viernes 4, diciembre 2020

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Entre octubre o noviembre de 2011, en un viaje que Enrique Peña Nieto hizo a Nueva York para participar en el Foro del Consejo de las Américas, el entonces candidato del PRI a la Presidencia y su coordinador de la campaña Luis Videgaray, le ofrecieron a Emilio Lozoya Austin ser el coordinador de Asuntos Internacionales y su principal encomienda era gestionar recursos de empresas extranjeras para financiar la campaña electoral, según la denuncia penal presentada ante la Fiscalía General de la República. “Esto era así puesto que había que cubrir muchos gastos en asesores extranjeros y nacionales, así como en otros rubros”, afirmó Lozoya Austin.

De febrero a noviembre de 2012 el exdirector general de Pemex colaboró en la campaña y el equipo de transición de Peña Nieto y su principal función fue posicionar la imagen del candidato a escala internacional.

Durante la campaña presidencial, “la instrucción que tenía [de Luis Videgaray] era gestionar recursos económicos para cubrir diversos pagos a consultores en materia electoral, consultores con sede, principalmente, en el extranjero [….]. Yo le pedí a Luis Weyll (directivo de Odebrecht) que apoyara la campaña de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República y que para tales efectos Odebrecht aportara 6 millones de dólares. Le dije a Weyll que esa petición venía directamente del entonces candidato Enrique Peña Nieto y que Odebrecht se vería beneficiado cuando ganara. Él me dijo que lo veía bien e incluso hablamos de que en cuanto ganara Peña Nieto iría a ver a Marcelo Odebrecht personalmente”.

Lozoya recuerda en su narrativa de hechos que Marcelo Odebrecht ya le había ofrecido sobornos a Peña Nieto desde que éste era gobernador del Estado de México. También se había planteado el incremento en la construcción de obras y un aumento en los contratos si al ganar Peña Nieto se materializaba la reforma energética.

El primer encuentro entre Marcelo Odebrecht y Enrique Peña Nieto fue entre el 11 y 12 de abril de 2010, cuando este aún era gobernador mexiquense. A esa reunión asistieron también el empresario Juan Armando Hinojosa, del Grupo Higa, el jefe de prensa David López, y Arnulfo Valdivia, de Asuntos Internacionales del gobierno del Estado de México.

Posteriormente y derivado de los apoyos millonarios que Odebrecht dio a la campaña presidencial del PRI, Peña y Videgaray sostuvieron una comida en casa del empresario Marcelo Odebrecht en Sau Paulo, Brasil, en el segundo semestre de 2012, cuando Peña era ya presidente electo. Al encuentro asistieron Ildefonso Guajardo (exsecretario de Economía), Luis Videgaray y el general Roberto Miranda, el encargado de la seguridad por parte del Estado Mayor Presidencial.

Las instrucciones que había dado el doctor Luis Videgaray eran: “que no se supiera nada relativo a la reunión entre el entonces presidente electo y Marcelo Odebrecht. Por eso nunca se informó claramente a la opinión pública.

“En esa reunión, además de hablar sobre la reforma energética, se habló sobre la importancia de que México continuará con el proyecto Etileno XXI [ésta es la conexión con el expresidente Felipe Calderón Hinojosa], ya que había sido una inversión superior a los 3 mil millones de dólares. […] Se habló del interés de Odebrecht en participar en la cadena de valor y las obras que se requiriesen para implementar la producción y el procesamiento de hidrocarburos en México, para lo cual era indispensable la reforma energética”.