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La pandemia de Covid-19 podría estar ayudando a los cárteles mexicanos en Europa –mediante una “curva de aprendizaje”– para incrementar su eficiencia y peligrosidad y convertirse de distribuidores en productores de drogas sintéticas en el viejo continente, alerta un estudio

El impacto de la pandemia de Covid-19 desvela hasta qué grado se ha incrementado la presencia de cárteles mexicanos en la Unión Europea (UE), y en particular el papel del Cártel de Sinaloa en la emergencia sanitaria como el principal abastecedor de drogas sintéticas a nivel mundial, aseguran expertos en crimen organizado y narcotráfico.

La pandemia podría conducir a los cárteles mexicanos a alternar precursores químicos y sustancias, tal como lo vienen haciendo en países de la UE; aunque la dependencia de terceros (de precursores y/o de materia prima) podría generar estancamiento y perdidas en economías ilícitas en tiempos de excepcionalidad, sostiene Ludmila Quirós, investigadora del Centro de Estudios sobre el Crimen Organizado Transnacional de la Universidad Nacional de La Plata.

En su ensayo Cárteles mexicanos en el mercado europeo de drogas sintéticas: alcances y lecciones desde la pandemia de SARS-CoV2, indica que la actual caída del tráfico de drogas sintéticas podría dar lugar al desarrollo de una industria química entre las organizaciones del crimen organizado mexicano. Y la post-pandemia podría impulsar la ruta europea de precursores químicos para abastecer a los cárteles mexicanos, incrementando a su vez la presencia de estos en territorio europeo.

La investigadora destaca que la presencia de cárteles mexicanos en Europa en relación al tráfico de cocaína es importante, pese a que su influencia en el tráfico de metanfetaminas y sus alianzas con mafias locales es aún marginal, lo cual “no puede quedar al margen la influencia que la actual pandemia de Covid está teniendo sobre el mercado ilegal de metanfetaminas y fentanilo”.

Para el doctor Guillermo Garduño Valero, es indudable la presencia de los cárteles mexicanos en la Unión Europea, donde operan en algunos países introduciendo cocaína, metanfetaminas y otras sustancias, al tiempo que convierten la venta de estas drogas en activos para llevarlos al mercado de lavado de dinero.

“Sin duda hay cambios en la estructura de las organizaciones, puesto que la pandemia hace que reduzcan temporalmente sus estructuras, lo cual hace que los grupos criminales de Europa Occidental provean a sus consumidores, sea con la participación de cárteles mexicanos o sin ellos, porque el fenómeno del tráfico de estupefacientes es global”, indica el catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Considera que actualmente los cárteles de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, entre otros, están a la cabeza en el desarrollo y continuidad de esta cadena de tráfico de drogas en Europa y Estados Unidos, en alianza o no con organizaciones criminales de cada país. Por ejemplo, dice, España sigue siendo la puerta de entrada a Europa de los cárteles mexicanos.

“En la post-pandemia sin duda que habrá una recuperación del crimen organizado de México y su cadena de suministro a sus pares de otras latitudes, no solo de metanfetaminas, fentanilo, cocaína y otras drogas, sino el de los otros ilícitos relacionados con la pirámide delincuencial, porque se trata de una industria global consolidada”, destaca el catedrático.

Garduño Valero sostiene en entrevista que el principal proveedor de sustancias químicas para la producción de drogas es sin duda la mafia en China, que distribuye a través de los puertos del Pacífico mexicano, principalmente Manzanillo, Colima, y a otras latitudes del mundo.

Considera que en este periodo de contingencia ha disminuido no solo el tráfico de enervantes, sino de las operaciones del narcotráfico a nivel mundial, lo cual no significa que las drogas no sigan llegando a los mercados de consumo de Estados Unidos y Europa.

“Es difícil que los adictos de ambos continentes permanezcan sin su dosis de opiáceos, pues conllevaría a una crisis superior a la que han vivido los países por este fenómeno de la drogadicción, la diferencia es que los usuarios compran más caro las drogas que consumen”, advierte el doctor en sociología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Es decir, seguirán operando los cárteles desde la producción, transporte, distribución, venta y colocación de los activos obtenidos de esta cadena de tráfico, para el lavado de dinero en los mercados financieros de Europa y Estados Unidos, resume Garduño Valero.

