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La pandemia no significa el final de la globalización. Lo que habrá será un capitalismo mucho más despiadado y cruento por la crisis económica mundial, vaticinan expertos en relaciones internacionales y seguridad nacional

La pandemina no significa el final de la globalización, será un capitalismo mucho más despiadado y cruento por el colapso de miles de empresas. No hay un sistema que sustituya al capitalismo, pero sí habrá un retraimiento, una reducción de la globalización, coinciden Emilio Vizarretea y Gerardo Rodríguez, expertos en seguridad nacional y geopolítica internacional.

“La crisis de Covid-19 no significa que la globalización se revierta, sino que el capitalismo se fractura: se paralizan las cadenas de producción nacionales, pues es esencial el movimiento constante de personas y mercancías, bases también de toda pandemia, asegura el doctor en ciencias políticas en la UNAM y experto en seguridad nacional, Emilio Vizarretea Rosales.

Señala que el mundo va hacia una recesión global no vista desde la Gran Depresión, en la que el impacto potencial en la política económica resultará profundo y en diferentes direcciones. Cuestiona: ¿se verá el sistema autoritario de China como una solución a la crisis o la causa?

Autor del libro Repensar México, una introducción a la defensa y seguridad nacional (en prensa), Vizarretea Rosales destaca que “el coronavirus se reproduce en la vida que se ha construido: sobrepoblación, turismo masivo, urbes inmensas, viajes constantes, cadenas de suministros lejanas, desigualdad social, reparto de riqueza inequitativo y sistemas de salud públicos colapsados”.

En el conversatorio virtual Derecho internacional, ciberseguridad y pandemia, organizado por la Facultad de Derecho de la UNAM, el catedrático advirtió que grandes empresas repensarán dónde y cómo producen. “[Habrá] una reindustrialización de Europa y Estados Unidos debido a problemas en las cadenas de suministro, pues mucho se fabrica en China, se refina en la India y termina en farmacias u hospitales europeos”.

El catedrático de la UNAM refiere que el coronavirus deja a su paso letal mascarillas, distancia social y muerte. “Y cuanto más dure la crisis mayor será el daño económico y social. México y el mundo no volverán a ser iguales, y habrá dolor por largo tiempo”.

Al comparar la crisis actual con el crash financiero de 2008, que pasó de un crecimiento alto y una moderada inflación a otro crecimiento anémico y con deflación, dice que se observa en el horizonte una recesión superior a la que se dio en 2008-2009.

“¿Cómo responderán las nuevas generaciones, cuya única vivencia del capitalismo es una crisis? ¿Saldrán a las calles? No lo sabemos aún”, considera el experto en Fuerzas Armadas. Empero, acota que el bienestar mundial será mayor si los países optan por la cooperación, la ayuda y la solidaridad en la crisis, si comparten información y avances científicos en lugar de la  confrontación que prevalece durante la pandemia.

Con sistemas de salud colapsados, emergencia climática, depresión social mundial, la pandemia vive el presente y el futuro, lo cual suena complejo e incierto, estima Vizarretea Rosales.

Dice que se aspira a una recuperación de la pandemia en 2 años, pero aclaró que solo es una espera inimaginable en millones de casas. “Desde luego que muchas cosas cambiarán, la psicología del inversor, los negocios y el consumo, entre otros”.

Advierte que “nada será revolucionario, sino todo urgente”: higiene prioritaria, normas de limpieza obligatorias, reglas estrictas, compras online, evitar centros comerciales, como ocurrió con la epidemia del Síndrome Agudo Respiratorio Grave (SARS en inglés), que costó 40 mil millones de dólares de la economía del planeta en 2008.

“Otras narrativas hablan de telemedicina, monitorización del paciente en casa y medicinas personalizadas que eviten despilfarro de medicamentos, más trabajo en casa, auge de pagos electrónicos, mayores controles en las fronteras, seguros caros y complejos, educación y medicina a distancia y menos convenciones y viajes transoceánicos. Aunque es poco probable que cambie el deseo de consumir y viajar, quizás por un tiempo”, subraya el catedrático.

