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A la espera de la declaración de la Fase 3 de la pandemia de Covid-19, México ha contenido los contagios comunitarios en busca de aplanar la curva y preparar hospitales. Médicos expertos explican que desacelerar la transmisión del SARS-CoV-2 depende más del comportamiento de la sociedad que de la respuesta del gobierno

La pandemia de Covid-19 es el evento más grave que le ha ocurrido al país y al mundo en los últimos cien años, explica el doctor Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud de la UNAM y especialista en medicina interna y en enfermedades infecciosas por el Instituto Nacional de la Nutrición.

Agrega que, además, no existe una respuesta a una epidemia como ésta –por tratarse de un virus nuevo y sin curas probadas–, “por lo cual todos tenemos que participar para tener la mejor solución posible, pues el problema es económico, social, de comunicación y médico, en el sentido de que es la enfermedad la que desencadena mucho de estos aspectos”.

El pasado 24 de marzo, con cuatro muertes y 367 casos confirmados, México declaró el inicio de la Fase 2 al identificar contagios por transmisión comunitaria del SARS-CoV2. Expertos consultados por Contralínea indican que esa decisión ha ayudado a frenar el avance de la pandemia en comparación con otros países.

Por ejemplo, Brasil confirmó su primer caso de Covid-19 el pasado 26 de febrero, y México lo hizo 2 días después, el 28 de febrero; y al 12 de abril, la nación brasileña registraba 22 mil 169 casos confirmados y 1 mil 223 muertos; mientras que en este país se confirmaron 4 mil 661 contagiados y 296 fallecidos.

Ahora, a la espera de que se declare la Fase 3 de la pandemia, se mantienen medidas no punitivas como el confinamiento en casa, la “sana distancia” y la suspensión de actividades no escenciales a nivel nacional, con el objetivo de aplanar la curva de los contagios comunitarios.

Entrevistado por Contralínea, Mauricio Rodríguez Álvarez –profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)– explica que instrumentar la Fase 2 en una etapa temprana significó tomar medidas de manera muy oportuna, antes de que se desencadenaran más contagios.

“Las medidas que se han ido tomando se han hecho un poco en función del comportamiento de la epidemia en otros países: México ha ido en algunos casos adelantando las medidas para evitar que la epidemia avance igual de fuerte como avanzó en otros países.”

El también vocero de la comisión para atender la pandemia de Covid-19 de la UNAM explica que en esta Fase 2 se reconoce que hay una circulación del virus en la comunidad.

“Ya hay contagios que están ocurriendo en la comunidad y hay personas que transmiten el virus en la comunidad […]. Ésta se distingue por el mayor número de enfermos y ya no se puede saber exactamente quién contagió a quién, o de dónde proviene el contagio de algún enfermo en particular, y tampoco se puede seguir con tanto detalle los contactos de cada uno de los enfermos que es parte de la Fase 1”.

El doctor agrega que durante esta Fase 2 se ha aplicado una parte técnica que busca preparar los hospitales o reconvertirlos, así como la adaptación de la infraestructura para que empiecen a llegar casos y eventualmente estar preparados para la Fase 3.

“Entiendo algunas veces en las que queremos que el gobierno resuelva todo, […] pero aquí el asunto importante es que las medidas de distanciamientos social o físico, y las medidas de cuidado de los contagios en la comunidad dependen de la sociedad y de que tengan información; de que la gente sepa cómo se contagia el virus de persona a persona, de por qué  es importante aislar a un enfermo, la importancia de vigilar la evolución de los enfermos de cerca en las casas de manera controlada y contenida, y evitar las enfermedades y los contactos en las comunidad”.

El doctor Mauricio Rodríguez Álvarez agrega que es muy importante que las personas se empoderen con información y actúen porque si no lo hacen es la sociedad la que va a enfrentar los problemas: “no es un gobierno ni otro, es simplemente a la sociedad a la que le va a ir mal si alguien no cuida los contagios en su casa, con su gente, se van a enfermar los más vulnerables y van a ir al hospital y puede haber problemas relacionado con esos [casos]”.

