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La iniciativa de reforma judicial se propone combatir el nepotismo y la corrupción con la expedición de una nueva Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, señaló el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.

Agregó que ésta elevaría “a rango de ley las políticas públicas que hemos implementado para combatir este fenómeno, y que reforma el procedimiento de responsabilidades administrativas para garantizar un proceso efectivo de investigación y sanción para los servidores públicos que cometan faltas, incluyendo medidas cautelares más eficaces”.

Al participar en el primer encuentro nacional digital “Desafíos de la justicia mexicana” –organizado por el Senado–, el ministro Zaldívar indicó que esa reforma también “es una gran apuesta por saldar la deuda histórica que tenemos con las mujeres. Se contemplan medidas para alcanzar la paridad de género en todas las categorías de la carrera judicial, incorporando la perspectiva de género como principio transversal a todas las políticas públicas y estableciendo la paridad como principio de la carrera judicial, como criterio de desempate en los concursos y como política para el otorgamiento de nombramientos”.

En este rubro, también se propone establecer que “el acoso, el hostigamiento y toda conducta de naturaleza sexual, sin el consentimiento de la mujer, constituyen faltas graves y serán sancionadas con energía”.

De acuerdo con el jurista, esa “reforma con y para el Poder Judicial parte de un diagnóstico profundo y de un ejercicio autocrítico. Las medidas que proponemos están orientadas a los resultados y permitirán tener una mejor justicia al alcance de la población”.

El ministro presidente celebró que a través del encuentro nacional digital se reinicie el diálogo y se retomen los trabajos para la aprobación de la reforma, elaborada al interior del Poder Judicial de la Federación y presentada como iniciativa por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Al respecto, Arturo Zaldívar agradeció al presidente de la República “por la confianza depositada en el Poder Judicial, al haber hecho suya esta iniciativa de reforma. Y, al  consejero jurídico del Ejecutivo Federal, Julio Scherer, por su invaluable apoyo para hacer esto posible”.

El ministro también destacó que “la justicia federal constituye en la práctica, la instancia final de las disputas y es, muchas veces, la última esperanza para las personas de obtener justicia”. Por ello, aseguró que la reforma “pondrá la justicia federal al alcance de todas las personas, elevará la calidad de las sentencias a través de una mejor formación de las personas juzgadoras y de un fortalecimiento de la carrera judicial y permitirá que la doctrina constitucional y en materia de derechos humanos, permee de mejor manera a la labor de todos los operadores jurídicos”.

Una nueva Corte

Al abordar los cambios estructurales, el ministro presidente señaló que se requiere “una Corte que resuelva menos asuntos, sólo aquellos que revistan importancia para el orden jurídico nacional y que permitan establecer pautas de interpretación constitucional sólidas y bien argumentadas; y orienten no sólo la labor de todos los jueces del país, sino de todas las autoridades, de todos los poderes y órdenes de gobierno”.

En ese sentido, agregó que “debemos dar a las sentencias de la Corte un peso moral y jurídico, que permita avanzar hacia una cultura de la constitucionalidad, característica de un pleno Estado de derecho. Para ello, proponemos que las razones que justifiquen las razones de las sentencias de la Suprema Corte que sean aprobadas por una mayoría calificada, constituyan jurisprudencia obligatoria para todos los órganos jurisdiccionales de nuestro país, sin necesidad de reiteración”.

Por ello, observó que “la Corte debe dejar de ser una máquina de tramitación de recursos dilatorios o un guardián de la legalidad de las leyes estatales que absorben un porcentaje demasiado alto de sus recursos institucionales y de sus energías, sin beneficio tangible para la sociedad. Lo anterior permitirá además fortalecer el federalismo, al darle mayor relevancia a la justicia constitucional local”.

Ello, indicó, será posible si se le descarga de trabajo al tribunal constitucional con la creación de plenos regionales como órganos permanentes encargados de unificar los criterios de los tribunales colegiados de su región, lo que permitirá un conocimiento más directo de las problemáticas locales en la resolución de los criterios.

Para el ministro presidente de la Corte, “esta reforma es necesaria para modernizar la justicia federal y en este momento, además, tiene un renovado sentido de urgencia, no sólo porque la pandemia por Covid-19 ha puesto en evidencia la necesidad de un acceso a una justicia más moderna y de mejor calidad, sino porque es indispensable recuperar el tiempo perdido y llevar lo antes posible una justicia más cercana, con mayor sensibilidad social y humana, más eficiente y eficaz al pueblo de México”.