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Este martes 28 de abril efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán abrieron fuego contra estudiantes de la Normal Rural de Tiripetío. Dos estudiantes resultaron con heridas de bala que, sólo por fortuna, no dañaron órganos vitales y hoy están fuera de peligro.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado, que encabeza Israel Patrón Reyes, se apresuró a criminalizar a los estudiantes y a señalarlos porque en un retén policiaco no detuvieron el autobús en el que se movilizaban. A este órgano de gobierno le parece que tal “falta” es suficiente para disparar a mansalva contra la población.

No había sorpresa para los elementos policiacos. Sabían que quienes se trasladaban en ese autobús eran estudiantes. De hecho, para eso estaban ahí. El objetivo era, como se ha vuelto costumbre desde que Silvano Aureoles asumió el gobierno estatal, detener, golpear y encarcelar a los normalistas. Y, como también ya se volvió una costumbre impune, dispararles en caso de que no “obedezcan”.

La emergencia sanitaria que ha provocado la pandemia de Covid-19 fue aprovechada por el gobierno del estado para suprimir espacios en las escuelas normales del estado. La administración de Silvano Aureoles publicó el domingo pasado, de manera unilateral, la convocatoria de ingreso para el sistema normal de la entidad.

 

En medio de la emergencia, creyó ver la oportunidad de cancelar de un plumazo 35 lugares de la Escuela Normal de Educación Física; 15 de educación especial de la Normal Urbana; cinco de la Normal para Educadoras (prescolar); 12 de prescolar del Centro Regional de Educación Normal; 17 de telesecundaria del Centro Regional de Educación Normal de Arteaga; 40 de educación especial del Centro de Actualización del Magisterio, y 30 de prescolar de la Escuela Normal Indígena de Cherán.

Lo anterior provoco la movilización de toda la Organización de Normales Oficiales del Estado de Michoacán (ONOEM). Por ello, la Escuela Normal Rural Vasco de Quiroga, de Tiripetío, se encontraba también en las movilizaciones.

Tanto la normal de Tiripetío como la de Cherán son, además, parte de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), con una intensa tradición de lucha en defensa de la educación pública, laica y gratuita. El liderazgo de estas instituciones trasciende el ámbito estatal.

René, herido por perforación de bala en un brazo y por esquirlas en el torso, es alumno del Centro Regional de Educación Normal de Arteaga. Monserrat, herida por esquirlas de bala en un brazo, es alumna de la Escuela Normal de Educación Física de Morelia.

“Afortunadamente ya se encuentran bien; la noche de ayer [29 de abril] fueron dados de alta”, señala Nicolás, secretario general del Comité Estudiantil de la Normal Rural de Tiripetío.

La lucha continúa. Los normalistas no dejarán que se consume el golpe a las escuelas en medio de la emergencia sanitaria. Nicolás advierte: “Seguimos en exigencia de que se respete la matrícula. Y ahora demandamos también que se aplique la ley al gobernador [Silvano Aureoles], al secretario de Seguridad Pública [Israel Patrón] y al secretario de Educación [Héctor Ayala] por lo hechos acontecidos del día 28”.

 

En los videos que los propios normalistas grabaron con teléfonos celulares se observa cómo los policías estatales disparan contra el camión que no se detienen en un retén. Los disparos se dirigen contra las ventanas, la carrocería, las llantas. Es decir, los efectivos policiacos del estado tiraron a matar. No hay absolutamente nada que justifique una agresión de este tipo contra los estudiantes ni contra familias ni contra cualquier otra organización social.

Desafortunadamente esta agresión no es un hecho aislado. La primera agresión a balazos de parte de la policía contra normalistas rurales michoacanos bajo el mandato de Silvano Aureoles ocurrió el 21 de junio de 2017. Un alumno fue herido de bala en la cabeza, otro en un brazo y otro más en una pierna. Desde entonces, han seguido cruentas represiones contra estudiantes, campesinos, médicos. Pero se tornan más cruentas cuando de maestros y estudiantes se trata.

Aureoles, sus funcionarios y sus policías no ha sido siquiera cuestionados. Siempre han mantenido una actitud cínica ante estos hechos. La impunidad mientras el gobierno federal estaba a cargo de Peña Nieto les estaba asegurada. ¿Y ahora?