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En la Declaración Conjunta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se estableció que la reunión conmemoró la entrada en vigor del histórico Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), “que fortalecerá nuestra competitividad global como región y promoverá el crecimiento económico, el empleo y la prosperidad para los pueblos mexicano y estadunidense”.

Al inició, indicó que “con gran aprecio, México y Estados Unidos reconocen los avances que nuestros dos países han logrado hacia una relación renovada y fortalecida, preparada para enfrentar los desafíos económicos y de seguridad del siglo XXI de nuestra región de América del Norte”.

Agregó que la pandemia de Covid-19 ha afectado profundamente a México y Estados Unidos, quienes mantienen una coordinación estrecha a medida que responden a desafíos económicos, de salud y de seguridad sin precedentes. “Nuestros países han limitado a viajes esenciales únicamente, desde marzo, el movimiento en nuestra frontera terrestre común; al mismo tiempo que han garantizado el tránsito de bienes y servicios esenciales, la continuidad de nuestras cadenas de suministro y el desplazamiento de trabajadores de emergencia y ocupados en actividades críticas para mitigar la propagación del virus en nuestras naciones”.

La Declaración detalló que México se convirtió en el mayor socio comercial de Estados Unidos por primera vez en 2019. “Todos los días, mercancías con valor de 1.6 mil millones de dólares cruzan nuestra frontera, apoyando directamente a empresas, empleos y trabajadores mexicanos y estadunidenses”.

Por ello, señaló que el T-MEC es “el instrumento idóneo para proporcionar certeza económica y mayor confianza a ambos países, lo que será fundamental para la recuperación que ya ha comenzado en nuestras dos naciones. El T-MEC reafirma nuestro entendimiento compartido de que América del Norte es una región que crea prosperidad para todos sus ciudadanos. También es un acuerdo que fortalece nuestra cooperación en la lucha contra la corrupción a través de las más firmes disciplinas contra la corrupción en el comercio internacional de cualquier acuerdo internacional”.

Agregó que el Tratado marca el inicio de una nueva era que beneficiará a trabajadores, agricultores, ingenieros y empresarios de ambos países, que son la columna vertebral de nuestras economías integradas. Asimismo, “permitirá que nuestra exitosa relación económica –una de las más fuertes del mundo– se expanda aún más en los años venideros, continuando así nuestra gran historia de cooperación compartida”.