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La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) confirmó un caso de negligencia médica en el Hospital General Regional 196 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Ecatepec, Estado de México, que derivó en la muerte de una derechohabiente.

En su Recomendación 16/2020 al director general del IMSS, Zoé Robledo, la CNDH estableció que personal del nosocomio “proporcionó una inadecuada atención médica, incurriendo en negligencia por omisión al no integrar la sospecha diagnóstica de una cetoacidosis diabética, lo que impidió su ingreso hospitalario para realizar la complementación diagnóstica a través de medios auxiliares que permitieran la clasificación de la enfermedad en cuanto a su gravedad, así como la instauración oportuna del tratamiento; situación que contribuyó no sólo al deterioro de su estado de salud –con la aparición de daños irreversibles a nivel de diversos órganos y sistemas cerebral, renal y pulmonar–, sino a su posterior fallecimiento”.

En un comunicado, el organismo nacional afirmó que se acreditaron “violaciones a los derechos humanos a la protección de la salud, a la vida, así como al derecho a la información en materia de salud en perjuicio de la agraviada, atribuibles a personal del HGR-196 del IMSS”.

Ello, porque el 12 de febrero de 2018, la agraviada –quien padecía diabetes mellitus tipo 2– acudió al servicio de urgencias en dicho hospital por presentar debilidad y falta de apetito. “El personal médico que la atendió la diagnosticó con diabetes y depresión, recetándole tratamiento ambulatorio y cita abierta para urgencias. En esa misma fecha, al empeorar su estado de salud, la agraviada ingresó a un servicio médico particular, ocasión en la que se le diagnosticó ‘coma y cetoacidosis diabéticos’ y, por indicaciones del medio particular, el 13 de febrero de 2018, de nueva cuenta fue trasladada al área de urgencias del HGR-196 del IMSS”.

Del 13 al 24 de febrero de ese año, la agraviada permaneció hospitalizada en los servicios de urgencias, terapia intensiva y medicina interna hasta que falleció “como consecuencia de la atención inicial que recibió, al no realizarle los estudios ni diagnósticos correctos”.

El especialista en medicina legal de la CNDH estableció que  “la autoridad responsable pasó por alto la máxima diligencia en la atención médica que debió brindarle a la agraviada, al no realizar una valoración integral y exhaustiva, repercutiendo en la imposibilidad de identificar y atender oportunamente las manifestaciones clínicas de una cetoacidosis diabética, mala práctica médica que contribuyó al deterioro de su estado de salud, y a su fallecimiento”.

Por ello, advirtió inadecuada integración del expediente clínico de la agraviada, “al verificarse notas médicas que no fueron elaboradas conforme a los lineamientos establecidos en la Norma Oficial Mexicana del Expediente, la cual refiere que los citados documentos y reportes del expediente clínico deben precisar: nombre completo del paciente, edad, sexo, interrogatorio, exploración física, evolución, actualización del cuadro clínico, signos vitales, diagnóstico, pronóstico, tratamiento, e indicaciones médicas, y en su caso, número de cama o expediente, fecha, hora, nombre completo de quien elabora, así como la firma autógrafa, electrónica o digital, según sea el caso, y deberán expresarse en lenguaje técnico-médico, sin abreviaturas, con letra legible, sin enmendaduras ni tachaduras y conservarse en buen estado”.

Por ello, recomendó al director general del IMSS que –en coordinación con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas– se brinde la reparación integral por los daños causados, que incluya la compensación justa y suficiente con motivo de la mala práctica médica que derivó en el deceso de la agraviada, en términos de la Ley General de Víctimas, y se inscriba al quejoso y a sus hijos en el Registro Nacional de Víctimas, además de otorgarles atención psicológica y tanatológica.

Además, en el término de un mes a partir de la aceptación de la Recomendación se deberá emitir una circular dirigida al personal médico del HGR-196 que contenga las medidas pertinentes de prevención y supervisión que permitan garantizar la debida integración del expediente clínico, hecho lo anterior, se supervise durante un periodo de 6 meses el cumplimiento de esas medidas a fin de garantizar su no repetición, emitiendo reportes mensuales y se diseñe e imparta en el plazo de 3 meses un curso integral al personal médico del HGR-196, sobre capacitación y formación en materia de derechos humanos, así como la atención a personas con diabetes mellitus e identificación y manejo de la cetoacidosis diabética.