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El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, dijo esta mañana que no va a realizar ningún acto de confrontación con el gobierno federal de la República Mexicana, ya que no son enemigos. En la conferencia presidencial y en presencia de Andrés Manuel López Obrador, señaló que la entidad necesita del “apoyo de nuestro presidente”, a quien le dio la bienvenida.

Alfaro agregó “por eso vengo a proponerle que hoy más que nunca nos demos la oportunidad de corregir el rumbo para iniciar una nueva etapa de diálogo y cooperación por el bien de México, que lo hagamos a partir de un principio básico, el respeto mutuo”.

El gobernador –que forma parte del grupo de mandatarios que se han opuesto a López Obrador– pidió al presidente ser escuchado y que “los asuntos de interés nacional en los que los estados no estemos de acuerdo con la federación sean puestos sobre la mesa con voluntad para encontrar una salida”.

Además, mencionó que considera que aún pueden resolver a través del diálogo la Controversia Constitucional que impulsó su gobierno ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para invalidar el Acuerdo emitido por la Secretaría de Energía que impone restricciones a los proyectos de generación de energías limpias.

Enrique Alfaro resaltó que la crisis económica que se vive por la pandemia es “de proporciones nunca antes vistas”, y destacó la importancia de contar con el apoyo de la federación para que los estados reconstruyan sus economías. “No se trata simplemente de extender las manos para pedir más recursos, se trata de acordar una estrategia integral que nos permita salir adelante como país”.

Por ello, consideró que se tiene que realizar un consenso con la iniciativa privada, ya que “son muchos más los empresarios buenos que malos”.

Por último, le aseguró a López Obrador que asume su responsabilidad de corregir lo que haya hecho mal y destacó que cuenta con su respeto y aprecio.