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El Parque Ecológico del Lago de Texcoco –que anunció el gobierno federal el 25 de agosto– no garantiza la conservación integral de la cuenca de México en términos ecológicos y bioculturales, ni recoge la propuesta e inquietudes de los pueblos, señalaron el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco y la Coordinadora de Pueblos #YoPrefieroElLago.

Además, indicaron que el proyecto que sustituyó al Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México “abre la puerta a la urbanización del último cinturón de protección natural de la región”.

Por ello, “los pueblos organizados de la Ribera del Lago de Texcoco llamamos a autoridades a retomar nuestra propuesta #ManosALaCuenca, la cual contempla la declaración de un Área Natural Protegida gestionada por las comunidades”.

Al respecto, indicaron que se trata de un proyecto interdisciplinario que plantea la restauración del territorio, la restitución de la tierra y la compensación ecológica tras los impactos socioambientales generados en la región por la construcción del NAICM.

Y advirtieron que a diferencia del proyecto del Parque Ecológico del Lago de Texcoco, #ManosALaCuenca ofrece una respuesta integral a la necesidad urgente de proteger la región desde las formas de vida y los conocimientos de los pueblos.

Explicaron que para desarrollar el proyecto #ManosALaCuenca, “los pueblos y personas expertas hicieron recorridos, reconocieron los problemas de tenencia de la tierra, de las minas en los cerros, el desabasto de agua. Es decir, se hizo desde el territorio y los enfoques y necesidades comunitarias”.

Las organizaciones señalaron “mientras el PELT busca crear una zona de restauración a través de un proyecto urbano, los pueblos proponemos una concepción distinta de preservación: un Área Natural Protegida que llamamos Área de Protección de la Vida, la cual busca que el área preserve su vocación natural, así como sus  características físicas, hidrológicas, arqueológicas y agrícolas”.

En un comunicado, advirtieron que el PELT pretende construirse en tierras que no cuentan con certeza jurídica y sobre las que persisten conflictos agrarios a causa del NAICM. Y destacaron que el proyecto no pone un alto a la construcción de la autopista Peñón Texcoco, obra complementaria al cancelado aeropuerto que divide los ejidos a la mitad.

Además acusaron que el Parque Ecológico del Lago de Texcoco continúa con la privatización del territorio común, “mientras que los pueblos que han resistido tienen un interés general de recuperar su región y de cambiar la relación que tiene con el agua, incluso para la Ciudad de México, y no demandas específicas de grupos como Antorcha Campesina y caciques locales”.