Habla de la emergencia climática: “el cambio climático y la naturaleza parecen beneficiarse en el mundo, por lo que se requiere movilizar recursos para poner la salud y el trabajo de las personas primero, alejar las economías de la dependencia de combustibles fósiles y el crecimiento infinito que alimenta el desastre”.

Acusa el inepto manejo de la pandemia por parte de algunos gobiernos, Estados Unidos entre ellos, tanto en sus primeras etapas, como la falta de pruebas o exámenes médicos y en sus fases posteriores, como la carencia de una política nacional unificada, lo cual podría ser “¿el comienzo del fin del dominio estadounidense o, mostrará la creatividad y resiliencia del país y del dólar?”

Se refiere a la depresión social y los atentados a la libertad de las personas como consecuencia de la crisis del coronavirus en el mundo.  “Hay riesgo de caer en depresión social mundial, por distanciamiento, confinamiento. Una palabra cacofónica lo muestra: cacooning, es la tendencia a estar más tiempo en casa, socializar menos fuera y hacer de tu hogar tu fortaleza”.

Considera que será necesario evaluar dilemas, con implicaciones a largo plazo, proceso en el que las nuevas tecnologías ayudarán a prevenir y evitar contagios, a organizar nuestras vidas y la actividad económica, buscar equilibrio entre privacidad y seguridad, para evitar un control que manipule a las personas o ponga en peligro sus libertades.

Vizarretea Rosales lamenta que a pesar de que la pandemia es un tema de seguridad de salud global, no se ha logrado el acuerdo internacional necesario para lograr medicamentos o vacunas que puedan contenerla.

“Las políticas de seguridad nacional están en un proceso de intervención de países y organismos internacionales: Estados Unidos contra la Organización Mundial de la Salud, la OPEP en proceso de acuerdos, apoyos limitados y recesión mundial, por ejemplo”, apunta.

Explica que la incertidumbre de la pandemia, con datos duros limitados, hace que las acciones globales, internacionales, nacionales y locales sean limitadas y de escaso impacto.

Respuestas a las amenazas post-Covid-19

Por su parte, Gerardo Rodríguez Sánchez de Lara, catedrático de la Universidad de las Américas (UDLA), al participar en el Seminario Internacional Respuestas ante las nuevas amenazas a la seguridad nacional 2020, organizado por el Centro de Estudios Estratégicos del Ejército del Perú, cuestiona cómo será el manejo global de las amenazas del coronavirus.

– Desde la ciencia política y a partir del modelo de inteligencia estratégica colaborativa, propuesto por el Foro Económico Global de Davos”, El catedrático plantea diversas cuestiones y respuestas a temas globales de afectación por la pandemia: nivel de desarrollo, geometría política, forma del régimen, sistema de gobierno, cambio climático y manejo de crisis.

– ¿Influye el nivel de desarrollo de los países?

– No, países desarrollados tienen la tasa más alta de contagios y fallecimientos. Estados Unidos es el gran perdedor en el manejo de esta crisis, Reino Unido, Francia, España e Italia; desarrollo no significa un buen manejo de los indicadores de esta pandemia y hay países desarrollados que sí la contuvieron, Japón, Alemania, Suiza y Australia.

– ¿Influye la geometría política?

– No, Argentina y México que tienen gobiernos de izquierda, tienen resultados diferenciados. Argentina está haciendo un muy buen trabajo lo que no estamos viendo en México.

– ¿Influye la forma del régimen, democrático y autoritario?

– Pensamos que China es un país más autoritario, ¿controló?, Pues no; hay casos exitosos de democracias que lograron contener la pandemia: Alemania, Japón, Suiza y Australia.

