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Resulta que conforme avanza la peste del coronavirus, López Obrador también avanza para abusar del poder presidencial. Recién envió un decreto de ley al Congreso de la Unión para disponer, a su antojo, del Presupuesto de Egresos de la Federación, de tal manera que no tenga ninguna limitación y que esos ingresos sean dispuestos conforme lo quiera el huésped de Palacio Nacional. Buscar lo anterior significa seguir abusando de los dineros de la sociedad, no conforme a las necesidades de los 32 estados federales, sino de plano para lo que quiera. Es decir, sin freno; y como si tuviera las riendas de un caballo desbocado.

Empero, más tardó el Presidente de la –todavía y a duras penas– República, en mandar el decreto que en recibir la respuesta de los legisladores del PAN, PRD, PRI y Movimiento Ciudadano, encabezados por Morena en la voz de Ricardo Monreal, en el sentido de que las leyes vigentes no facultan a López Obrador para quitarles el aguinaldo a los burócratas del poder Ejecutivo Federal ni tampoco para quitarles un 25 por ciento de sus sueldos, para los fines lopezobradoristas.

En la nota de los reporteros Horacio Jiménez y Alberto Morales (El Universal, 25 de abril de 2020), y por medio de otros sectores de la comunicación, supo la opinión pública que no habrá ninguna autorización para que López Obrador pase por encima de los representantes de los ciudadanos y de los estados: diputados y senadores, ni de la Constitución; ni siquiera en estos momentos que quiere aprovecharse de la pandemia que está azotando al mundo entero, para continuar acumulando control. Así que le dijeron que no pasará por encima del Congreso. No se trata de darle más facultades a la secretaría de Hacienda para hacer y deshacer los ingresos, lo cual es un pretexto, ya que realmente quien quiere hacer de esos millones de pesos lo que mejor le parezca es el propio López Obrador.

Y es que se ha estado aprovechando de la crítica situación, para estar aumentando sus facultades de hecho, sin la menor legalidad, o por medio de decretos para disfrazar que se trata de actos legales; aunque es claro que son notoriamente arbitrarios. Monreal dijo textualmente: “Un decreto, y lo digo con todo respeto al Ejecutivo, jerárquicamente, constitucionalmente, la ley debe estar por encima de él; si una ley general, como es la Ley Federal del Trabajo que establece el aguinaldo y el salario como un derecho irrenunciable, entonces quienes se someten a una donación voluntaria es asunto de ellos, en el momento de solidaridad, así lo entiendo yo, pero no se puede aplicar el decreto por encima de la ley”.

Y aunque titubeante, Monreal se atrevió a rechazar el abuso lopezobradorista. Una acción que los representantes de los demás partidos apoyaron en el Senado. De esta manera es como rechazaron el decreto donde López Obrador pretendía manejar a discreción los ingresos a través de Hacienda. Así que en un acto de valentía y defendiendo los intereses del pueblo, los legisladores han dicho “no” a un abuso presidencial. Ha sido un acierto republicano y democrático lo que llevó a cabo la mayoría legislativa; pues es imperativo parar en seco a López Obrador para que la Presidencia no se convierta, cada vez más, en un autoritarismo dictatorial.