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Los panistas Francisco Javier García Cabeza de Vaca (actual gobernador de Tamaulipas), Francisco Domínguez Servién (gobernador de Querétaro), Salvador Vega Casillas (exsenador por Michoacán) y Jorge Luis Lavalle Maury (exsenador por Campeche) fueron señalados por el exdirector general de Petróleos Mexicanos, Emilio Lozoya Austin, en su denuncia penal presentada ante la Fiscalía General de la República. Todos han negado las acusaciones.

No obstante, en su escrito de denuncia, Lozoya Austin aseguró que los políticos del blanquiazul llegaron a exigir hasta 50 millones de dólares para dar su voto a favor de la reforma energética, pues ellos tenían diversos proyectos políticos en Tamaulipas, Campeche y Querétaro, por lo que las amenazas de dar o no su voto a favor de la reforma se convirtió en una “extorsión”. También se comprometió a entregar pruebas de sus dichos.

El documento da cuenta de los hechos de corrupción en torno a la “Planeación para la aprobación y compra de votos de las reformas estructurales”, revela que como parte de la aprobación de las reformas del Pacto por México, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray Caso le indicaron, en febrero del 2013, “que se requería entregar montos importantes de dinero o la oposición, para que ésta votara a favor de ciertas reformas estructurales del interés del presidente Enrique Peña Nieto. Para ello, teníamos que estar cerca de los grupos y personas a las que les interesaban dichas reformas después supe que se trataba de la reforma energética”.

Para obtener el criterio de oportunidad, Lozoya Austin confiesa haber intervenido principalmente en la aprobación de la reforma energética. La estrategia fue la entrega, a través de terceros, “recursos en bolsas bancarias transparentes que permitían ver la denominación de los billetes) y maletas a senadores integrantes de la Comisión de Energía en el Senado de la República y un diputado federal, y que esos recursos eran, entre otros, los precisamente puestos por Fabiola Tapia Vargas [cerebro financiero de la operación ]. en efectivo, en razón a las transferencias de Odebrecht”.

El exfuncionario priísta expone que los sobornos eran designados por el entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y era entregado en efectivo a dichos legisladores, “fue llevado por personal que laboraba con Fabiola Tapia Vargas, y entregado a mi jefe de ayudantes de toda mi confianza de nombre José Velazco Herrera (finado en diciembre de 2013), en unas oficinas alternas rentadas por Pemex”, ubicadas en Montes Urales 425, en Lomas de Chapultepec.

Esta situación, exhibe, fue operada por Francisco Olascoaga (jefe de Departamento Administrativo en la Dirección General de Pemex). Las entregas se realizaban en billetes de 200 pesos, 500 pesos y 1 mil pesos. Los montos eran “fácilmente identificables”, pues estaban en bolsas de diversos bancos (Banorte, por ejemplo), “por lo que no era necesario contarlo al momento de la entrega”.

Panistas extorsionadores

El exdirector de Pemex especificó que respecto a la “negociación” con los legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) en este rubro, “no se trató de una negociación, sino que claramente fue una extorsión ejercida por parte de ellos hacia mi persona, con la finalidad de que se aprobaron las reformas estructurales influenciadas por Odebrecht y otras empresas extranjeras. El grupo que ejecutaba estas extorsiones, era el compuesto por Francisco Javier García Cabeza de Vaca, Francisco Domínguez Servién, Salvador Vega Casillas y Jorge Luis Lavalle Maury”.

Las extorsiones, dice, se realizaban en su oficina de la Torre Ejecutiva de Pemex, en Marina Nacional 329, en la colonia Verónica Anzures, “pues, a solicitud de Luis Videgaray Caso, de quien yo recibía instrucciones, recibí en diversas ocasiones a los legisladores de oposición cuyas exigencias ascendían, en un primer momento, hasta 50 (cincuenta) millones de dólares para dar su voto a favor de la reforma energética. Ellos tenían proyectos políticos en diversos estados de la República, como Tamaulipas, Campeche y Querétaro, y usaban eso como excusa para pedir constantemente más y más dinero.

“Además, pedían cita y llevaban a contratistas cercanos a ellos para que se les dieran contratos en Pemex. Los legisladores señalados tenían una actitud muy agresiva, ya que inclusive amenazaban con boicotear la reforma energética si no recibían sus sobornos… Debido a dichas amenazas de boicotear la reforma, Luis Videgaray Caso me instruyó a realizar entregas de dinero adicionales de sobornos”, expone.

Explica que el dinero se les iba entregando según avanzaban las negociaciones. En el caso del PAN, “se Iban dando los recursos según avanzaba la mesa de negociación que había entre la Secretaría de Energía, Hacienda y esos legisladores del PAN. Es decir, los montos y maletas de dinero se entregaban según avanzaban los borradores de la reforma energética. Este era el criterio con base en el cual yo recibía instrucciones de Luis Videgaray Caso para que se liberaran los sobornos a los legisladores, pues el entonces secretario de Hacienda me indicaba que debía rendir informe puntual de los avances de la reforma”.

Gobernador de Querétaro, el panista Francisco Domínguez Servién

Relata que la actitud de los panistas en obtener esos recursos era “brutal”. Asegura que, además “presionaban y extorsionaban” a los grupos gasolineros y diversos contratistas de Pemex.

El exfuncionario priísta señala: “yo no daba crédito el hecho que, cuando salió a los medios de comunicación el escándalo de Odebrecht y se decía que me habían dado dinero, todos los panistas, incluyendo Ricardo Anaya Cortés pedían castigo, cuando ese dinero de Odebrecht que se recibió, es decir, el recibido por la continuidad del contrato Etileno XXI, por lo de Tula 1 y el remanente de lo que dieron durante la campaña, fue para tener la disponibilidad de los recursos que exigían ellos”.

En relación con los sobornos a legisladores, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray Caso establecieron como enlace a David Penchyna Grub, entonces presidente de la Comisión de Energía del Senado, quien en la mayoría de las reuniones iba acompañado Domínguez Servién, Jorge Luis Lavalle Maury, Salvador Vega Casillas y Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

En específico, añade, al exsenador Penchyna Grub, una persona de su equipo de trabajo, le entregó un “apoyo económico” por 6 millones de pesos, el 17 de septiembre de 2014, en la oficina privada, ubicada en Montes Urales 425.