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Con el objetivo de esclarecer la decisión del gobierno mexicano de incluir a las Fuerzas Armadas dentro de la estrategia general para combatir la epidemia de Covid-19, el Instituto Belisario Domínguez –del Senado de la República– explicó a través de un documento en qué consiste la puesta en marcha del Plan DN-III y el Plan Marina.

En el marco de la contingencia sanitaria por el brote de SARS-CoV-2 –que hasta el momento ha cobrado la vida de 50 mexicanos y ha contagiado a 1 mil 510 personas en el país–, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en la conferencia mañanera del 24 de marzo de 2020 la activación de ambos planes, a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina.

El Instituto Belisario Domínguez expuso que el Plan DN-III –creado el 18 de septiembre de 1966– consiste en un operativo militar integrado por tres fases de acción (prevención, auxilio y recuperación) y cinco ejes generales (búsqueda y rescate, evacuación, administración, seguridad y vigilancia, y recomendaciones a la población), con el principal propósito de complementar las capacidades del Sistema Nacional de Salud.

Respecto del Plan Marina –diseñado en julio de 2001–, indicó que en esta emergencia sanitaria tendrá el objetivo de atender a la población enferma a causa del coronavirus, apoyando en 4 mil 43 centros de aislamiento voluntarios y 79 establecimientos para la atención de casos graves, con el uso de infraestructura como buques y tractocamiones para trasladar a enfermos y movilizar a médicos, equipo y medicinas, así como el despliegue de cinco helicópteros-ambulancia capacitados para atender pacientes en terapia intensiva.

Plan DN-III

Encabezado por la Defensa Nacional, el Plan DN-III se halla en la fase preventiva, que busca mitigar y controlar el impacto de la enfermedad Covid-19. Para ello, en coordinación con las autoridades estatales, municipales y de salud, los militares trabajan en la instrumentación de un sistema logístico para la distribución y concentración de insumos en el área médica y de alimentación, así como la preparación de instalaciones hospitalarias.

El estudio del Instituto Belisario Domínguez apuntó que para la fase de auxilio se emplearán todos los hospitales militares e instituciones adaptadas como unidades sanitarias, y en la fase de recuperación se desinfectarán todas las instalaciones, equipo e insumos especializados.

Además, se cuenta con 884 oficiales de sanidad como paramédicos, 1 mil 727 de enfermería, 1 mil 738 médicos, 3 mil 600 operativos, entre ellos cirujanos, y 8 mil 152 tropas de sanidad.

Asimismo, se tiene a disposición 100 ambulancias de terapia intensiva, 470 ambulancias de traslado y vehículos para el transporte de insumos, 2 mil 337 vehículos de carga, 12 aeronaves de ala fija, 22 aeronaves de ala rotativa y helicópteros.

También, el documento del Senado destacó que en la Ciudad de México hay cinco hospitales de alta especialidad que serán adaptados y podrán atender a los contagiados: el Hospital Central Militar, el Hospital Militar de Especialidades de la Mujer y Neonatología, la Unidad de Especialidades Odontológicas y el Centro de Rehabilitación Infantil.

Distribuidos en los diferentes estados de la República, suman 272 instalaciones médicas de primer nivel y 36 de segundo nivel, con un total de 2 mil 523 camas censadas, 50 camas de terapia intensiva y 23 cuartos para aislamiento. Mientras tanto se busca incorporar otros 17 hospitales al Plan DN-III para incrementar la capacidad de atención médica.

Finalmente, el Instituto Belisario Domínguez apuntó que la Secretaría de Hacienda entregó 4 mil millones de pesos a la Defensa Nacional y cerca de 500 millones a la Marina para que puedan desarrollar estas acciones para atender la actual pandemia.