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Ante las críticas de los medios de comunicación, con respecto al plan de recuperación económica propuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador, para atender el deterioro provocado por el coronavirus, el mandatario dijo que antes no había crítica “porque se estaba aplicando una política económica que favorecía a un grupo, a una minoría. No criticaban antes porque imperaba la corrupción”.

En su conferencia de prensa matutina, el titular del Ejecutivo dijo que en el caso del periodista Pablo Hiriart –quien hoy en su columna asegura que el presidente: “no anunció nada nuevo a lo que ya ha venido haciendo, como si el mundo siguiera igual que hace seis meses o un año…”–, “Tenemos diferencias desde 1988, porque él estaba en contra de nosotros, yo era candidato a gobernador de Tabasco y él fue a hacer unas crónicas, desde luego, en contra nuestra y luego Salinas lo nombra como director de El Nacional, y así, siempre adherido, participando a favor del salinismo”.

“No todo es una cuestión de subvención a los medios, también es un asunto de carga ideológica, fue mucho tiempo de predominio del neoliberalismo, 36 años, yo siempre lo comparo con el porfiriato, fueron 34 años”, expresó.

Desde Palacio Nacional, el presidente comentó que para quienes se mantienen en oposición a su mandato, “es muy difícil de ir entendiendo que son otros tiempos, de modo que: a los intereses económicos se suma un pensamiento conservador”.

Insistió en que todos ellos [medios, columnistas, formadores de opinión], “nunca criticaron cuando se convirtieron las deudas privadas en deuda pública, hasta lo aplaudieron”. Refirió la aprobación del Fobaproa, como ejemplo de la complicidad de los partidos y de los medios para transformar en deuda de los mexicanos el rescate al empresariado.

“Ahora están molestos porque no estamos haciendo lo mismo, desde luego están en todo su derecho a manifestarse, nosotros garantizamos el derecho a disentir, pero la gente quiere otra cosa, por eso votó por el cambio. Sería una traición al pueblo que siguiéramos con esa política antipopular y entreguista, que siguiéramos con el régimen de injusticias, de privilegios, de corrupción”, añadió.

Ante la caída en la popularidad, que según una encuesta del diario Reforma reporta que López Obrador sólo tiene el 60 por ciento del apoyo de la ciudadanía, el mandatario expresó: “pues es muy bueno porque si es el 60 por ciento de la población, de los ciudadanos, y son un poco más de 80 millones, el 60 por ciento son como 45 millones y yo obtuve 30 millones (en la votación que lo hizo presidente). Muchas gracias a la gente por su confianza, no estamos mal en cuanto a respaldo de los ciudadanos, esas son mis cuentas, yo tengo otros datos”.

Aseguró que es totalmente válido, “el que en una auténtica democracia haya libertad de expresión y se ejerza el derecho a la crítica”.

Aunque, dijo, “está muy ladeado todo porque ya no hay la subvención que había antes, antes no sólo era más publicidad para los medios, sino recibían del gobierno recursos columnistas, articulistas, expertos, formadores de opinión. Todo eso ya se terminó, pero no es porque nos caigan mal, nosotros no tenemos enemigos ni queremos tenerlos, tenemos adversarios. Ojalá y comprendan que tenemos la responsabilidad de manejar con honradez y con eficiencia el dinero del presupuesto que es dinero del pueblo”.