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Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que la modificación del trazo del gasoducto Guaymas-El Oro, que atraviesa el territorio de la comunidad Yaqui, se tendrá que pagar con el erario nacional, pues de seguir detenida la obra, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tendría que pagar una multa.

En su conferencia, el primer mandatario aseguró que “cuesta más no hacer nada” que cambiar el trazo de la construcción del gasoducto, planeado originalmente sobre el territorio sagrado de la tribu Yaqui –en Sonora–, lo que desató un conflicto social en la región. De no desviar la ruta, aseguró, la CFE tendría que pagar una multa a la empresa Ienova, pues eso se estableció en el contrato y “la empresa nunca pierde”.

Agregó que “el contrato dice que al final el gasoducto se le queda a la empresa, a pesar de que fue financiado por la CFE (…) estos contratos son muy buenos para las empresas, pero muy malos para Hacienda Pública”.

Asimismo el titular del Ejecutivo federal explicó que se está tratando de llegar a un acuerdo con la comunidad Yaqui mediante el diálogo, pues “les pasaron el gasoducto por el pueblo, a la fuerza. No había diálogo ni convencimiento. Los yaquis no quieren trato con las empresas por lo que sucedió, pero ellos aceptan diálogo con nosotros con tal de que no pierda más la Hacienda Pública”.

El pasado jueves 7 de agosto, López Obrador acordó con los ocho gobernadores de las comunidades indígenas en Vícam, Sonora, poner en marcha el Plan de Justicia para el Pueblo Yaqui, con el fin de restituir las tierras que les hayan sido invadidas, ayudar con el suministro del agua y para terminar el gasoducto.