–  ¿Influye el sistema de gobierno, federal o central?

– “Estamos viendo países federales que están teniendo problemas con sus autoridades locales: Estados Unidos, México y Brasil, pero hay países como Alemania y Argentina que, aunque son federales, están haciendo un buen trabajo”.

– ¿Por qué hay Estados que están haciendo un mejor manejo de la crisis?

– [Depende de] la fortaleza de los sistemas de bienestar, inclusive, en México constantemente el gobierno actual recrimina a las administraciones anteriores por el colapso de las instituciones de salud federales y estatales”.

Sánchez de Lara explica que el Foro Económico Global de Davos trata de responder con un modelo matemático a estas preguntas que se hacen los tomadores de decisiones de política y economía y cómo van a ser evaluadas, y también cuáles son las respuestas, de cómo prevén que saldrán mejor, cómo detener mejor la expansión infecciosa del Covid 19.

El Foro Económico Mundial de Davos previno como una décima amenaza de probabilidad que surgiera una pandemia, pero la predicción no estuvo dentro de las cinco amenazas que normalmente atienden los consejos de seguridad nacional de los Estados y las empresas en el mundo, señala el catedrático.

Sánchez de Lara, maestro en políticas públicas comparadas en Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flasco), reflexiona y plantea algunas alternativas para enfrentar la crisis postpandemia, y los nuevos riesgos, amenazas, vulnerabilidades que el mundo está viviendo a partir de 2020 y la Covid-19.

“Amanecimos en 2020 con una de las peores pandemias que haya vivido la historia de la humanidad, de la mano con una recesión económica global que no sabemos hasta cuándo se llegará a detener, con una crisis del sector energético global con una lucha entre la Federación de Rusia y Arabia Saudita que está afectando a países productores de petróleo como México”, sostiene.

Considera que la guerra económica entre Estados Unidos y China, ya no es solo una guerra comercial de subir aranceles, sino una guerra económica que incluye una lucha entre las monedas, por el surgimiento de la criptomoneda China.

Y la pandemia traerá recesión económica, aumentará los niveles de pobreza y desigualdad según todos los estudios de Naciones Unidas, de la CEPAL, la OCDE, entre otros, y esto claramente causará tensiones sociales.

Todos los países tendrán como reto mejorar la definición de sus agendas de riesgo de seguridad nacional. Organismos regionales como la OTAN, OEA, o  internacionales como el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tendrán que retomar el tema de pandemias, mejorar la cooperación para encontrar vacunas de manera más rápida, producir medicamentos que reduzcan las vulnerabilidades de los países.

¿Hasta qué punto los ciberataques pueden llegar a ser una amenaza para los sistemas de salud?, se pregunta Sánchez de Lara.

Están aumentando los ciberataques a hospitales, hay varias empresas que se dedican a monitorear ciberataques a través del Big Data y sí se han encontrado brechas de seguridad por ejemplo que están teniendo de manera extraordinaria acceso a expedientes médicos. Entonces, sí es una preocupación.

Por ello, plantea que los hospitales públicos y privados tienen que ser considerados infraestructuras estratégicas, porque ya se ha demostrado que se pueden desconectar, por ejemplo, aparatos a través de internet a los que están conectados enfermos, sobre todo los de muy alta especialidad. Sugiere que se incorporen como tema de seguridad nacional y se protejan como infraestructuras críticas.

“También estamos viendo un aumento de los ciber fraudes, [a partir] de la construcción de identidades sintéticas. Muchos de los hackers ya estaban en confinamiento y ahora tienen la posibilidad de atacar a más personas que están trabajando desde su casa”, apunta Sánchez de Lara.

Muchas empresas tuvieron que trasladar sus operaciones a las casas de sus trabajadores y ahí se están abriendo muchas brechas de seguridad. Entonces, sí es un tema que preocupa a agencias como Interpol, la OEA, a su área de ciberseguridad, entre otras.