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La impartición de clases en línea en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a raíz de la emergencia sanitaria por la Covid-19 son ineficientes, antidemocráticas e improvisadas, pues no toman en cuenta la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran alumnos y docentes, informaron integrantes de la Central de Estudiantes Universitarios UNAM (CEU).

De acuerdo con los resultados de la Encuesta sobre condiciones de estudio durante la emergencia sanitaria, realizada por la CEU, más del 66 por ciento de los estudiantes encuestados reportaron tener una conectividad deficiente a internet, “lo que constituye un obstáculo al realizar actividades académicas en línea o, incluso, hay quienes no tienen la posibilidad de llevarlas a cabo”, explicó Lauren Durán Juárez, integrante de la organización.

En conferencia virtual, los miembros de la CEU detallaron que de los más de 3 mil 300 estudiantes que fueron encuestados (de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, de la Facultad de Derecho y de la Escuela Nacional Preparatoria Número 4, Vidal Castañeda y Nájera), el 67 por ciento señaló no haberse adaptado a las clases en línea, y el 63 por ciento consideró excesiva la cantidad de trabajo asignado.

Al respecto, Miriam Estrada, también integrante de la CEU, indicó que desde que se suspendieron las clases presenciales en la UNAM, los estudiantes “se vieron forzados” a retomar sus clases por internet, sin tomar en cuenta la “falta de capacitación docente en el uso de herramientas digitales”, permitiendo “la enseñanza antipedagógica y la implementación de evaluaciones antidemocráticas que no se ajustan a la realidad de miles de personas”.

En la conferencia de prensa, la también estudiante de la Facultad de Derecho aseguró que, ante el contexto de emergencia sanitaria, se “recrudecieron las problemáticas sociales estructurales, tales como la desigualdad económica, la violencia intrafamiliar, homofobia, los padecimientos de salud mental y la violencia contra mujeres”.

Y es que de acuerdo con la encuesta, el 54 por ciento de las alumnas y alumnos dijo no contar con los insumos necesarios para afrontar la crisis sanitaria, como agua, jabón, gel antibacterial o cubrebocas, pese a que la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior declaró que las escuelas aplicarían medidas urgentes para atender a la población estudiantil en desventaja socioeconómica y finalizar el ciclo escolar satisfactoriamente.

Además, el 72 por ciento de los estudiantes manifestó sufrir ansiedad o depresión a raíz de la contingencia; el 65 por ciento declaró sentir riesgo de contagiarse de Covid-19 por tener que salir a trabajar, porque algún familiar ha sido diagnosticado con dicha enfermedad o porque, en el lugar donde vive, la afluencia de personas es alta; mientras que el 4 por ciento señaló ser víctima de violencia de género.

Ante ello, los miembros de la Central de Estudiantes Universitarios explicaron que, hasta el momento, no hay ningún programa concreto, ni instancia especializada que brinde apoyo al estudiantado que tenga familiares o estén diagnosticados con Covid-19; por lo que señalaron que es necesario que “la UNAM se preocupe por el bienestar de su comunidad”.

Por último, los integrantes de la máxima casa de estudios exigieron a las autoridades universitarias recomendar a los docentes evaluar de manera flexible y evitar la sobrecarga de tareas académicas, dado el contexto de emergencia global; suspender la seriación obligatoria en la inscripción de materias de los próximos dos semestres en todos los planteles; permitir la baja de una o más asignaturas sin que se registre en el historial académico; así como la creación de modelos de exámenes finales y extraordinarios, en línea, de cada materia.

También pidieron que el personal de la Unidad para la Atención y Seguimiento de Denuncias dentro de la UNAM y oficinas jurídicas faciliten el levantamiento de denuncias y la comunicación con las víctimas de casos en procesos, y que se gestione la ampliación de la banda ancha para todos los estudiantes.