En su ensayo Cárteles mexicanos en el mercado europeo de drogas sintéticas: alcances y lecciones desde la pandemia de SARS-CoV2, publicado por el Real Instituto Elcano de España (junio 2020), Ludmila Quirós advierte sobre la amenaza que dichos cárteles podrían representar para la seguridad de la UE.

Indica que en los últimos dos años se registra una mayor presencia de cárteles mexicanos en territorio europeo, “muchos de los cuales además de traficar cocaína y heroína son reconocidos por su experiencia la elaboración y distribución de anfetaminas, metanfetaminas y fentanilo”, apunta.

Redes criminales mexicanas en la UE

La investigadora sostiene que, si bien la presencia de metanfetamina mexicana se ha incrementado desde 2014 en la UE, “esto no significa que la presencia de narcotraficantes mexicanos operando en el territorio europeo se incremente por igual”. Es decir, precisa que “la vinculación entre narcos mexicanos con bandas europeas dedicadas a la elaboración de drogas sintéticas es bastante residual”.

“Dicho de otra forma, el bajo número de casos que han confirmado un nexo entre narcos mexicanos en Europa trabajando directamente en el negocio de las metanfetaminas (Bélgica, los Países Bajos y, en menor medida, España) son escasos y en consecuencia impiden cualquier generalización en este sentido”, subraya en su ensayo Quirós.

Indica que, vinculados principalmente con el tráfico de cocaína que previamente había sido dominado por los colombianos, el ingreso de los cárteles mexicanos a Europa se hizo posible gracias al establecimiento de una serie de alianzas criminales con bandas locales.

Afirma que los mexicanos utilizan Europa como puente hacia África y Oceanía para enviar drogas sintéticas y a la creciente presencia física de mexicanos en países europeos.

“Esto dio lugar a un variado entramado criminal que permitió a los cárteles como Sinaloa, Tijuana, Juárez, Los Zetas, Jalisco Nueva Generación y Beltrán Leyva, abastecer a una amplia geografía europea con tráfico de cocaína y heroína sudamericana”, apunta la investigadora del Real Instituto Elcano.

Desde 2013, la agencia antidrogas de Europa (Europol) ya consideraba a los grupos criminales mexicanos como “coordinadores” del tráfico global de cocaína y de la producción y tráfico de drogas sintéticas para el mercado europeo, asiático y estadunidense.

Sin embargo, la analista Ludmila Quirós sostiene en su estudio que, si bien la penetración territorial dio lugar a una diversificación de actividades de los cárteles mexicanos, lo cierto es que el tráfico de cocaína siguió siendo el principal vehículo para fijar bases territoriales y plazas de distribución en buena parte del continente europeo.

Del puerto inglés de Liverpool a España pasando por Italia, Portugal, los Países Bajos y Bélgica y de allí a varios países de Europa del Este y los Balcanes, los cárteles mexicanos fueron adaptando y cambiando sus rutas al calor de sus necesidades.

Actualmente, el Reino Unido es una de las plazas de mayor interés del Cártel de Sinaloa para establecer allí un centro de distribución, tráfico directo y punto de lavado, reduciendo así la triangulación con las pandillas rumanas que han estado sirviendo como nexo para ubicar la cocaína sudamericana en el mercado británico.

En febrero de 2020 una inusual incursión del Cártel de Sinaloa con un cargamento de cocaína para ser distribuida en Italia dio lugar a una multiplicidad de especulaciones. Entre ellas, a una posible (pero poco probable hasta el momento, dice la investigadora) asociación entre los narcos de Sinaloa con la mafia siciliana de la Cosa Nostra.

Que Italia ha sido muy importante en la configuración de las redes de narcotráfico a nivel global no es nuevo. De hecho, el puerto de Palermo ha sido clave para que organizaciones mexicanas y las mafias locales de la Cosa Nostra, la Camorra y la ‘Ndrangheta movieran las embarcaciones de droga a través del Atlántico.

En ese sentido, todo apunta al Cártel de Sinaloa, el del Golfo y el de Los Zetas como socios de la ‘Ndrangheta, en la Cuenca del Caribe, para consolidar esta ruta marítima y unirla con el puerto italiano de Gioia Tauro en Reggio Calabria.

Si bien la ruta de la cocaína ha sido –y continúa siendo– la principal puerta de entrada de los cárteles mexicanos a Europa, lo cierto es que de 2014 a esta parte la ruta de las drogas sintéticas comenzó a trazar una curva en alza.

