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El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) advirtió que es urgente que los Estados protejan a las personas LGBTI refugiadas y migrantes, pues en el contexto de la contingencia sanitaria por Covid-19 pueden experimentar impactos desproporcionadamente adversos al estar más expuestos al aislamiento, la estigmatización, la violencia, el abuso, la discriminación y la explotación.

En un comunicado, la organización internacional señaló que al tener que permanecer en confinamiento con personas que no respetan su identidad de género u orientación sexual, las muestras de violencia aumentan. Agregó que las personas LGBTI que padecen alguna enfermedad crónica enfrentan mayores obstáculos en el acceso regular a medicamentos y servicios de salud.

Asimismo, que “los impactos económicos de la pandemia pueden aumentar el riesgo de que las personas LGBTI refugiadas y migrantes enfrenten mayor marginalización y precariedad, lo que aumenta en sí mismo la exposición al nuevo coronavirus”.

En el marco del Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Transfobia y Bifobia, ACNUR junto con organizaciones de la sociedad civil, agencias internacionales e instituciones gubernamentales que conforman la Mesa de Género y Migración reconocieron “la valentía de quienes han tenido que dejar sus países debido a la violencia y discriminación que enfrentan por el libre ejercicio de su sexualidad o su identidad”.

En el comunicado de prensa, el organismo destacó que “las personas refugiadas y migrantes LGBTI están sujetas a formas múltiples e interseccionales de discriminación, tanto por su origen nacional y estatus migratorio, como por su orientación sexual, características sexuales, identidad de género y expresión de género”.

Al respecto, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, dijo que “la creación de espacios seguros para solicitantes de asilo y refugiados LGBTI es esencial para que no se sientan forzados a ocultar su orientación sexual o identidad de género y estar protegidos”.

Por su parte, la Organización Internacional de las Migraciones resaltó que las desigualdades profundamente arraigadas y la estigmatización de las personas LGBTI obligan a muchas de ellas a emigrar lejos de sus comunidades corriendo riesgos inimaginables en el proceso.

Además, apuntaron que en el caso de niñas, niños y adolescentes de la comunidad LGTBI migrantes, refugiados y solicitantes de asilo, los riesgos a sufrir abuso, maltrato, violencia sexual y discriminación se intensifican por su minoría de edad y, sobre todo, por su condición migratoria irregular. No se les considera como sujetos de derechos y tampoco existen políticas públicas adecuadas para su protección, ni espacios de alojamiento seguros, lo que les obliga a mantenerse invisibilizadas, exponiéndose a diferentes formas de violencia y explotación para sobrevivir.

“En virtud de lo anterior, y en cumplimiento de sus obligaciones internacionales, los Estados deben proteger a migrantes y refugiados LGTBI y fomentar condiciones dignas para el ejercicio de sus derechos humanos y su integración, lo que se logra al proveer servicios adecuados y no discriminatorios, así como mediante la creación de entornos seguros y acogedores para que tengan confianza de compartir sus preocupaciones y necesidades.”

Por ello, las organizaciones e instituciones que conforman la Mesa de Género y Migración manifestaron su preocupación por los altos índices de violencia, incluyendo el aumento de crímenes de odio que se registran contra personas LGBTI refugiadas y migrantes –o aquellas personas percibidas como tales– en los países de Centroamérica y a lo largo de las rutas de tránsito.

Advirtieron que, “cada año, cientos de personas LGBTI de Centroamérica y otras regiones son discriminadas, violentadas y forzadas a huir por el hecho de existir, por ser quienes son. Estas personas llegan a México en busca de protección y un lugar seguro. Instamos a las instituciones del Estado, a las organizaciones, y a la sociedad mexicana en general, a asegurar que, aun en el contexto de la contingencia sanitaria por Covid-19, las personas LGBTI refugiadas y migrantes logren encontrar un lugar seguro, inclusivo y hospitalario en nuestro país, garantizando una atención sin discriminación y un pleno reconocimiento de sus derechos”.