Autor:

En un contexto en el que lavarse las manos con agua limpia y jabón es vital para combatir el Covid-19, los gobiernos del mundo tienen la obligación de proporcionar a sus habitantes el acceso continuo y suficiente a este líquido, en especial a quienes viven en condiciones de extrema pobreza, declararon expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Para los especialistas, “la lucha mundial contra la pandemia tiene pocas posibilidades de éxito si la higiene personal –principal medida para prevenir el contagio– no está al alcance de los 2 mil 200 millones de personas que no tienen servicios de agua”.

Señalaron que la falta de agua facilita que las personas económicamente vulnerables se conviertan en víctimas de un círculo vicioso, ya que son más propensas a contraer la infección. A su vez, esto dificulta que las personas sin seguridad social sigan ganándose la vida, y de esta manera su vulnerabilidad aumenta, lo que da lugar a menos alcance al agua, refiere el portal informativo de las Naciones Unidas.

Al respecto, los expertos manifestaron que “las personas que viven en asentamientos informales, las personas sin hogar, las poblaciones rurales, las mujeres, los niños y niñas, las personas mayores, las personas con discapacidad, las personas migrantes, las personas refugiadas y todos los demás grupos vulnerables a los efectos de la pandemia deben tener un acceso continuo, suficiente y asequible al agua, sólo así podrán cumplir las recomendaciones de las instituciones sanitarias de mantener estrictas medidas de higiene”.

Es por esta razón, que los expertos de la ONU exhortan a los gobiernos a que presten “especial atención” a los grupos en situación de marginalidad y configuren las políticas públicas necesarias relacionadas con el saneamiento del agua. Además, piden que se prohíban los cortes de agua a aquellos que no pueden pagar las facturas y se les proporcione el líquido de manera gratuita mientras dura la contingencia sanitaria.

Finalmente, destacaron que “para las personas más privilegiadas, lavarse las manos con jabón y agua limpia es un gesto sencillo, pero para algunos grupos en todo el mundo es un lujo que no pueden permitirse”.