Autor:

El director general del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, Ruy López Ridaura, señaló que no existe ninguna razón para posponer el nuevo etiquetado que se colocará en los alimentos procesados y bebidas azucaradas a partir de octubre.

Dicho etiquetado indicará de forma clara y visible si los alimentos son altos en grasas saturadas, azúcar, sodio o si contienen grasas trans, elementos causantes de enfermedades crónicas como la diabetes, obesidad e hipertensión.

En la conferencia de prensa de esta noche, el doctor explicó que se realizó una evaluación en la que determinaron que era urgente que se instrumente el nuevo etiquetado, debido a las enfermedades crónicas que puede provocar consumir productos con altas concentraciones de estas sustancias y porque quienes las padecen son población vulnerable si se contagian de Covid-19.

“No hay una razón clara para posponerlo, ni desde el punto de vista de su operación y menos desde el punto de vista de la salud; creemos que va a ser una política pública efectiva. Es así como podemos transformar este ambiente alimentario”, mencionó el científico.

La postura del sector salud al respecto se da a pesar de las presiones mediáticas y de cabilderos de la industria, y de las campañas de desprestigio que ha recibido el personal que enfrenta la pandemia y ha señalado abiertamente a los alimentos ultraprocesados y a los refrescos y bebidas azucaradas como causantes de las comorbilidades que conducen a la muerte en muchos casos graves de Covid-19; campañas que en especial han atacado el trabajo técnico del doctor Hugo López-Gatell.