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I. “Sin el periodismo libre no puede existir la democracia. La libertad de los periodistas es una de las grandes garantías del sistema democrático. Para que no se hagan despóticos, los grandes poderes deben ser vigilados, criticados y fiscalizados por los periodistas libres. Por esta razón, cuando el poder consigue sojuzgar a la prensa, las campañas de la libertad tocan a difuntos y la democracia se viste de duelo”. Luis María Anson, autor del extraordinario ensayo “La Prensa como Contrapoder””, en el libro con 24 espléndidos ensayos: Contra el Poder (editorial Temas de Hoy, 1996), encabeza así el prólogo al libro de Francisco Rubiales: Periodistas sometidos. Los perros del poder. Y viene como saco a la medida para el actual régimen presidencial mexicano, cuyo presidente no ha dejado de atacar las libertades de prensa; tratando, sin lograrlo, de quitarle su característica fundamental de contrapoder, “ya sea con su misión sustancial de informar y también de ejercer el contrapoder, es decir, elogiar al poder cuando el poder acierta; criticar al poder cuando el poder se equivoca; denunciar al poder cuando el poder abusa. Y no sólo al poder político, también al poder religioso, al poder económico, al poder cultural, al poder universitario, al poder deportivo, al poder social”.

II. Este libro hace la diferencia entre los auténticos periodistas que informan con veracidad sobre los hechos y critican el ejercicio de los poderes del Estado por igual, ya sea Legislativo, Ejecutivo o Judicial; y los “periodistas” que sirven a esos poderes mediante sobornos o favores, llamándolos “los perros del poder” con perversas intenciones y largos tentáculos para recibir prebendas a fin de no dar información real, sino conforme a los intereses-boletines de las mujeres y hombres de los órganos del gobierno. Con la introducción “Traición y cobardía del periodismo en democracia”, despliega sus capítulos: “Demasiado poder mediático”; “Periodistas cómplices”; “El valor de la verdad”; “La alianza entre periodistas y ciudadanos”; “Libres y al servicio de la democracia”; “Libres o incrustados en el poder”; “El oprobio es el honor”; “Retazos de una vida llena de periodismo” (como autobiografía del autor); “Conclusiones” y un apéndice fotográfico. Así, en 231 páginas pasa revista, simultáneamente a su trabajo como periodista, al periodismo europeo y del Continente Americano, con particular referencia al latinoamericano; y al mexicano, con una vibrante página dedicada a Julio Scherer García (1926-2015), por su trayectoria de PERIODISTA (así, con mayúsculas).

III. Con acierto, el autor define a los medios escritos como “el timón de la opinión pública” reclamando más democracia, citando la sentencia del político estadunidense Alfred E Smith de “que todos los males de la democracia, se resuelven con más democracia” (que este reseñador encontró en el fabuloso estudio-investigación histórica de varios autores, titulado Estados Unidos, una civilización; editorial Labor, 1975). Y es que, sobre todo, la agonizante prensa escrita es la que ha estado abriendo camino para más democracia mediante auténticas elecciones, para que los representantes y el pueblo sean contrapeso. Y los periodistas contrapoder. También cita a George Washington, diciendo: “Prefiero un país sin gobierno a un país sin periódicos”. Subrayando que, con la creación de Johannes Gutenberg (1398-1440), el periodismo ha sido un sostén para informar a los ciudadanos sobre sus gobernantes. No un contrapeso, como son los poderes del Estado entre sí; sino contrapoder contra todo lo que sea poder. Texto para lectura y estudio escrito, también somete a una crítica implacable al periodismo-periodistas que se convierten en “los perros del poder” por dinero u otras canonjías.

Ficha bibliográfica

Autor:        Francisco Rubiales

Título:        Periodistas sometidos. Los perros del poder

Editorial:    Almuzara, 2009

Álvaro Cepeda Neri

[MISCELÁNEO] [EX LIBRIS]