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Berlín, Alemania. La empresa de comercio electrónico Amazon tiene a nivel mundial una importante presencia en la compra-venta de mercancías, inclyendo Israel y Palestina. Mientras que el envío de mercancías a Israel era gratuito, y por extensión a los asentamientos ilegales en Cisjordania, cobraba un costo de envío para palestinos en Cisjordania. A raíz de protestas y una potencial demanda internacional se extendió el envío gratuito también a palestinos en Cisjordania. Sin embargo hasta nueva orden sigue excluyendo todo intercambio con los habitantes de la Franja de Gaza.

Cuando Amazon entró en el mercado de Israel en noviembre 2019 comenzó una promoción de envíos gratuitos a partir de un monto superior a 49 dólares estadunidenses a todo Israel –y a los asentamientos ilegales cisjordanos–, mientras que los palestinos pagaban 24 dólares de envío y contaban con un servicio mucho más lento, además de otras limitantes en la plataforma. Tan sólo si el usuario indicaba vivir en Israel se le hacía válido el servicio gratuito.

En una entrevista con Contralínea la embajadora de Palestina en Alemania, Khoulud Daibes, afirma que “es muy importante que Amazon realice entregas en los territorios palestinos en las mismas condiciones que lo hace en Israel, poniendo fin así a la práctica de la discriminación. Todas las empresas deben cumplir la obligación legal de no operar directa o indirectamente en los asentamientos o de ayudar a mantenerlos”.

Al considerar que tanto Gaza y Cisjordania se encuentran bajo ocupación israelí la doctora Daibes agrega que “todos los asentamientos en este territorio son ilegales según el derecho internacional, que la mayoría de la comunidad internacional apoya”, y se debería de detener toda actividad económica en esas zonas en consecuencia.

Aunado a lo anterior, la no-inclusión de ciudadanos palestinos en términos de igualdad en la plataforma de Amazon constituye una discriminación a la hora de restringir su posibilidad de pasar a ser vendedores (sellers) y tan sólo limitarse al rol de comprador (buyers). En el caso de la Franja de Gaza no existe de hecho ninguna posibilidad para sus habitantes de hacer uso de sus derechos digitales en Amazon.

El director de la organización civil 7Amleh, Nadim Nashif, explica en una entrevista con Contralínea que “Amazon está muy involucrada en la economía israelí, y en Israel la mayoría del público israelí no ven los asentamientos como algo malo, por desgracia, y para la mayoría de los partidos políticos israelíes los asentamientos son legítimos”. Por ende las operaciones por parte de Amazon en territorios ocupados son parte de la vida económica, a lo que se suma de forma pragmática.

El conflicto palestino-israelí cumple más de 7 décadas sin una resolución aceptable para la parte palestina. El Estado palestino actual basado en las fronteras previas a la guerra de 1967 es la exigencia de los negociadores palestinos, mientras que tanto Estados Unidos como Israel buscan aplicar lo que denominan el “acuerdo del siglo”. Éste tiendría como consecuencia, entre otros aspectos, una normalización de los asentamientos ilegales en Cisjordania, una reducción significativa de la parte de Cisjordania, aparte de incorporar el territorio ocupado de las Alturas de Golán, que son territorio sirio. La componente económica no es menor en el esfuerzo por hacer posible la vida en dichos asentamientos fuera de la ley, a la vez que logran obstaculizar toda administración palestina en la vía de los hechos.

Al establecer la empresa de comercio electrónico su política de entrega gratis a los asentamientos ilegales, en febrero 2020, el gobierno palestino amenazó con demandar a la empresa ante tribunales internacionales así como ante la Unión Postal Universal. Los ministros palestinos de finanzas Shukri Bishara y de economía Khaled Osaily dirigieron una carta a Jeff Bethos, CEO de Amazon, según información de la agencia palestina WAFA. Ahí ambos ministros afirman que “es inaceptable que Amazon haga alarde del derecho y de la política internacional de esta manera. […] Casi 140 Estados miembros de la ONU [Organización de las Naciones Unidas] –la gran mayoría– han reconocido formalmente a Palestina como un Estado. Sin embargo, Amazon utilizando su abrumadora influencia financiera y comercial, ahora trata de extraer de los palestinos una admisión formal de que son parte de Israel”. Ambos pidieron un cese de esta práctica comercial por parte de la empresa estadunidense.

La empresa de comercio electrónico optó a inicios de marzo por un cambio de su política de precios, al extender a su vez a Palestina los beneficios de la entrega gratuita, a la par con Israel. “Hay múltiples retos técnicos, legales y logísticos que nos han impedido ofrecer nuestra promoción de envío gratuito a nuestros clientes en los Territorios Palestinos. Hemos estado trabajando en una solución a algunos de estos desafíos y ahora estamos proporcionando acceso a la promoción de entrega gratuita a nuestros clientes en Cisjordania”, informó un portavoz de la empresa al periódico Financial Times.

En cuanto a los habitantes de Gaza, la inclusión al comercio digital sigue siendo inexistente. Nadim, el director ejecutivo de 7Amleh, Nadim Narish, confirma que “hay muchas más restricciones en Gaza que en Cisjordania. Gaza está básicamente bajo asedio”. Existen productos que no pueden entrar a Gaza, y sus habitantes no pueden interactuar en la plataforma de Amazon. Desde hace 15 años la Franja de Gaza se encuentra bajo asedio por parte de Israel y no existen condiciones para el intercambio de mercancías. Esto ha llevado a una situación de escasez de materias primas y de alimentos que afectan la vida diaria de cerca de 2 millones de personas.

La ONU publicó en febrero 2020 la lista negra de empresas que comercian en los asentamientos ilegales en Cisjordania. Entre las 112 empresas listadas no figura Amazon, aunque ésta opera abiertamente en esas localidades como si se tratara de Israel. El director ejecutivo de 7Amleh agrega que Amazon debería de “tener una política de igualdad con respecto a los palestinos y sobre todo respetar el derecho internacional”. También sería fundamental “permitir a los palestinos usar todas las características de Amazon como todos los demás en el mundo”.

Amazon tiene todo el derecho de operar en Israel dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas. No obstante el optar por un servicio en los asentamientos ilegales constituye claramente una violación de la soberanía del Estado palestino, y crea condiciones económicas propicias para permanencia de éstos al margen de la ley. De lo contrario esto frena el potencial desarrollo de Cisjordania en lo económico y dificulta la instauración de un Estado palestino dentro de la solución de dos Estados. En ese sentido la diplomática palestina, reafirma que “la comunidad internacional tiene la obligación jurídica de detener de forma inmediata y permanente las actividades de las empresas en los asentamientos [ilegales]”.

 

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