Autor:

El “líder” de los diputados de Morena y uno de los más fieles y obedientes seguidores de López Obrador se fue a realizar exámenes médicos en hospitales privados, que pagó con su sueldo (y prestaciones), por lo cual ha recibido toda clase de críticas. Seguramente lo hizo porque sabe que en el ISSSTE, en donde está oficialmente dado de alta como afiliado-paciente, no hay los indispensables laboratorios, cuenta la institución con pocos médicos por lo que cada uno de ellos tiene que atender un exceso de pacientes, y no hay medicinas. Además de que la atención es para pacientes con sobrada paciencia porque se otorgan consultas para después de 3 meses. Tampoco López Obrador se atiende en el ISSSTE, pues cuenta con sus médicos cubanos como guardia las 24 horas del día, quienes le recetan las medicinas que él compra con sus propios recursos.

Mario Delgado fue duramente atacado con comentarios por parte de sus enemigos y adversarios; los “fifís” y los conservadores. Tuvo sus razones para, urgido de sus exámenes físicos, recurrir a la medicina privada. No sabemos cuáles fueron los resultados; pero indudablemente que ya recibió lo que necesitaba. Nadie como él está enterado de que no hay servicios eficientes en esa institución que está en quiebra financiera; por lo que deben hacerse larguísimas filas para conseguir una consulta. Donde finalmente, resulta que no hay medicamentos y los pacientes deben esperar para ser encamados hasta 6 meses. Regresando una y otra vez, a más de lo mismo.

El diputado Delgado Carrillo tiene recursos para resolver sus necesidades. Y si como esperamos, cubrió sus gastos con su dinero, las críticas y ataques son sinrazones pues hay que dejar que los escasos recursos del ISSSTE (donde su director general es hijo del exgobernador priísta Heladio Ramírez), mejor se utilicen en los afiliados que no pueden permitirse el lujo de consultar una atención privada. Y que tampoco pueden atenderse en el Seguro Popular, porque ya no existe y el Insabi todavía no funciona; y lo único que les queda es morirse en la raya.

Está el caso de los niños con cáncer, quienes por más de 1 año no han podido recibir sus quimioterapias porque constantemente escasean las medicinas; y aunque sus padres se han manifestado, no consiguen obtener atención. Pero con todo su entusiasmo, López Obrador anda enredado en la pelea con los laboratorios, según dice para erradicar la corrupción que reflejaban los precios; lo que ha producido constante desabasto de medicamentos que ya ha provocado la muerte de algunos de esos niños. Y otros sufren físicamente y emocionalmente, al igual que sus padres que no encuentran la manera de exigir les sea provisto de lo que tienen derecho. Muy a pesar de las reiteradas promesas de que habrá “bienestar” en salud… algún día.

Mario Delgado ha hecho bien en atenderse en hospitales privados. Lo paga con su dinero. Por esto es que las críticas que estúpidamente lo pusieron como blanco no debieron habérsele dirigido. El “líder” de Morena en la Cámara de Diputados debe estar en las mejores condiciones de salud para lidiar con los problemas legislativos. Esos que competen a las facultades de los diputados federales que lidera Mario Delgado, quienes pueden ordenar que se ejerza el presupuesto necesario para que el ISSSTE y los hospitales oncológicos públicos, cuenten con los medicamentos suficientes para la atención de los enfermos. El hecho de que no se cuente con ellos es otra de las irracionalidades del nuevo régimen de “primero los pobres”.

Álvaro Cepeda Neri

[OPINIÓN] [CONTRAPODER]