prioriza el uso del agua para el consumo humano y el caudal ecológico, fortaleciendo el cumplimiento de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

Es falso que Conagua privilegie y garantice “el acceso al agua a los grandes usuarios”. Lejos de ello, ha ajustado las reglas de operación de sus diferentes programas para garantizar —como nunca antes se hizo— la atención a poblaciones marginadas, indígenas y afromexicanas, además de canalizar hasta el 90 por ciento de la inversión federal a zonas de atención prioritaria.

Esos mismos principios de combate a la corrupción y transparencia han llevado a la rescisión o terminación anticipada de contratos de los que se han demostrado irregularidades. Por citar sólo dos de los más representativos, se encuentran el proceso para la construcción de la “K invertida” y la tercera línea del Sistema Cutzamala.

Ahora, los procedimientos de licitación cuentan con un sistema de doble control que involucra a las áreas técnicas y a las áreas contratantes.

En cuanto a la infraestructura en los estados a la que hace referencia el artículo en comento, no se aclara que la operación de la mayor parte de esta corresponde a las autoridades estatales y municipales, que en muchos casos no prevén los recursos necesarios para su mantenimiento periódico.

Si, como menciona el señor Miguel Angel Montoya —quien omite decir que también laboro en Conagua y que dejó de hacerlo, precisamente en 2019, por su deficiente desempeño-, se tienen elementos que prueben actos de corrupción sobre alguno de los directivos de Conagua, es su obligación presentar la denuncia correspondiente y no lanzar acusaciones sin sustento.

Como exfuncionario, el señor Montoya afirma que Conagua privilegia el acceso al agua a los grandes usuarios; como funcionario, planteaba en entrevistas que el Derecho Humano al Agua promulgado en esta administración es “el asunto jurídico y administrativo más importante en lo que va de la Cuarta Transformación en materia de agua; [y que] con ello se da certidumbre jurídica incluso a aquellas personas que se les ha negado el acceso al agua” (cfr. entrevista con Federico Lamont en ABC Radio, 5 de julio de 2019).

Acusar sin pruebas en los medios, como lo hace el señor Montoya, no contribuye al Estado de Derecho por el que Conagua y todos los mexicanos estamos trabajando.

Con la atenta solicitud de publicar la presente para evitar la desinformación entre sus lectores, aprovecho para enviarle un saludo cordial.

Atentamente

José Luis Juárez

Coordinador General de Comunicación y Cultura del Agua

Respuesta de la reportera

Miguel Badillo

Director

En respuesta a la carta enviada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), encabezada por Blanca Jiménez Cisneros, informo lo siguiente:

Como indica el texto, se trata de un informe interno sobre la situación actual de Conagua y que fue entregado al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Coincidentemente, este jueves 10 de septiembre, durante la conferencia matutina, el mismo jefe del Ejecutivo infirmó que ha solicitado a la directora general de Conagua, Blanca Jiménez, la revisión de funcionarios impuestos que vienen de administraciones anteriores. Confirmó, como dice la nota de Contralínea, que desde hace tiempo Conagua “fue tomada por los que se benefician con el uso irracional, excesivo del agua”.

En el contexto de la conflictividad por agua que hay en Chihuahua, y que también involucra la imposición de funcionarios vinculados con el Partido Acción Nacional, el presidente enfatizó:

Aquí también tienen que tomar en cuenta cómo dominan los distritos de riego, cómo tienen el control del agua desde hace tiempo; es como el control de las aduanas, que estaban fuera del manejo del SAT… Ellos deciden sobre el manejo del agua como autoridad, incluso han llegado a imponer a funcionarios de la Conagua, que estoy dando instrucciones a Blanca Jiménez para que revise esto.

“Esto viene de tiempo atrás, de que Conagua fue tomada por los que se benefician con el uso irracional, excesivo del agua.

“Nada más les voy a dar un dato para que nos entendamos, y además todo esto es pedagógico y ayuda. El encargado del agua en el gobierno de Vicente Fox trabajaba, antes de ser director de Conagua, en Lala, la empresa que produce leche con alfalfa de La Laguna, que utiliza bastante agua”, expuso López Obrador.

Respecto de los funcionarios que menciono en el texto; en efecto, los currículums de los servidores son de acceso público y confirman lo expuesto en la edición 710 de la revista. Sin embargo, omiten su colaboración partidista, como sí lo indica el documento confidencial, ya en presidencia.

Sólo por mencionar un ejemplo: la semblanza curricular de Eduardo Seldner Ávila, subdirector general de Administración de la Comisión Nacional del Agua, corrobora lo publicado por Contralínea, pero no incluye los vínculos y actividades desempeñadas con la exprimera dama Margarita Zavala, lo que no contribuye al pleno conocimiento de sus actividades públicas y políticas hacia la sociedad, y en aras de la transparencia.

Tampoco menciona la inhabilitación de la que fue acreedor Seldner Ávila por parte de la Secretaría de la Función Pública, circunstancia que es de interés público para su actual desempeño.

Para hablar del resto del texto; así como de la Ley General de Aguas (de la que omite mencionar la carta de Conagua) y los permisos a la cervecera Constellation Brands (que también menciono en la publicación), reitero una vez más mi solicitud de entrevista que hice desde hace varia semanas con la directora general Blanca Elena Jiménez Cisneros, a quien he buscado desde el 3 de julio pasado a través del subgerente de vinculación institucional de la Unidad de Comunicación Social, Fernando Melo, sin que hasta ahora me den una respuesta satisfactoria.

Érika Ramírez

Reportera