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El aumento en la demanda de insumos médicos para hacer frente a la crisis sanitaria por la Covid-19 ocasionó una expansión del tráfico de productos falsificados y de baja calidad, reveló hoy una investigación de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

De acuerdo con el estudio El tráfico de productos médicos relacionado con el Covid-19 como una amenaza a la salud pública, de la UNODC, la pandemia por el virus SARS-CoV-2 –que al día de hoy ha causado 539 mil 26 muertes y contagiado a 11 millones 635 mil 939 personas alrededor del mundo– evidenció las deficiencias de los marcos normativos y jurídicos destinados a prevenir la fabricación y el tráfico de productos falsificados y de baja calidad.

Los grupos de la delincuencia organizada se han adaptado rápidamente y han aprovechado las vulnerabilidades y las deficiencias de los sistemas de salud y de justicia penal, al llenar el vacío en la demanda creciente de equipos de protección personal (EPP) y medicinas con materiales fraudulentos, poniendo en peligro la salud pública y facilitando el desarrollo de la resistencia farmacológica en la población, alertó la directora ejecutiva de la UNODC, Ghada Waly.

A su vez, la investigación de las Naciones Unidas advirtió que “el comportamiento de los grupos de crimen organizado cambiará gradualmente durante el curso de la pandemia, en particular cuando se desarrolle una vacuna y cuando estos grupos probablemente pasen del tráfico de EPP al tráfico de la vacuna”.

También apuntó la probabilidad de que “continúen los ciberataques a la infraestructura esencial involucrada en la lucha contra la Covid-19 en forma de estafas en línea, dirigidas a las autoridades encargadas de la contratación de servicios de salud”. Ello porque autoridades sanitarias alemanas sufrieron un fraude al adquirir una carga de cubrebocas con valor de 15 millones de euros mediante un sitio web clonado de una empresa española aparentemente legítima, contó la UNODC.

Por ello, Ghada Waly subrayó la importancia de ayudar a los países a incrementar la cooperación para “cerrar las brechas, crear capacidades para hacer cumplir la ley y la justicia penal y aumentar la conciencia pública para mantener a las personas seguras”, mediante el fortalecimiento de los marcos jurídicos y las sanciones.

Reiteró que es fundamental contar con un enfoque mundial más armonizado de la criminalización y tráfico de productos médicos falsificados, y enfatizó que “la prevención, detección y respuesta a los crímenes relacionados con los productos médicos requerirá que las personas que trabajan en ese sector adquieran habilidades nuevas o adicionales”.