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La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, y el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, coincidieron en que urge transformar el modelo económico de América Latina y el Caribe, “la región más desigual del mundo a la luz de la pandemia”.

De acuerdo con ONU Noticias, António Guterres alertó este jueves que “el desempleo, la pobreza, la pobreza extrema y la desigualdad aumentarán de forma importante en una región donde la inequidad ya era profunda antes de la crisis”.

Durante la presentación del Informe de políticas sobre el impacto del coronavirus en América Latina y el Caribe, agregó que se prevé la mayor contracción económica en un siglo; por lo cual, “las provisiones para capear esta crisis deben diseñarse con la meta de transformar el modelo de desarrollo vigente y reconstruir una economía más igualitaria”.

Al respecto, Alicia Bárcena explicó que “América Latina y el Caribe es una región que ya venía por 7 años con un crecimiento muy bajo y con brechas estructurales de un modelo de desarrollo insostenible que se han exacerbado por una muy débil protección social, sistemas de salud fragmentados y profundas desigualdades. Entonces, la pandemia nos encuentra en un momento muy difícil”.

Ello porque las proyecciones de la Cepal muestran que el decrecimiento del producto interno bruto (PIB) latinoamericano alcanzará un 9.1 por ciento este año, donde el impacto social de esta caída “será muy agudo”. También, se estima que el desempleo pasará de 8.1 por ciento a 13.5 por ciento; es decir, que habrá más de 44 millones de personas sin trabajo.

A su vez, la tasa de pobreza subiría un 7 por ciento hasta llegar a 37.2 por ciento de la población de América Latina, lo que implica que 230 millones de personas vivirán en situación de pobreza y 96 millones en pobreza extrema, tras un incremento de 4.5 por ciento. “Estos datos provocarán un alza de 4.7 por ciento en el índice de Gini, el indicador para medir la desigualdad”, según la ONU.

“Estos retrocesos ocurrirán en una región en la que apenas el 34.2 por ciento de las personas de más bajos ingresos cuenta con una cobertura de salud”, agregó el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas.

Por ello António Guterres sugirió medidas para que los países de América Latina y el Caribe puedan “sortear esta crisis y reconstruir sus economías”:

-Suministrar ingresos básicos de emergencia a la población que vive en la pobreza y a los trabajadores del sector informal que carecen de protección social, y distribuir bonos contra el hambre a las personas en condiciones de pobreza extrema.

-Incluir a los países de renta media en la respuesta multilateral, lo que implica el canje de deuda por medidas de adaptación al cambio climático, iniciativas de alivio o postergación de pagos de deuda, acompañado de un fortalecimiento del sistema tributario.

-Orientar los planes de recuperación apegándose a los principios de democracia, derechos humanos y paz de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

-Fortalecer el estado de derechos, la rendición de cuentas, la transparencia y la gobernanza democrática en un pacto social que garantice la participación de las mujeres, al igual que el de todos los grupos de población.

-Reconfigurar la cooperación multilateral teniendo como base la sostenibilidad ambiental y estimular la inversión en tecnologías limpias.

-Dirigir las políticas industriales y tecnológicas hacia el crecimiento económico con bajas en emisiones de carbono y hacia el trabajo decente.

-Estimular el financiamiento de la investigación, la ciencia y la tecnología.

El secretario general de las Naciones Unidas concluyó que “una sociedad más igualitaria no permite que la concentración del poder económico distorsione las políticas públicas. [Así como] la inclusión social contrarresta el avance de la xenofobia y de la estigmatización de los grupos marginados”. Por lo cual, determinó que “reconstruir mejor significa reconstruir con igualdad”.