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La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) condenó enérgicamente  la violación de derechos humanos que sufrió  una mujer de nombre Brenda, al ser recluida de forma irregular en la cárcel distrital varonil de Calera de Víctor Rosales, en el estado de Zacatecas.

Esta arbitrariedad ocurrió el 21 de agosto de 2018, y motivó que Brenda sufriera abuso y hostigamiento sexual por parte de un custodio.

La CNDH declaró que es inaceptable que se haya ingresado  a la víctima a un centro  varonil, ya que en la entidad federativa existe un centro penitenciario femenil.  Lo cual viola el artículo 18, párrafo segundo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como el artículo 3, fracción III, de la Ley Nacional de Ejecución Penal, en donde se estipula que en los centros penitenciarios debe existir una separación entre hombres y mujeres.

A sabiendas de esto, las autoridades no hicieron  el traslado correspondiente de la víctima. Por tal motivo, la CNDH ha mantenido el diálogo con el gobierno de Zacatecas y la Comisión Estatal de Derechos Humanos, con la finalidad de generar medidas que garanticen la protección de la víctima.

La Comisión reiteró que los centros penitenciarios distritales de algunas entidades federativas, que alojan hombres y mujeres, no cuentan con las condiciones mínimas  de internamiento digno y seguro, ni tampoco con  las condiciones de habitabilidad e infraestructura adecuadas.

Para el organismo, resulta imperiosa la necesidad de una coordinación entre la autoridad penitenciaria y el juez de ejecución penal para garantizar los derechos humanos  de las personas privadas de su libertad.

La CNDH, en un comunicado, exhortó a todas las autoridades del estado a reconocer la situación especial de las mujeres internas, incorporar la perspectiva de género en las condiciones de reclusión y atender las obligaciones que tienen de velar por la seguridad e integridad de todas las personas privadas de libertad.

Tania Damián