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Una de las estrategias gubernamentales para disminuir los efectos en la economía mexicana –causados por la pandemia de Covid-19– es incrementar el presupuesto de cuatro programas en 2021: beca universal para estudiantes de educación media superior Benito Juárez, modernización y rehabilitación de la infraestructura aeroportuaria y de conectividad, proyecto del corredor interoceánico del Istmo de Tehuantepec, y proyectos de infraestructura de turismo, revela un estudio del Instituto Belisario Domínguez (IBD).

Indica que el pasado 1 de abril la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó ante el Congreso de la Unión los Pre-Criterios 2021 de Política Económica, cuyo contenido muestra la estrategia del gobierno mexicano para mejorar la eficiencia recaudatoria y generar ahorros presupuestales, principalmente en el gasto corriente para financiar los programas prioritarios.

De los ajustes en el presupuesto de los programas destacan cuatro: aumento de 1 mil 297.5 por ciento al programa de modernización y rehabilitación de la infraestructura aeroportuaria y de conectividad; 936 por ciento más a los proyectos de infraestructura de turismo; alza del 54.1 por ciento al proyecto del corredor interoceánico del Istmo de Tehuantepec; incremento del 18.2 por ciento al programa de vigilancia epidemiológica; y del 16.6 por ciento del programa de beca universal para estudiantes de educación media superior Benito Juárez.

En los Pre-Criterios 2021 de la SHCP se prevé para este año que los ingresos presupuestarios sean inferiores en 297 mil millones de pesos (MMDP) con respecto a lo aprobado en la Ley de Ingresos de la Federación 2020, así como proyecta que el gasto neto disminuya en 37.7 MMP, respecto al Presupuesto de Egresos Federales 2020.

El análisis del Instituto apunta que a inicios de 2020 la actividad económica presentó una disminución anual de 0.8 por ciento, como resultado del decremento anual en la producción industrial de 1.6 por ciento, a una disminución en el sector de la construcción del 8.6 por ciento y del 0.9 por ciento en las manufacturas, de acuerdo con el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE).

Aunado a que las exportaciones petroleras de enero-febrero del año en curso registraron una disminución anual de 11.7 por ciento y la moneda nacional mostró una pronunciada depreciación del 23.3 por ciento al cierre del 27 de marzo, comparado al 2019, al ubicarse en 23.34 pesos por dólar, en medio de la guerra de precios del petróleo provocados por el brote de SARS-CoV-2.

Por tal la Secretaría de Hacienda hace un pronóstico final para 2020 en el que el balance económico será deficitario en 3.3 por ciento del producto interno bruto, los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicarán en 4.4 por ciento, mientras que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público será de 52.1 por ciento del PIB al cierre de este año.

Es así que ante las estimaciones realizadas, el IBD señaló que la SHCP confía en los amortiguadores financieros y fiscales del país como son los fondos y reservas para enfrentar contingencias en materia de salud, incluidas las de tipo epidemiológico; recursos en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios, que al cierre de 2019 eran de 158.4 mil millones de pesos; reservas internacionales por 185.5 mil millones de dólares (MMDD), una línea de crédito flexible con el Fondo Monetario Internacional por 61.4 MMDD y líneas de intercambio de divisas con la Reserva Federal por 60 MMDD y con el Tesoro de Estados Unidos por 9 MMDD, y coberturas petroleras tanto del gobierno federal como de Pemex.