En los primeros meses de 2020 España fue noticia por incautar el mayor envío de metanfetamina (750 kilos) en bloques de mármol. En 2019 diarios mexicanos se hacían eco del incremento de tráfico de metanfetamina mexicana a Europa y Asia.

Estos y otros casos podrían confirmar que, más que la presencia física de los cárteles mexicanos operando en territorio europeo, “lo que estamos presenciando es un aumento importante en el tráfico de metanfetamina mexicana directamente desde México hacia Europa,” subraya la catedrática.

Trueque de drogas trasnacional

Ludmila Quirós explica que, en esta línea, será útil seguir la investigación que la Red de Fiscales Antidrogas de Iberoamérica (RFAI) está llevando adelante desde hace algunos meses y que podría echar más luz sobre nuestra presunción de la presencia residual (al menos hasta ahora) que están teniendo los mexicanos en el mercado europeo de metanfetaminas y otras drogas sintéticas.

“De acuerdo con RFAI, hay indicios sobre casos en los que se envía droga sintética desde distintos países de la UE hacia América Latina a cambio de cocaína sudamericana. entre narcos europeos y latinoamericanos, los cuales no se estarían llevando a cabo con los cárteles mexicanos, sino con bandas sudamericanas”, arguye la académica.

Explica que la penetración territorial de los cárteles mexicanos en Europa no sólo fue gradual, sino que también se caracterizó por ser bastante heterogénea.

“Mientras algunas organizaciones como Los Zetas y el Cártel del Golfo alcanzaron una base física de forma mucho más temprana, el poderoso Cártel de Sinaloa no sólo tuvo hasta hace poco una presencia marginal –representada por algunos miembros del cártel trabajando en operaciones de narcotráfico de metanfetaminas y/o cocaína–o incluso testimonial –confirmada a través de incautaciones de droga que certificaban el origen del emisor–, sino también tardía”.

La respuesta a la pregunta de por qué el cártel más poderoso de México y de América Latina ha retrasado su proceso de internacionalización podría encontrarse, entre otros factores, en su priorización del mercado estadunidense, enfatiza la catedrática.

En este sentido, la cooptación del Cártel de Sinaloa de la plaza norteamericana dejó a otros cárteles mexicanos sin muchas posibilidades para disputar el mercado. “Esto obligó a los ‘excluidos’ a buscar alternativas, encontrando en Europa una buena opción”.

El posterior declive de algunas organizaciones criminales mexicanas rivales jugó un papel clave en la internacionalización del Cártel de Sinaloa en años recientes. Como consecuencia, los vínculos transnacionales de la organización para abastecer con cocaína las plazas europeas comenzaron a expandirse acompañadas de una incipiente diversificación, si bien esporádica y muy aislada hacia el tráfico de metanfetaminas.

El informe de la Europol EU Drug Markets Report de 2019 afirma que grupos del crimen organizado que previamente habían estado involucrados de manera marginal en el territorio de la UE –como los cárteles mexicanos– habían logrado intensificar su cooperación con otros grupos criminales locales, con el objetivo de orquestar el tráfico de cocaína dentro de la Unión Europea.

El informe alude a la creciente expansión del mercado europeo de anfetaminas, éxtasis y metanfetaminas, asociándolo con el preocupante papel que los cárteles mexicanos podrían estar teniendo en la producción de este tipo de drogas.

Para ejemplificar ese temor, el informe se refiere al desmantelamiento en 2019 de tres grandes narco-laboratorios en Bélgica y los Países Bajos, donde ciudadanos mexicanos habían estado involucrados con grupos criminales locales en la elaboración de metanfetamina cristal.

Según Europol, esta asociación podría estar sugiriendo la emergencia de Europa como un abastecedor global de drogas sintéticas y una reorientación de su mercado de consumo hacia los pujantes países asiáticos.

El repunte del Cártel de Sinaloa

De acuerdo con el más reciente Reporte Mundial de Drogas, de 2019, de la ONU, el auge de las drogas sintéticas llevó a los cárteles mexicanos en general y al de Sinaloa en particular a multiplicar los laboratorios clandestinos en territorio mexicano destinados a la elaboración de metanfetaminas y fentanilo y a exportar pequeñas cantidades a subregiones de América del Sur, Asia Oriental, el Sudeste Asiático y la UE.

