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Los sobrevivientes de la Masacre de Acteal y Concejo de la organización Las Abejas condenaron el asesinato de Javier Jiménez Santis –de Sector Santa Martha Chenalhó–, ocurrido el pasado 18 de agosto, “consecuencia de los hechos de violencia perpetrada entre grupos civiles armados del municipio de Aldama y el ejido Manuel Utrilla”.

En un comunicado, reprobaron que “sea la violencia y las armas el único camino para resolver la controversia agraria”. Asimismo, rechazaron que por estos hechos se siga considerando a los pueblos indígenas como violentos, “como señaló el expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León días después de la masacre de Acteal para negar que la masacre de 45 indígenas en Acteal se conozca que es un crimen de estado de lesa humanidad”.

Y agregaron: “nosotros vemos con mucha preocupación el nivel de violencia que ha escalado el conflicto agrario porque las partes han recurrido las armas y sabemos que eso no trae paz, unidad ni convivencia armoniosa sino dolor y muerte. Pareciera que ahora, las agresiones armadas se da entre el municipio de Aldama y Sector Santa Martha, Chenalhó, pero la incapacidad del señor Abraham Cruz Gómez –presidente municipal de Chenalhó– al involucrar los agentes rurales de las 134 comunidades que integra el municipio Chenalhó corre el riesgo que el conflicto se extienda a otras comunidades que son ajenos al conflicto agrario”.

La organización Las Abejas advirtió que hay un alto riesgo porque “los paramilitares formados en 1997 nunca fueron desarticulados ni desarmados; si sumamos el conflicto postelectoral de 2016, y el conflicto agrario entre comuneros de Chenalhó y Chalchihuitan de 2017, fomento la compra de más armas porque en estos conflictos las partes recurrieron agresión armada, por lo que podemos decir que en la actualidad, en Chenalhó hay más armas que en 1997”.

Además señalaron que el presidente municipal de Chenalhó es hijo del pastor presbiteriano Agustín Cruz Gómez, quien en 1997 “bendijo las armas de los grupos paramilitares que masacraron a 45 hermanos nuestros en Acteal, también es yerno del expresidente municipal de Chenalhó, Jacinto Arias Cruz, señalado como autor intelectual de la Masacre de Acteal por solapar y transferir armas a grupos paramilitares de las comunidades de Chenalhó”.