viernes 3, julio 2020

Autor:

Con el objetivo de salvaguardar a los trabajadores de los servicios de respuesta y asistencia sanitaria de emergencia como bomberos, equipos de rescate y de manipulación de cadáveres, médicos, psicólogos, operarios de limpieza, entre otros, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicaron el manual Seguridad y salud de los trabajadores en las crisis sanitarias.

Dicho manual sale como plan de respuesta ante el elevado riesgo de lesiones, infecciones e incluso la muerte a las que están expuestos los trabajadores de emergencia, no solo durante la actual pandemia por la Covid-19, sino también para futuras crisis como catástrofes naturales, incidentes radioactivos, accidentes químicos y situaciones de conflicto, que han generando problemas graves de salud pública.

“La gestión de esas crisis exige trabajar en estrecha coordinación con numerosas organizaciones; el personal de emergencia vinculado a ellas comprende grupos profesionales como bomberos, agentes de policía, paramédicos, médicos, enfermeros y psicólogos. En las grandes catástrofes intervendrán los equipos de rescate, organizaciones de socorro, efectivos militares, fuerzas antiterroristas, equipos de recuperación y manipulación de cadáveres, operarios de limpieza, de la construcción, y numerosos voluntarios. Cada uno de ellos desempeña tareas específicas que pueden exponerlos a riesgos para su salud y su seguridad”, describió.

Es por ello que el manual brinda una visión de los principales factores de riesgo y da orientaciones técnicas sobre procedimientos y buenas prácticas para establecer sistemas que permitan: reducir las exposiciones, lesiones, enfermedades y muertes de trabajadores de emergencia en el lugar de trabajo; reducir el estrés y los temores de los trabajadores; y promover la salud y el bienestar de los trabajadores sanitarios y de emergencia.

Está dirigido a “personal de organismos y organizaciones encargados de aplicar el Reglamento Sanitario Internacional en el seno de un país, organismos gubernamentales de los sectores de la salud y el trabajo, organizaciones internacionales, organizaciones no gubernamentales, instituciones benéficas y de ayuda humanitaria, organizaciones religiosas, hospitales y centros de salud, empresas públicas y privadas, fuerzas de seguridad, empleadores y sindicatos”.

Finalmente, el manual destacó que la información que proporciona puede ser de gran utilidad para los países con un alto riesgo de emergencias -como aquellos con una elevada transmisión de agentes altamente infecciosos como el cólera- y para regiones propensas a catástrofes naturales y accidentes químicos y radiológicos.