Por su parte, el doctor Samuel Ponce de León explica en entrevista que la Fase 2 se instrumentó no por el número de fallecimientos, sino por el reconocimiento de la transmisión local.

“Ya no había una cadena directa de alguien que había viajado a Estados Unidos o Europa, sino que empiezan a aparecer individuos infectados sin un antecedente detectable de contacto o de transmisión de fuera del país”.

El doctor Malaquías López Cervantes –profesor de salud pública de la Facultad de Medicina de la UNAM– también considera que la instrumentación de la Fase 2 no es una decisión basada en el número de muertos, sino en la evidencia de la existencia de casos de transmisión comunitaria.

“El anuncio de que México se encontrara ya en la Fase 2 fue cuando vieron que los casos que había en el país no eran exclusivamente relacionados con viajes, sino que había personas enfermas que ni habían viajado ni habían tenido contacto con ningún viajero o persona relacionada con un viajero, y que probablemente estaban contagiados por realizar alguna actividad normal de la vida cotidiana.”

Aplanar la curva

Al declarar la Fase 2 de la pandemia, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, el inicio temprano de la Fase 2 busca alargar la pandemia para salvar más vidas. Asimismo, la próxima declaración de la Fase 3, que implicará medidas más intensas.

“Hay un hecho ineludible que es que vamos a tener muchos casos de enfermos en los hospitales y hay dos maneras de administrar este asunto, uno es que lleguen todos los enfermos al mismo tiempo en el transcurrir de 3 o 4 semanas, o que lleguen esos mismos en el transcurrir de varios meses y que se les pueda atender de manera mejor, donde haya insumos, equipos, personal e infraestructura”, explica el doctor Rodríguez Álvarez.

El profesor de virología agrega que no se va a poder evitar un alto número de casos en el país, por lo que es fundamental que esos casos lleguen de manera pausada. Ello, porque si los contagios ocurren al mismo tiempo, se saturará el sistema de salud y no habrá ninguna posibilidad de actuar correctamente.

“Cuando se van recibiendo de manera más pausada los pacientes se les puede dar una atención mejor. Las instalaciones e instituciones resisten mejor y se lleva una epidemia de manera más manejable y con menor impacto.”

Respecto del tema, el doctor López Cervantes explica que a través de las medidas de control –como el distanciamiento social, la permanencia en casa y la higiene meticulosa de los individuos– se busca que no haya un espacio de tiempo muy pequeño con demasiados casos.

“Si por ejemplo dijéramos en 2 semanas tendremos 10 mil casos, lo que va a pasar es que de esos 10 mil, unos 500 tendrán una enfermedad crítica que requiera hospitalización y atención en cuidados intensivos. Y si nosotros evitamos que suba tanto la curva, a lo mejor tendríamos 200 o 300 y entonces no se desborda la capacidad de los hospitales.”

Oportunidad de las medidas, clave en la contención

¿México se ha adelantado en la aplicación de medidas para contrarrestar la epidemia de Covid-19? El doctor López Cervantes explica que esa pregunta es muy difícil de responder, porque “para saber si nos adelantamos, atrasamos o fuimos exactos necesitaríamos tener muy muy claro cómo se está generando la transmisión de la enfermedad”.

Al respecto, indica: “estamos actuando un poco a ciegas porque tenemos casos que están surgiendo de pronto sin que los esperemos; entonces como no estamos teniendo el sistema que nos permita saber con exactitud cómo se está trasladando la enfermedad, ahí si nos puede tomar por sorpresa. Por ejemplo, está el caso de Coahuila, ya que se estaba esperando empeoramiento en Guadalajara, la Ciudad de México e incluso en Monterrey, pero de pronto en Coahuila surge un brote y hasta empiezan a ocurrir algunas muertes. Entonces eso nos toma por sorpresa y nos mete en una situación de conflicto”.

Para el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, México se ha adelantado muy oportunamente ya que ha tomado acciones de manera eficiente con base en elementos científicos, información técnica. En parte, a partir de lo que se observó en otros países.

“Por ejemplo, Italia metió las medidas de distanciamiento social más drásticas cuando tenía 800 muertos, algunos otros países cuando ya tenían entre 200 y 300 muertos y algunos otros esperaron tener varios miles de casos para implementar medidas de distanciamiento.”

