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Esta mañana el director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, se refirió a las noticias falsas que han difundido sobre todo columnistas, porque distraen recursos públicos y humanos en la institución de salud en el contexto de la pandemia de Covid-19, para averiguar si las informaciones que publican son reales o no.

“Muchos columnistas, ustedes saben bien quiénes son, han distraído muchos recursos del Seguro Social ante estos falsos infundios. Hace poco el mismo columnista decía que habíamos comprado guantes de cocina en [el hospital] Siglo XXI, para la atención de la pandemia, y overoles de pintor. Se hizo una auditoría y se llegó a la conclusión, por parte del Órgano Interno de Control de la Función Pública que había equipo suficiente”. El problema, indicó, “es cuando la gente que no sabe, habla con irresponsabilidad”. Ello, porque se demostró que el origen de la noticia falsa fue un taller “para decirles qué cosas no había que comprar jamás, qué tipo de guantes no iban a ser útiles, qué tipo de caretas. Esas fotografías alguien se las pasó [al columnista] y asumió que estábamos comprando eso. Se hizo la auditoría documentada. Pero eso distrae la atención en donde debe de estar”.

Zoé Robledo agregó que “el periodismo serio y riguroso ayuda mucho para revelar verdades, pero cuando es malintencionado, irresponsable y superficial, pues obliga a revisar esto”.

Al respecto, el presidente Andrés Manuel López Obrador preguntó al titular del IMSS: “yo no me voy a quedar con la curiosidad. No. ¿Quién fue ese periodista que dijo que el Seguro había comprado guantes de cocina para atención médica?” Y Robledo le respondió: Carlos Loret de Mola.

“¡Ah, Carlos Loret de Mola! La gente no lo sabe y no tenemos por qué estar ocultando esas cosas”, indicó el mandatario en la conferencia de prensa en Palacio Nacional.

Zoé Robledo hizo la alusión al columnista luego de referirse al caso de la clínica 72 en Tlanepantla, Estado de México, donde personal médico se ha contagiado del coronavirus SARS-CoV-2. Al respecto dijo que es incorrecto llamarlo brote, porque se ha demostrado con una investigación epidemiológica que no ocurrió al interior de la unidad médica.

“No es un brote que ocurrió al interior del hospital. No son cosas que un periodista descubra de la nada porque es trabajo que se está haciendo desde hace bastante tiempo. En este caso hubo tres personas [contagiadas] desde el 10 de marzo: un paciente de 60 años que llegó y tuvo todos los cuidados y luego hubo otros dos casos cero, como le llaman los epidemiólogos que se han investigado. Pero  esto no es nuevo, se viene haciendo desde hace tiempo: el doctor Juan Manuel Lira, que es el de atención médica; la doctora Conchita Grajales, que es la jefa de la Coordinación y que es una gran epidemióloga hicieron el estudio para saber de dónde vino. Hay tres líneas: una es la del paciente que ya se recuperó afortunadamente; otra es de una doctora que no estuvo en contacto con pacientes por Covid-19 en ese momento, y otra es de un doctor que trabaja simultáneamente en otro sistema de salud.”

Agregó que para hablar de brotes se tiene que tener un escenario como “lo que pasó en Monclova, donde hay demostración epidemiológica de que hubo un contagio al interior del hospital”, y que en el caso de la clínica 72 no es el caso. Ello porque el estudio epidemiológico que lleva varias semanas está demostrando que vino de fuera.