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En el contexto del nuevo coronavirus (Covid-19) –que Al 18 de marzo había dejado un saldo de 7 mil 807 muertos–, los funerales representan un tema de discusión relevante, puesto que en varios países del mundo implican un ritual de despedida para los seres queridos, y cuyo control de la sepultura de los cadáveres evitaría la propagación del brote.

De acuerdo con una investigación del diario digital español El confidencial, el ministerio de Sanidad de España actualmente considera a las funerarias como personal sanitario, ya que son el último eslabón para frenar la pandemia en un país donde se han registrado 17 mil 147 contagios y 767 muertos. Tal determinación pone a disposición de las funerarias el material necesario –mascarillas y trajes de protección– para realizar la sepultura de los fallecidos.

De acuerdo con El confidencial, indicó que las funerarias deben trabajar de acuerdo con los lineamientos establecidos en el documento técnico Procedimiento para el manejo de cadáveres de casos de Covid-19 del Ministerio de Sanidad español, actualizado el pasado 13 de marzo de 2020.

Del texto se destacó el siguiente apartado: “aunque no hay evidencia sólida hasta la fecha del riesgo de infección a partir de cadáveres de personas fallecidas por Covid-19, de acuerdo a lo observado para otros virus respiratorios y por el principio de precaución, se considera que estos cadáveres podrían suponer un riesgo de infección”.

Otro de los apartados indicó que “antes de trasladar el cadáver al depósito, debe permitirse el acceso de los familiares y amigos, restringiéndolo a los más próximos y cercanos, para una despedida sin establecer contacto físico con el cadáver ni con las superficies u otros enseres de su entorno. [Posteriormente], el cuerpo tiene que meterse en una bolsa sanitaria estanca biodegradable en la propia habitación de aislamiento, tras lo que se procederá a pulverizar la misma con desinfectante de uso hospitalario o con una solución de hipoclorito sódico”.

Finalmente, el diario de España expuso que aunque el Ministerio recomienda suspender los velatorios, la decisión queda en manos de “las autoridades sanitarias correspondientes en cada caso”, con la opción de elegir entre entierro o incineración, cuyas cenizas “pueden ser objeto de manipulación sin que supongan ningún riesgo”.

Por otra parte, la situación en Italia se ha complicado debido al mismo tema, pues con 28 mil 710 contagiados y 2 mil 978 muertos por Covid-19, no hay cabida para el ritual de despedida y las funerarias están saturadas, según informó la agencia de noticias del Reino Unido, Reuters.

Agregó que el pasado 18 de marzo el ejército italiano requirió la ayuda de 50 soldados y 15 camiones para llevar los cuerpos de Bérgamo ­–ciudad del Norte de Italia donde se ha registrado un número de muertos cinco o seis veces superior– a provincias menos abrumadas.

Giacomo Angeloni, encargado de los cementerios en la misma ciudad, manifestó que las morgues están llenas y el crematorio funciona las 24 horas del día, así como algunas empresas funerarias optan por utilizar enlaces de video en la web para permitir a las familias en cuarentena ver el entierro de sus difuntos.

Al respecto, la publicación destacó una declaración de los familiares de un italiano fallecido por Covid-19, quienes expresaron que no pudieron asistir a la sepultura por estar confinados en casa “lo enterraron así, sin funeral, sin sus seres queridos, con sólo una bendición del sacerdote”, ante lo cual subrayaron “cuando todo esto termine, le daremos un verdadero funeral”.

Reuters apuntó que en Irán se han tenido que contratar nuevos empleados para cavar tumbas, y los trabajadores de las funerarias laboran diariamente, ya que hasta el momento el virus ha dejado 1 mil 284 muertos. En ese país los muertos también son enterrados “sin el ritual de lavado que dicta el Islam”.

Y en el caso de Wuhan, China, epicentro del nuevo coronavirus, se ordenó que todos los funerales de las víctimas confirmadas de Covid-19 se lleven a cabo en una sola funeraria del distrito de Hankou, como medida de prevención. Aunado a ello, no se permite a las familias en duelo ver los cuerpos de sus seres queridos, a pesar de que el número de nuevos casos ha disminuido en las últimas semanas.