El involucramiento del cartel de Sinaloa en locaciones europeas destinadas a la elaboración de metanfetamina podría ser un claro indicio de que los cárteles han comenzado a producir la droga in situ, posiblemente para la comercialización en el mercado local.

De ahí que algunas fuentes suelan aludir –sin mucha precisión– al nexo “mexicano-neerlandés”, para explicar una supuesta transmisión de know-howen (saber-hacer) la producción y distribución de metanfetaminas de parte de los cárteles mexicanos a los grupos criminales holandeses.

Si bien no podemos descartar ni comprobar la existencia de una colusión entre ambas estructuras del crimen organizado transnacional, lo que podría estar resultando más plausible es una posible exportación del know-how mexicano de metanfetamina cristal, una variante mucho más potente que hasta el momento sólo los cárteles mexicanos han logrado fabricar con récords de ventas en Estados Unidos.

En este sentido, Ludmila Quirós argumenta que la vinculación con los Países Bajos podría estar asociada con haberse convertido en los últimos años en un sitio seguro para ingresar y/o trabajar la metanfetamina mexicana que luego será distribuida por el resto de Europa y traficada hacia los mercados de Asia y Oceanía.

Así, en relación al incremento de la presencia mexicana en Europa -con base en datos del Observatorio Europeo de Drogas y de la AIRCOP (proyecto impulsado por la UNODC, Interpol y la Organización Mundial de Aduanas, para crear grupos  de interdicción en aeropuertos internacionales), la investigadora concluye que la misma estaría más relacionada con un aumento del tráfico de metanfetamina desde México hacia Europa, que con la migración criminal mexicana per se a los centros de producción europeos de drogas sintéticas.

En este sentido, la concentración de unos pocos casos aislados en Bélgica, los Países Bajos y, en menor medida España, de miembros de cárteles mexicanos trabajando en la elaboración in situ de metanfetaminas, estaría desestimando a priori la hipótesis de que los narcos mexicanos están detrás de la gestión de los laboratorios de drogas sintéticas en Europa, tal cual se desprende del Reporte Mundial de Drogas de 2019 de la ONU.

“Esto quiere decir que unos pocos casos aislados no pueden llevar a realizar una generalización. No obstante, el creciente tráfico de metanfetamina mexicana podría derivar en un tiempo próximo a una mayor migración criminal desde México hacia Europa y viceversa”, acota la catedrática.

De acuerdo con estimaciones del Centro Europeo de Monitoreo de Drogas y Adicciones –European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction– (EMCDD) sobre el desarrollo de precursores químicos en el bloque europeo, los productores de drogas sintéticas ilícitas han estado introduciendo químicos alternativos –importados y que no están contemplados en las regulaciones–para transformarlos en precursores químicos destinados a la fabricación de drogas sintéticas.

“La utilidad de esto es doble: por un lado, el abaratamiento de los costes, dado que son químicos no controlados, y en segundo lugar el bajo riesgo de interdicción o penalidad por su comercialización. Así, los cárteles mexicanos podrían “aprender” de ello y convertir sus propios químicos”, concluye la catedrática de la Universidad Nacional de La Plata.

La pandemia nos invita a reflexionar qué de lo que vemos en el contexto de Covid 19 es verdaderamente nuevo en materia del crimen organizado y qué es viejo, donde se da un proceso de ruptura-continuidad, señala Fausto Carvajal Glass, maestro en estudios de Guerra por el Kings College London y miembro del comité directivo para el estudio del crimen organizado del European Consorcion for Political Research.

Es decir, explica que, si bien es muy probable que la pandemia haya representado una ruptura con las cadenas de suministro del narcotráfico, esto viene revestido primordialmente de continuidades. “En éstas conviene enfocarnos si queremos anticiparnos a las inercias del submundo criminal, anticiparnos al actuar de un grupo delictivo y estar en condiciones de generar inteligencia estratégica en la materia”, apunta.

Desde una perspectiva histórica identificar las continuidades de un fenómeno actual, en este caso, la trayectoria de la delincuencia organizada a fin de prepararse para un escenario y con ello poder reducir la incertidumbre.

La pandemia ha profundizado el proceso de reconfiguración del crimen organizado; ha exacerbado la realidad entre Estados Unidos y China, por ejemplo, y ha detonado el proceso de desglobalización económica el resurgimiento de los nacionalismos, señala Carvajal Glass.