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Ante los más de 860 millones de niños y jóvenes que no asisten a clases escolares debido a los cierres nacionales de escuelas en 107 países –incluido México– y a los cierres locales en otras 12 naciones que registraron brotes del nuevo coronavirus, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) creó la Coalición Mundial para la Educación Covid-19 con el objetivo de reducir al mínimo las “perturbaciones educativas y mantener el contacto social con los alumnos”.

De acuerdo con el organismo, la coalición reúne a asociados multilaterales y al sector privado para ayudar a los países a desplegar sistemas de aprendizaje a distancia, ante el incremento inminente de estudiantes afectados por las medidas sanitarias de suspensión de clases.

“Las dificultades aumentan exponencialmente si se prolongan los cierres de escuelas, por muy imperfectas que [éstas] sean desempeñan una función igualadora en la sociedad, [entonces] cuando se cierran, las desigualdades se agravan”, expresó Stefania Giannini, subdirectora general de Educación de la Unesco.

En un comunicado, la Organización indica que se estableció un grupo de trabajo por el Covid-19 para proporcionar asesoramiento y asistencia técnica a los gobiernos que trabajan para dar educación fuera de las escuelas. Éste tendrá reuniones virtuales periódicas con los ministros de Educación de todo el mundo para compartir experiencias y evaluar las necesidades prioritarias.

“La situación actual impone a los países inmensos desafíos para poder proporcionar un aprendizaje ininterrumpido a todos los niños y jóvenes de manera equitativa. Estamos intensificando nuestra respuesta mundial mediante la creación de una coalición para garantizar una respuesta rápida y coordinada. Más allá de la satisfacción de las necesidades inmediatas, este esfuerzo es una oportunidad para repensar la educación, ampliar el aprendizaje a distancia y hacer que los sistemas educativos sean más resistentes, abiertos e innovadores”, declaró la directora general de la Unesco, Audrey Azoula.

Al respecto, la organización desplegó un mapa a través de su sitio oficial de internet en el que lleva a cabo el monitoreo mundial de los cierres nacionales de escuelas, los cierres localizados y el número de estudiantes afectados, cuya última actualización registró 861 millones 737 mil 696 alumnos perjudicados y 119 países que han clausurado sus instituciones educativas en un intento por contener la pandemia global.

Asimismo, pone a disposición del mundo asistencia técnica para implementar soluciones de aprendizaje a distancia con integración de los diferentes tipos de tecnología; una comunidad de práctica para intercambiar diálogo y para mantener la provisión de educación inclusiva; un repositorio de plataformas nacionales de aprendizaje; asociaciones para ampliar las capacidades nacionales y locales para asegurar la provisión remota de educación; y una selección de recursos educativos digitales gratuitos que los gobiernos, las escuelas, los maestros, los padres pueden utilizar para abrir oportunidades para los estudiantes.