Autor:

En el contexto de la discusión de la reforma energética, los entonces legisladores panistas Francisco Cabeza de Vaca, Ricardo Anaya y Francisco Domínguez se presentaban en la oficina de Emilio Lozoya Austin, entonces director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), para exigir sobornos millonarios a cambio de sus votos, revela en su denuncia penal presentada ante la Fiscalía General de la República (FGR). No obstante, éstos ya rechazaron esa versión.

Los recursos destinados a esos sobornos sumaron 10 millones de dólares y fueron entregados íntegramente a operadores del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, y su enlace se encargaba de repartir los sobornos al interior de dicho partido político, según Lozoya Austin. Y parte de esos recursos salieron de “partidas federales”.

Extraditado de España por dos casos de corrupción en la petrolera –los casos Odebrecht y Agro Nitrogenados–, el exdirector general afirma en su denuncia que se destinaron “recursos adicionales para sobornar al PAN, diferentes a los de Odebrecht, pero con el mismo propósito”.

De acuerdo con su versión –de la cual deberá aportar pruebas para obtener el beneficio de oportunidad–, los políticos blanquiazules “se presentaban en mi despacho y exigían más dinero y extorsionaban con el argumento de que ‘echarían abajo la reforma energética’”.

“Recuerdo, específicamente, los casos de Francisco Cabeza de Vaca, Ricardo Anaya y Francisco Domínguez, cuya actitud era exagerada. De no cumplir con esas expectativas, se podría caer la visión de que había un gran acuerdo nacional. Ante esta situación, y considerando que la instrucción del Presidente era sacar adelante la reforma sin pretexto alguno, así como de mantener la imagen de unidad nacional, le solicité a Luis Videgaray Caso una cita formal para tratar este asunto”, expone.

El ahora testigo colaborador de la FGR indica que la reunión se llevó a cabo entre julio y agosto de 2013, en las oficinas del exsecretario de Hacienda Videgaray Caso, ubicadas en la calle de Julio Verne, en Polanco.

En el marco de dicha reunión, relata el exdirector general de Pemex, “Luis Videgaray Caso se alteró sensiblemente ya había muchos compromisos con grupos empresariales extranjeros- y me reclamó respecto a porqué yo no habla resuelto esa falta de recursos. Me exigió, entonces, que yo se los pidiera a otros contratistas de Pemex. Esto me sorprendió. Yo le dije que no tenía la confianza con ellos, a muchos no los conocía, y además sabía que Odebrecht ya había dado mucho dinero para la campaña, todo ello sumado a que había enormes riesgos legales para mi persona en caso de apoyar mecanismos de esta índole”.

En septiembre de 2013, Lozoya y Videgaray se reunieron nuevamente en las mismas oficinas y “le informé que simplemente no había avanzado en la obtención de recursos ilegales, alegando que estábamos recortando costos en todas las líneas de contratación y que por eso los contratistas no apoyaban, alegando falta de liquidez. Esta fue la forma de quitarme esta situación de encima”.

Videgaray, “molesto”, dice el testigo colaborador de la FGR, dijo que conseguiría hasta 10 millones de dólares adicionales, tomándose “de partidas federales y/o de empresas y los enviaría a la que era la oficina, en Montes Urales, desde donde se organizaba la entrega de los sobornos a legisladores”. El dinero fue recibido entre los meses de septiembre 2013 y hasta agosto septiembre 2014, dice el expediente fechado el 11 de agosto pasado.

“Los datos específicos en torno a estas entregas adicionales de sobornos a legisladores pueden verificarse con los recibos correspondientes. El testigo que responde al nombre de Francisco Olascoaga recibió estos recursos, que eran entregados por operadores de Luis Videgaray Caso, en maletas llenas de billetes de diversas denominaciones, envueltos en bolsas grises y transparentes, que se entregaban en el estacionamiento y el sótano del edificio.

“Una vez recibido el dinero para ejecutar los sobornos, el mismo testigo Francisco Olascoaga, citaba al intermediario del PAN para entregar los paquetes de dinero. Éste firmaba los recibos, mismos documentos que tienen fecha y están numerados. Por los relatos que me comentaba el testigo antes señalado, las personas que llevaban los recursos enviados por Luis Videgaray Caso, eran diferentes choferes que no se identificaban y además llamaban de teléfonos desechables. Sólo hacían referencia que ‘venían de parte del jefe Luis Videgaray Caso’”, precisa el documento oficial filtrado a los medios de información y a las redes sociales.

El exfuncionario, durante la administración de Enrique Peña Nieto, calcula que se otorgaron 10 millones de dólares adicionales de sobornos. “Para no dejar tanto dinero en las oficinas, las entregas eran puestas a disposición del grupo del PAN el mismo día o un par de días después. La contabilidad de estos recursos la llevaba el testigo Rodrigo Arteaga Santoyo y yo se lo reportaba de forma verbal a Luis Videgaray Caso en reuniones de trabajo donde lo veía”.

De las declaraciones ante la Fiscalía se desprende que no existe un listado específico relativo a cuánto recibió cada legislador, “pues los 10 millones de dólares fueron entregados íntegramente a los operadores del Grupo parlamentario del PAN, siendo que el enlace por ellos enviado se encargaba de repartir los fondos al interior de dicho partido político. En el tránsito de la aprobación de la Reforma, Luis Videgaray Caso me llamaba sistemáticamente para que yo le rindiera cuentas”.