El especialista indica que se puede ver un cambio en el comportamiento de la epidemia en México sobre todo si la población obedece las instrucciones de quedarse en casa y acata las medidas de distanciamiento social, protege a quienes más lo necesiten o sean más vulnerables y realiza el seguimiento de la evolución de la epidemia en cada una de las ciudades.

Por su parte, el especialista en enfermedades infecciosas Ponce de León Rosales considera que México sí se adelantó a la situación porque tiene una ventaja de 3 meses respecto del inicio de la pandemia en Wuhan, China, lo que permitió crear una planeación a nivel del sistema de atención médica en el nivel de atención hospitalaria del mayor nivel, institutos nacionales y algunos de segundo nivel.

“Nos permitió hacer una planeación estratégica de cómo se pueden habilitar nuevas áreas de hospitalización y permitió establecer normas y recomendaciones para todo el personal en términos de lo que debe de hacer desde que se asoma un paciente para entrar al hospital hasta que llega a terapia intensiva, y cómo debe ser ingresado en cuidados intensivos o dado de alta del hospital. Todo eso se ha planeado, se ha concretado en documentos, manuales, videos educativos, comunicaciones múltiples; simultáneamente se han hecho algunas compras de los materiales requeridos y se ha planeado una serie de mensajes que han venido apareciendo hacia los medios en un programa de comunicación”.

El papel de la población

El doctor Rodríguez Álvarez explica que la población tiene un papel preponderante en el combate a la enfermedad Covid-19 porque justamente es la población la que debe de interrumpir la transmisión del virus en la comunidad.

“La población debe tomar las medidas muy en serio, debe de acatar las instrucciones de la Secretaría de Salud para que no haya muchos contagios, también debe identificar a los más vulnerables y protegerlos, debe tener un plan de acción a nivel familiar, de los vecinos, colegas, a nivel escolar. Tienen que estar preparados para ver cómo se van a proteger, ayudar y participar en la situación en la que estamos y la sociedad debe de hacerlo de manera activa y de manera ineludible”.

El especialista indica que la preparación previa que estuvo ocurriendo desde los primeros días de enero por parte del gobierno y las instituciones ahora debe estar apoyada de la preparación de la sociedad y de la comunidad, para poder tener los mejores resultados en las próximas semanas.

Por su parte, el doctor López Cervantes advierte que es crucial la participación ciudadana, dado que la gente puede contagiarse en cualquier momento en cualquiera de sus actividades: al ir a trabajar, a la tienda o al mercado, por lo que se requiere limitar las posibilidades de salir de las viviendas y así limitar entrar en contacto con personas contagiosas.

“Si usted sale de su casa y se sube, por ejemplo, al Metro y ahí va una persona contagiosa, ni cuenta se da usted y se puede enfermar por estar en cercanía de esa persona. Entonces el distanciamiento social es la respuesta para tratar de separar a las personas y que no se contagien tan fácilmente”.

Asimismo, el doctor Ponce de León Rosales expone que durante todas las fases el papel de la población es fundamental. “Por un lado el Estado hace una serie de recomendaciones puntuales orientadas evidentemente a tratar de evitar la transmisión del virus; y la población, la sociedad en general tiene que acatar de la manera más responsable posible estas recomendaciones del distanciamiento y el aislamiento en el domicilio”.

Los expertos coinciden en que si no se siguen las recomendaciones, se puede esperar para la Fase 3 un gran número de casos que el sistema de salud pública no podrá atender. “Que se saturen los hospitales, que no se atienda correctamente a los enfermos y que la epidemia se propague en la sociedad y comunidad y que haya obviamente un mayor número de enfermos y de muertes”, explica el doctor Rodríguez Álvarez.

Para el doctor Ponce de León Rosales, “si no se atienden las indicaciones durante esta etapa lo que vamos a tener es una Fase 3 muy agobiante para las instituciones hospitalarias y de mucho temor para la población general”.

