miércoles 2, diciembre 2020

Autor:

Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que dos casos “emblemáticos” de la corrupción en el país son los que investiga a los exfuncionarios Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, y de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública en el mandato de Felipe Calderón Hinojosa.

El titular del Ejecutivo expresó que el caso de Lozoya tiene que ver con “delincuentes de cuello blanco” involucrado con políticos, funcionarios, legisladores, empresarios. “Fue bueno lo que hizo la Fiscalía General de la República de otorgarle el beneficio de ser testigo colaborador porque eso permite que él dé a conocer como actor principal de toda esta rapiña, cómo fue que se repartieron el pastel”. Donde también se involucra a Humberto Castillejo Cervantes, exconsejero Jurídico de Enrique Peña Nieto de 2012 a 2017.

El otro asunto de corrupción y delincuencia, expuso López Obrador, “tiene que ver con el crimen organizado, es lo de García Luna”. “Era lo que padecía, una gran corrupción que imperaba, tenían tomado al gobierno”.

En ambos casos, dijo, es la Fiscalía General de la República la que tiene que resolver, y es necesario que se conozca toda la verdad porque es enseñanza, “es estigmatizar la corrupción”

Anteriormente, añadió, “los que robaban ni siquiera perdían su respetabilidad, si queremos una sociedad mejor necesitamos saber cómo cooperaban los que se dedicaban a la corrupción”.