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I. La creación del reino de los fines (traducido del inglés a nuestro idioma por Dulce María Granja Castro y Eduardo Charpenel Elorduy), es un libro muy voluminoso que, con menos páginas, hubiera sintetizado el tema kantiano de la humanidad y sus integrantes siempre postulados como fines y nunca como medios; obviamente en Estados y regímenes democráticos, puesto que las dictaduras y similares hacen de sus ciudadanos súbditos y, por lo mismo, medios para sus fines. En 764 páginas, Christine M Korsgaard explora la segunda parte del texto de Kant La Metafísica de las costumbres que dedica a los Principios Metafísicos de la doctrina de la virtud “que es la fuerza de la máxima del hombre en el cumplimiento de su deber”, por cuanto se refiere Kant a su doctrina moral y ética como parte de la Crítica de la Razón. El índice suma la Presentación, el Prólogo a la traducción española y la Introducción. Dividido en Primera y Segunda parte, es una publicación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y de la Universidad Autónoma de Chihuahua (Uach). Con la imagen de La celebración del centenario de los Estados Generales de 1789 en su portada.

II. Kant –dice la autora– sostiene la concepción de nosotros mismos como fines… el principio de tratar a todos los seres humanos como fines en sí mismos; y cuando estos se proponen un fin a su vez quieren los medios para lograrlo. Nos advierte que escribió este libro para explicar, reconstruir y desarrollar la teoría de la moralidad de Kant, con el fin de destacar sus virtudes; no meramente como una gran obra de la tradición filosófica, sino también como una teoría ética viable para nuestro propio tiempo. “Cuando escribí estos ensayos, sigo siendo una estudiante de Immanuel Kant”. Pues no hay más manera para comprender los rendimientos de este pensador que continuar estudiando sus tres Críticas y sus demás contribuciones; esas que Schiller resumió en sus versos: “No está fuera, ahí lo busca el loco; está dentro de ti, tú lo creas perenemente”. Como dato al margen, su obra sobre el derecho fue llevada a sus últimas consecuencias por Hans Kelsen a través de Hermann Cohen, coordinador de la Escuela de Marburgo y sus alumnos: Cassirer, Natorp, Vórlender, etcétera. De ese trabajo, Kant nos deja este pensamiento: “Aunque no sea algo meritorio adecuar las acciones al derecho (ser un hombre legal), sin encargo, sí que es meritoria la adecuación de la máxima de tales acciones como deberes, es decir, el respeto por el derecho. Porque de este modo el hombre se propone como un fin suyo el derecho de la humanidad”.

III. En la Metafísica de las Costumbres, Kant tiene tres capítulos sobre el derecho, exponiendo como principio: “Tomar como máxima el obrar conforme al derecho es una exigencia que me hace la ética”. Una ética republicana en el contexto del derecho positivo. La autora se plantea, pues, cómo en sus creaciones éticas, políticas y sociales, Kant sostuvo que los individuos son fines y nunca medios; y llevaba a mayores consecuencias su Crítica de la Razón Práctica. Sentenciando que por medios republicanos, la humanidad sería tratada como fines, según se configuraba desde la democracia griega y la república romana, consolidada con la decapitación de las monarquías europeas para hacerlas constitucionales. Hecho esto por un Napoleón que traicionaría su hazaña al convertirse en otro Julio César. Es Kant la figura central de este libro, donde el punto de vista kantiano es esa ética para que las individualidades hagan de su conducta una norma moral para obedecerla universalmente.

Ficha bibliográfica:

Autora:       Christine M. Korsgaard

Título:        La creación del reino de los fines

Editorial:    UNAM/UAM/Uach, 2011

Álvaro Cepeda Neri

[MISCELÁNEO] [EX LIBRIS]