Asimismo, el doctor López Cervantes explica que el aumento excesivamente en el número de enfermos por no acatar las indicaciones se ha dado en otros países, como Estados Unidos, el país con más casos de SARS-CoV2 en todo el mundo al superar el medio millón.

Declaración de sana distancia

El doctor Mauricio Rodríguez Álvarez explica que la declaración de emergencia sanitaria tiene un componente importante en términos jurídicos, legales y administrativos, ya que sienta las bases y un precedente jurídico para decidir las siguientes acciones. Además, a nivel administrativo tiene relevancia para tomar acciones y dar instrucciones que puedan proceder algunas de las medidas a implementar.

Al respecto, el doctor López Cervantes indica que esta declaratoria permite tomar decisiones que de otra manera no se podrían dar. Por ejemplo, si sube demasiado el número de casos confirmados, “la federación podría utilizar los hospitales privados, los cuales normalmente se mantienen aparte del sistema de salud y ellos son los que deciden qué hacen y cómo lo hacen. Pero en el caso de una epidemia, el Estado puede llegar y decir: permiso, ésta es una instalación que requiero para la atención de la ciudadanía y la voy a tomar y utilizar de la manera en la que a mí me parezca correcta independientemente de quién sea el propietario y cómo operaba hasta antes de esto”.

Agrega que igualmente se pueden tomar otras decisiones relacionadas con la economía, como el cierre de fábricas, negocios, restaurantes, etcétera; y la ciudadanía debe aceptar esas decisiones porque son por el bien común.

El Estado frente a la pandemia

El doctor Mauricio Rodríguez Álvarez considera que el país tiene la capacidad para enfrentar la pandemia, ya que cuenta con el componente del Estado que aporta infraestructura, servicios, indicaciones, liderazgo; y la sociedad tiene el otro gran componente.

“El Estado está haciendo mucho y ahora es el momento de sumar los esfuerzos, porque la respuesta a la epidemia no puede recaer sólo en una de las partes: cada una de las partes debe de hacer lo que le corresponde. El Estado ha preparado la respuesta desde los primeros días de la epidemia en enero; las instituciones se han ido sumando; y la sociedad también en la medida de lo posible y ahorita es cuando tenemos que estar todos unidos con un mismo fin que es evitar que la epidemia golpee fuerte al país”.

Para el doctor Ponce de León Rosales: “Se tiene un gran plan epidemiológico, un buen diseño de rehabilitación hospitalaria, se han habilitado instalaciones que no estaban utilizadas, el Ejército y la Marina van a colaborar y ampliar la oferta asistencial; sin embargo, esto no es necesariamente suficiente: partimos de una estructura médica sanitaria extraordinariamente débil y ciertamente en su límite y simultáneamente con una muy pobre eficiencia administrativa. Estamos ahorita tarde para contratar personal, para comprar insumos, para generar instrucciones para que muchas de estas compras se realicen con una máxima urgencia que es lo que requiere el panorama, y eso expone al personal médico a riesgos al no contar con los equipos de seguridad. Evidentemente las áreas de administración y finanzas no tomaron sus acuerdos y sus decisiones a tiempo, por lo que uno de los primeros resultados es que numerosos equipos de atención sanitaria en hospitales en servicios de urgencias no tienen suficiente material para garantizar su seguridad, utilizando los equipos de protección personal”.

El doctor López Cervantes explica que México tiene una serie de previsiones y la más importante en este contexto es la existencia y puesta en operación del Consejo de Salubridad General, que le da las posibilidades al Estado mexicano para tomar todas las decisiones que sean necesarias.

“Cabe decir que ningún país tiene cualquier cosa que pudiera necesitar en una epidemia como está pero, toda la posibilidad actual se orienta con base en la respuesta. Creo que estamos como referentes muy por encima de lo que estamos viendo en Ecuador, donde la gente no recibe atención ni respuesta, o al otro extremos estamos en medio de la trayectoria hacia países como Corea del Sur o como China, que pudieron efectivamente controlar la diseminación de la sociedad. Tenemos muchos menos recursos que un país como Estados Unidos. pero confío en que la adopción de medidas preventivas nos evite llegar una situación tan difícil, tan extrema como la que está viviendo” el país vecino.