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En 2019, el número de muertes de menores de cinco años disminuyó hasta los 5.2 millones; sin embargo, con la llegada de la pandemia ocasionada por la Covid-19 los servicios de salud infantil y materna se han interrumpido, poniendo en riesgo la vida de millones de niños y los avances conseguidos a lo largo de los últimos 30 años, señalaron el Fondo de las Naciones Unidad para la Infancia (Unicef) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para ambas instancias internacionales, dichos servicios se han visto limitados por las restricciones a los transportes; la suspensión o el cierre de servicios y establecimientos; la reducción de las plantillas de trabajadores de la salud por haber sido reubicados; por el miedo al contagio del virus SARS-CoV-2 por la falta de equipos de protección del personal de salud; así como por dificultades financieras.

Ello, tomando como base un estudio realizado por la Unicef en 77 países durante el verano, el cual reveló “que en casi un 68 por ciento de los países se notificó al menos alguna interrupción en los reconocimientos médicos de los niños y en los servicios de inmunización”. También en un 63 por ciento se registraron interrupciones en los exámenes prenatales y en un 59 por ciento, en la atención posnatal.

Por otra lado, un estudio reciente de la OMS basado en 105 países reveló que en un 52 por ciento de éstos hubieron alteraciones en los servicios de salud para niños que padecían alguna enfermedad.

Al respecto el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, mencionó que no hay que permitir que la pandemia de Covid-19 tire los avances en la materia; “de hecho, es el momento de poner en práctica lo que sabemos que funciona para salvar vidas y seguir invirtiendo en unos sistemas de salud más fuertes y resilientes”.

Con los anteriores informes, Unicef y la OMS subrayaron la necesidad de actuar con urgencia para mejorar los servicios infantiles y maternales, en cuanto atención prenatal, parto, posnatal y psicológica para tranquilizar y aliviar los miedos de las madres y padres.

Además, en mayo, un análisis preliminar elaborado por la Universidad John Hopkins indicó que casi 6 mil niños podrían morir cada día debido a las alteraciones ocasionadas por la Covid-19.