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Con el objetivo de frenar el brote del coronavirus Covid-19 (SARS-CoV-2) –que tan sólo en China ha enfermado a más de 80 mil personas–, fábricas de Wuhan y de muchas otras ciudades chinas se han visto obligadas a detener su producción y el transporte se ha limitado drásticamente, lo que ha traído consecuencias benéficas para el medio ambiente.

Lo anterior fue demostrado por la NASA, que el pasado 28 de febrero publicó unas imágenes satelitales a través de su cuenta oficial de Twitter en las que se puede ver que los niveles del nocivo dióxido de nitrógeno presentes en toda la región china se redujo considerablemente.

“Este año, la tasa de reducción es más significativa que en los años pasados y ha durado más […]. Es la primera vez que veo una caída tan pronunciada sobre un área tan extensa debido a una causa específica”, declaró Fei Liu, investigador de la calidad del aire de la NASA.

Es por ello que la agencia espacial celebró que en lo que va de 2020 se observa un aire mucho más libre del tóxico gas causante de problemas respiratorios provocados por la actividad industrial, gracias al paro generalizado en China como medida para detener la epidemia del Covid-19, que continúa expandiéndose  y que hasta el momento ha infectado a más de 70 países alrededor del mundo. (Con información de Sputnik).

Viridiana García